Además de ser uno de los rostros más aclamados de Hollywood y un referente de estilo, Kim Kardashian ha logrado convertirse en una verdadera empresaria de éxito. Su historia es un ejemplo de cómo transformar la fama en un imperio multimillonario, aunque no exento de controversias.
Revolucionando Industrias: Belleza, Moda y Más Allá
Después de revolucionar el sector de la belleza con KKW Beauty y el de la moda con Skims, la afamada firma de ropa interior y lencería, Kim Kardashian estaría pensando en dar un nuevo paso y adentrarse en un terreno hasta ahora desconocido: la decoración. Según ha informado People, la celebrity habría registrado una nueva firma bajo el nombre KKW Home, que incluiría todo tipo de productos para el hogar, desde textiles a objetos de decoración, productos para el baño o de almacenaje.
De esta manera, la estrella televisiva entraría a formar parte del terreno lifestyle siguiendo los pasos de otros rostros populares a nivel internacional como Victoria Beckham o la actriz Gwyneth Paltrow, un verdadero referente dentro de sector con su firma Goop con más de una década de vida. Tomando como referencia lanzamientos anteriores, como la reciente colección de mascarillas sin costuras y de estilo minimalista, el éxito está prácticamente asegurado. Todo lo que Kim Kardashian toca se convierte en oro, y en un tiempo récord.
Skims: Un Imperio de la Moda Interior
Sin previo aviso ni anticipación, la celebridad y empresaria Kim Kardashian lanzó la primera colección de su marca de ropa interior Skims dirigida al público masculino. El anuncio se produjo con tres publicaciones al mismo tiempo en la red social Instagram con fotografías del futbolista brasileño Neymar da Silva Santos, el jugador de la NFL Nick Bosa y el base de la NBA Shia Gilgeous-Alexandre luciendo los calzoncillos y las camisetas de Skims.
Si hasta ahora las sensuales campañas de la marca habían sido protagonizadas por todo tipo de mujeres de la industria del entretenimiento como la cantante Rosalía, la actriz Brooke Shields, la modelo Heidi Klum, o la última, la semana pasada, la rapera Cardi B, ahora es el turno de los hombres. Nadie le dice que no a Kardashian. Tampoco los deportistas de élite que han sido su elección para tratar de conquistar los armarios masculinos.
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Tan solo hace cuatro años fundó Skims que en la actualidad está valorada en 4.000 millones de dólares. Las prendas de diseño minimalista y colores neutros nada tienen que ver con las de otras marcas como la popular Victoria's Secret o Savage X Fenty de la cantante Rihanna repletas de brillos y encajes.
Con su nueva línea de calzoncillos, camisetas interiores, boxers y medias para hombres, los analistas han visto un posible preludio de una oferta pública de acciones, aunque la empresa no ha anunciado nada oficialmente. "La expansión al espacio de la moda masculina es un hito importante para la marca y un testimonio del compromiso de Skims de brindar soluciones para todos", dijo Kardashian en un comunicado de prensa.
Los precios de las prendas oscilan entre los 16 y los 54 dólares dependiendo del artículo. Las tallas para hombres heredan el enfoque de positividad corporal de Skims, aunque con modelos de cuerpos perfectos no como en su versión femenina, y van desde extra pequeñas hasta las más grandes, 5X.
La marca ha sido una gran historia de éxito para Kardashian. Y continúa. La empresa recaudó 270 millones de dólares en su última ronda de financiación lanzada el pasado mes de julio, liderada por Wellington Management, una firma especialista en sacar empresas a bolsa.
Además, Skims contrató recientemente a un nuevo director financiero, Andy Muir, quien anteriormente trabajó en Nike, lo que se interpretó como una señal de que se avecina una oferta pública inicial (IPO) de acciones. Las primeras insinuaciones de este posible movimiento vinieron de parte del director ejecutivo de Skims, Jens Grede, cuando dijo al diario The New York Times que los inversores están mostrado un mayor interés en empresas orientadas al consumidor como Skims, y que una oferta pública inicial es algo que la empresa está barajando.
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Además, Grede dijo el lunes al Wall Street Journal, que fue el primer diario en informar de la nueva línea masculina, que se prevé que la marca alcance los 750 millones de dólares en ventas netas este año. No habló de cómo ni cuándo podría haber una salida a bolsa se limitó a decir que eso sucederá "cuando sea el momento adecuado".
De Kimono a Skims: Una Lección de Adaptación
El lanzamiento de la nueva aventura empresarial de Kim Kardashian ha sido todo un quebradero de cabeza para ella. Sobre todo después de que anunciara que esta firma de fajas revolucionarias que permite a las mujeres llevar vestidos ajustados sin renunciar a sus curvas se iba a llamar Kimono. Una decisión que provocó que miles de japoneses la acusaran de apropiación cultural, llegando incluso el alcalde de Kioto a pedirle oficialmente que por favor recapacitara y cambiara sus planes.
A cualquier joven emprendedor eso le habría supuesto un mazazo financiero. Sobre todo porque cuando Kim fue consciente de la polémica ya había puesto en marcha la producción de las prendas e incluso había creado toda la campaña publicitaria para promocionarlas.
Cambiar el nombre significaba perder una buena cantidad de dinero. Pero si algo le sobra a ella son los dólares, así que antes de arriesgarse a algún boicot, la socialité recapacitó y pidió perdón en redes, dando las gracias “por las diferentes perspectivas” que le ofrecía el público y asegurando que sus “productos y marcas siempre están creados pensando siempre en ser inclusivos y diversos”.
