Evolución del Empresario a Través del Tiempo: De los Orígenes al Empresario Contemporáneo

El empresario es una figura clave en la economía, pero su rol no siempre ha sido el mismo. Desde los mercaderes medievales hasta los CEOs modernos, el concepto ha evolucionado con los cambios sociales y económicos. Economistas como Jean-Baptiste Say, Schumpeter y Knight han estudiado esta transformación, subrayando cómo el contexto y las necesidades del mercado han redefinido la figura del empresario.

Los Primeros Pasos del Empresario: Mercader y Aventurero

En la Edad Media, el empresario era principalmente un comerciante o artesano que asumía riesgos personales para desarrollar su actividad. Estas figuras se enfrentaban a mercados inciertos y a la falta de infraestructuras económicas, actuando como pioneros en la búsqueda de nuevas oportunidades. Siglos XVIII-XIX: el mercader sedentario En la época de la Revolución Industrial el empresario es individual.

Por ejemplo, los comerciantes venecianos de los siglos XV y XVI asumían riesgos al importar especias desde Asia, financiando viajes peligrosos con su propio capital. Aquí, el empresario era no solo un organizador, sino también el proveedor de recursos y el principal tomador de riesgos.

No fue hasta unos años después cuando R. Cantillon (1680-1734) entendió por primera vez la figura del empresario como un hombre de negocios, ya que era el agente que compraba los medios para producir y, posteriormente, revendía a un precio incierto.

Jean-Baptiste Say, economista del siglo XVIII, describió al empresario como alguien que "transfiere recursos económicos de áreas de baja productividad a áreas de alta productividad", destacando su papel innovador en un mercado en crecimiento.

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La Revolución Industrial y el Cambio del Papel Empresarial

Con la llegada de la Revolución Industrial en los siglos XVIII y XIX, el empresario dejó de ser un simple comerciante para convertirse en un productor a gran escala. La mecanización y el surgimiento de grandes fábricas requerían no solo visión, sino también habilidades organizativas y de liderazgo. Siglo XIX: el empresario organizador Gracias a los avances tecnológicos de la época, a la ampliación de mercados y al surgimiento de grandes necesidades del capital, aparecen por primera vez las grandes sociedades, en las que diversos propietarios financian conjuntamente la empresa.

Richard Arkwright, conocido como el "padre del sistema de fábricas", utilizó máquinas avanzadas para transformar la industria textil en Inglaterra. Aunque asumió riesgos, su papel principal fue organizar recursos humanos, tecnológicos y financieros.

El capitalismo llega a una etapa en la cual el capital se fracciona entre un número amplio de accionistas y se elige al empresario en función de su capacidad. Este nuevo empresario afronta ahora un riesgo más profesional que patrimonial, ya que lo que este arriesga no es su dinero, sino su puesto de trabajo.

Schumpeter introdujo aquí el concepto de "destrucción creativa", argumentando que los empresarios revolucionan industrias existentes con innovación. Según él, los empresarios no solo gestionaban empresas, sino que actuaban como agentes de cambio.

El Empresario del Siglo XX: Un Gestor Más Que Un Creador

El siglo XX trajo consigo la profesionalización de la gestión empresarial. Con la consolidación de las grandes corporaciones, el empresario pasó a desempeñar un rol más estructurado, enfocado en la organización y coordinación de recursos. Siglo XX: empresario como persona innovadora Según Shumpeter, otro economista de la época, no era el riesgo el factor explicativo de las ganancias del empresario, sino la innovación y el progreso técnico.

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Economistas como Frank Knight aportaron una distinción crucial entre riesgo e incertidumbre, subrayando que los empresarios modernos gestionan riesgos calculables mientras que las empresas asumen incertidumbres.

Para Shumpeter, el empresario era la figura que inventaba e innovaba en el mercado, de tal forma que obligaba a los competidores a imitar su descubrimiento. Mientras esto ocurría o no, los beneficios para la empresa eran enormes.

Por ejemplo, los fundadores de empresas tecnológicas como Hewlett-Packard en 1939 representaron esta transición, priorizando la gestión de equipos y la innovación sistemática frente a los riesgos personales directos.

Siglo XX: empresario tecnócrata La separación entre la propiedad y el control de la empresa que ya hemos visto trae consigo que el tamaño de muchas organizaciones y la complejidad de las decisiones que en ellas hay que tomar sea tal que muchas empresas no puedan ser dirigidas por una sola persona, sino por un órgano colegiado que se puede denominar tecnoestructura, formado por un conjunto de expertos en las distintas áreas de actividad de la empresa.

Podemos decir que esta dirección compartida por técnicos se cumple en las grandes empresas, donde los accionistas son únicamente inversores que tienen como única función obtener un rendimiento por su capital invertido.

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Diferencias con la Actualidad: El Empresario como Organizador

En el siglo XXI, la figura del empresario se ha redefinido nuevamente. En muchos casos, el empresario no es necesariamente el innovador original, sino el organizador que reúne talentos, financiamiento y tecnología para materializar una visión. El empresario en la actualidad Actualmente el empresario ha de ser innovador, además de un buen líder y saber ser un buen estratega para escoger los caminos adecuados para conseguir los objetivos.

Ejemplo práctico: Elon Musk, aunque a menudo visto como un innovador, actúa principalmente como organizador en empresas como Tesla y SpaceX. Musk reúne a los mejores talentos en ingeniería, asegura capital de inversión y supervisa estrategias de mercado, pero rara vez participa en los detalles técnicos.

El empresario ya no es necesariamente el propietario de la empresa, aunque en las empresas de pequeño tamaño siga siendo así. El empresario no tiene por qué ser una única persona. La actividad del empresario no tiene por qué ser de tipo técnico. Más bien se dedica a fijar objetivos, establecer planes, organizar la empresa, etc.

La digitalización también ha democratizado el acceso al emprendimiento. Plataformas como Shopify y Kickstarter permiten a nuevos empresarios enfocarse en coordinar recursos sin necesidad de asumir grandes riesgos iniciales.

Reflexiones Finales Sobre el Rol Empresarial

Aunque el papel del empresario ha cambiado, su importancia en la economía sigue siendo central. Mientras que antes era el tomador de riesgos directo, hoy se le exige ser un estratega, un líder y un adaptador en un entorno globalizado.

Schumpeter, Say y Knight nos ofrecen una perspectiva enriquecedora para entender cómo esta figura ha evolucionado, subrayando que, aunque los métodos han cambiado, el empresario sigue siendo un motor esencial de la economía.

Tabla Resumen de la Evolución del Empresario

Período Rol Principal del Empresario Características Clave Ejemplos
Edad Media Mercader/Artesano Asume riesgos personales, busca nuevas oportunidades Comerciantes venecianos
Revolución Industrial Productor a gran escala Organización, liderazgo, gestión de recursos Richard Arkwright
Siglo XX Gestor/Coordinador Organización de recursos, innovación sistemática Fundadores de Hewlett-Packard
Siglo XXI Organizador/Estratega Reúne talentos, financiamiento y tecnología Elon Musk

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