¿Cuál es el fin del marketing? Estrategias para el Éxito Empresarial

La finalidad del marketing reside en desarrollar estrategias a través de las cuales se consigan diferentes objetivos como atraer nuevos clientes, aumentar el tráfico de una web, aumentar la presencia en internet o fidelizar los clientes. El marketing es la filosofía de trabajo enfocada al cliente y la planificación de esa filosofía para comercializar los productos de una organización empresarial.

Objetivos Clave del Marketing

Todas las empresas y profesionales asumen que el marketing es beneficioso para su actividad, pero no siempre se tiene claro en qué concretamente ni cómo conseguir el máximo beneficio. Por ello, en este post queremos compartir contigo cuáles son los auténticos objetivos del marketing, algo que te ayudará a enfocar mejor tu estrategia.

A continuación enumeramos los 4 objetivos del marketing que se pueden considerar básicos para todos los negocios, sea cual sea su tamaño o sector: la buena reputación de la marca, el aumento de clientes, su fidelización y, en última instancia, el incremento de ventas. Los detallamos uno a uno.

  1. Lograr una buena reputación de marca: Si tu imagen no es positiva a ojos del potencial cliente, éste nunca se convertirá en un cliente real (y mucho menos fidelizado). Esto es especialmente importante en empresas que venden productos o servicios ‘sensibles’, como por ejemplo los relacionados con la salud. Por ello, hay que tratar de alcanzar la mejor reputación posible, no sólo entre los propios clientes, sino en la sociedad en general. Un factor clave para conseguirlo es establecer una comunicación bidireccional con los usuarios en la que sus opiniones sean valoradas y tenidas en cuenta.
  2. Aumentar el número de clientes: El crecimiento de una empresa suele estar relacionado directamente con el aumento en su número de clientes. Y ese es también uno de los objetivos del marketing: convencer a nuevas personas o empresas de que tus productos o servicios son los más adecuados, ya sea por calidad, precio u otro motivo. Por supuesto, con el respaldo de que las ventajas competitivas presentadas sean reales. Además, algo que tiene una gran influencia a la hora de conseguir este objetivo es identificar cuál es la audiencia real a la que nos dirigimos para así comprender mejor sus necesidades y poder satisfacerlas.
  3. Fidelizar a los clientes: El marketing no es el arte de ‘pescar’ a un cliente, entendiendo a la empresa como el pescador, el producto/servicio como el cebo y el cliente como el pez. Una buena estrategia de marketing debe ir más allá y sentar las bases para que la relación entre empresa y cliente sea lo más duradera posible. De nuevo, cobra especial importancia nuestra receptividad a la hora de entender al usuario, para así poder satisfacer sus necesidades y conseguir cubrirlas mejor que nadie.
  4. Obtener más (y mejores) ventas: En realidad, esto puede considerarse la consecuencia natural de los anteriores objetivos del marketing. Una vez que se tiene una imagen positiva y una buena cartera de clientes fieles, se puede tratar de aumentar el ticket medio. Es decir, el gasto de tus clientes: potenciar que compren más productos o de mayor valor, lo cual se traducirá en un aumento de los beneficios.

La Importancia de la Lealtad del Cliente

Entre la finalidad del marketing debemos destacar la lealtad del cliente y la creación de relaciones valiosas con los clientes, ya que conduce a que sigan comprando su producto o servicio. Este es un requisito de todos los comerciantes porque proporcionan un grupo de clientes para que la empresa compre productos constantemente. Los clientes leales que creen que el producto es el mejor entre todas las marcas pueden hacer que más clientes interactúen con nosotros cuando el boca a boca es una forma muy eficaz de publicidad. Sin embargo, para lograr esto, los clientes deben encontrar valor en nuestros productos.

Cómo Aportar Valor al Cliente

Pero, ¿cómo hacemos eso? Primero, el especialista debe identificar la necesidad de un cliente de satisfacerla. Una vez entendido y definido, el producto se desarrolla de acuerdo a estas necesidades. Por otro lado, necesitamos construir una estrategia para atraer al público objetivo y transmitir valor a los clientes. La segmentación, segmentar el mercado en segmentos de clientes es fundamental en este punto. Luego, debe desarrollar algunas acciones de marketing para transmitir valor al cliente. Estos son los cuatro elementos: producto, precio, emplazamiento y promoción. Todas estas herramientas contribuyen a la formación de un solo producto. Finalmente, para fortalecer un servicio o producto, es necesario establecer relaciones beneficiosas con los clientes. Las relaciones surgen cuando los clientes perciben el valor del producto y la satisfacción del producto. El valor percibido se define como la evaluación entre los beneficios y el costo del producto.

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Elementos Clave para el Éxito en Marketing

  1. Reconocimiento de marca: Mientras más personas reconozcan una marca, más exitosa será en el mercado.
  2. Convertirse en la marca favorita: Si los clientes prefieren una marca, existe una alta probabilidad de que regresen y compren nuevamente.
  3. Ganarse la confianza del cliente: De este modo te puedes asegurar el regreso de consumidores y crear potenciales embajadores de marca.
  4. Fomentar compras rápidas: Para lograr este objetivo, las marcas deben enfocar su mirada hacia aquellos clientes que son fieles.
  5. Lograr recomendaciones: Las recomendaciones son una forma poderosa y efectiva para promocionar los productos o servicios.
  6. Buen servicio al cliente.
  7. Aumentar la presencia digital.

Atraer, Retener y Fidelizar: Un Enfoque Integral

En el frenético mundo del marketing, la meta a menudo se reduce a una simple transacción: la venta. Sin embargo, una visión más estratégica y sostenible reconoce que el verdadero objetivo final trasciende la simple adquisición de un cliente. Se trata de un proceso triádico: atraer, retener y fidelizar.

Atraer Clientes: Captar la Atención

Independientemente del sector o del tamaño de la empresa, las estrategias de atracción se basan en principios generales: la creación de valor, la diferenciación de la competencia, la generación de confianza y la construcción de una marca sólida. La coherencia entre el mensaje, la imagen de marca y la experiencia del cliente es crucial. Se debe evitar la publicidad intrusiva y optar por estrategias más sutiles y relevantes, que aporten valor al usuario sin ser percibidas como intrusivas. La creación de contenido de alta calidad, la optimización para motores de búsqueda (SEO) y la construcción de una comunidad online son ejemplos de estrategias de atracción a largo plazo que generan un retorno de inversión significativo.

Retener Clientes: Construyendo Relaciones Duraderas

La retención de clientes se basa en la creación de una experiencia positiva y memorable. Es más rentable retener a un cliente existente que adquirir uno nuevo. La clave está en construir relaciones a largo plazo basadas en la confianza, la transparencia y la reciprocidad. Las estrategias de retención deben ser personalizadas, utilizando datos para comprender las necesidades y preferencias de cada cliente. El uso de herramientas de CRM (Customer Relationship Management) es fundamental para gestionar la información de los clientes y personalizar la interacción.

Fidelizar Clientes: Transformando Clientes en Abogados de la Marca

La fidelización va más allá de la simple retención; se trata de convertir a los clientes en verdaderos embajadores de la marca. La fidelización implica la creación de una relación emocional con el cliente, basada en la confianza, el respeto y la reciprocidad. Se trata de convertir a los clientes en promotores de la marca, que recomiendan nuestros productos o servicios a sus amigos y familiares. Esto se consigue a través de una experiencia excepcional, una comunicación constante y una participación activa en la comunidad.

Consideraciones Finales

Tal como comentábamos, todos estos objetivos son aplicables, en mayor o menor medida, a cualquier empresa. Pero en función del sector o del tipo de producto o servicio, se deberán potenciar más unos u otros. También es importante saber que no todas las empresas aplican la misma metodología, ni siquiera cuando trabajan en un mismo objetivo. Pero ese objetivo sí debe reunir una serie de características básicas. Fundamentalmente, debe ser medible, alcanzable, relevante y delimitado en el tiempo.

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Además, la estrategia global de marketing debe dar cabida a otras metas más específicas, aunque siempre estarán relacionadas con los cuatro grandes objetivos enumerados. Un ejemplo de ellos es dar a conocer un nuevo producto o una nueva oferta. Todo ello debe quedar recogido en el plan de marketing, cuya elaboración es una de las grandes funciones del departamento de marketing.

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