Y una vez más, el tiempo ha demostrado que acertó con su decisión. No solo porque Skims, como se llama esta marca ahora, es mucho más acertada para el tipo de prendas que vende; sino porque hoy nada más salir a la venta todo el stock que había producido se ha agotado a la velocidad de la luz. Insistimos: todo.
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Una euforia más propia de unas rebajas en un black friday que de un miércoles cualquiera de septiembre que ha hecho que en ese mínimo tiempo Kim se haya embolsado dos millones de dólares, tal y como afirma TMZ. Solo para ponerlo en perspectiva, su principal marca competidora, la famosa Spanx, facturó cuatro millones de dólares en su primer año de vida. Skims ya ha facturado el doble en solo unos minutos.
De nuevo esto prueba que aunque vendan una imagen frívola y algo naif las hermanas Kardashian tienen un talento especial para los negocios. Que sí, que tienen el escaparate perfecto para vender lo que quieran ya que están constantemente en los medios. Pero esa oportunidad hay que saber aprovecharla.
Colaboraciones Estratégicas: El Caso de NikeSkims
Nike ha vestido a los nombres más ilustres del deporte durante décadas. Hace 40 años apostó por Michael Jordan para darle una visibilidad sin precedentes a sus zapatillas de baloncesto. El acuerdo alcanzado con la multinacional en febrero es sólo una muestra más del ascenso meteórico -y polémico- de una figura que ha sabido transformar una fama accidental en un emporio valorado en miles de millones de dólares. La semana pasada su nombre volvió a figurar en las listas de multimillonarios famosos de Forbes, con una fortuna personal que supera los 1.700 millones de dólares. El suyo es un fenómeno casi inexplicable que no cesa.
La creación de NikeSkims, una marca que combina el poder de Nike con el tirón descomunal de Kardashian, supone la primera vez que la compañía con sede en Portland recurre a una firma externa para presentar una nueva marca.
Poco importa que ya no esté casada con Kanye West ni que hayan surgido otras competidoras en escena tratando de hacerle sombra. A sus 44 años, la californiana nacida en Los Ángeles sigue en un momento imparable en el capítulo financiero. Es dueña de aproximadamente un tercio de una firma de ropa inspirada en sus curvas, Skims, valorada en 4.000 millones de dólares, que facturó mil millones en ventas en 2023, el doble que el año anterior.
En 2014, Kim lanzó un juego para móviles, Kim Kardashian: Hollywood, que logró 45 millones de descargas y la llevó a la portada de Forbes. Según informes, el juego generó 160 millones de dólares en ingresos, de los cuales 45 millones fueron para ella. Y su estatus de celebrity, que no termina de evaporarse. "Siempre he tenido ese impulso agresivo", dijo Kardashian en una entrevista en 2018. "Si deseo algo con todas mis fuerzas, siempre lo consigo. Siempre quiero ganar".
Los Comienzos de un Imperio
Ya antes de lanzar KKW Beauty, la marca de cosméticos, su ambición no parecía tener límite. Además de su presencia en televisión a través del reality Keeping Up With the Kardashians, la socialité de origen armenio se había asociado con un abanico de marcas para promocionar todo tipo de productos, desde ensaladas hasta bañadores. "Trabajé en todos los productos imaginables, desde promociones de pastelillos hasta una pastilla para adelgazar, todo al mismo tiempo, pasando por zapatillas o cosas que no conocía lo suficiente como para que me resultaran súper auténticas", le dijo al Los Angeles Times en 2019. "Pero no era mi propia marca".
Fue entonces cuando comenzó su verdadera aventura empresarial. KKW Beauty nació en 2017 y, a diferencia de muchas celebridades que simplemente licencian su nombre, Kardashian participó activamente en el desarrollo, márketing y estrategia del negocio. El primer lote de 300.000 kits de contorno de ojos se agotó en menos de dos horas, generando aproximadamente 14,4 millones de dólares en ventas. El concepto inicial derivó en SKKN, una línea de productos de cuidado para la piel que ya ha superado los mil millones de dólares de valoración.
Dos años después surgió Skims, un mastodonte en ciernes. Lo que comenzó como una colección de ropa interior diseñada para estilizar a las mujeres se ha transformado en un gigante de la moda que ofrece ropa interior, vestidos, bañadores, camisetas, tops, ropa de estar por casa y hasta pijamas. En octubre de 2023 dio un paso más al arrancar una línea de ropa masculina, convertida en socio oficial de ropa interior de la NBA, la WNBA y la selección nacional de baloncesto de Estados Unidos.
No es de extrañar que Heidi O'Neill, presidenta de consumo y productos de Nike, describa a Kardashian como una "líder de negocios increíble".
Críticas y Controversias
Claro que su trayectoria no está exenta de polémicas. Su legión de haters es tan legendaria como sus caderas. Por niña de papá, por frívola, por haberse casado con un personaje como West o por las denuncias de maltrato a sus empleados. Jessica DeFino compartió en X la experiencia de trabajar para la diva californiana. "Fui editora en las aplicaciones Kardashian en 2015 en Los Ángeles, trabajaba día, noche y fines de semana, sólo podía permitirme comprar comida en la tienda 99 Cents Only. Más de una vez no podía ponerle gasolina al coche para ir a la oficina y me regañaron por trabajar como freelance".
Fue demandada, además, por siete empleadas del hogar en 2021 por no pagarles horas extra ni concederles el debido tiempo para comer, un conflicto que se resolvió con un acuerdo extrajudicial.
En Duda Su Origen Humilde
Sus críticos alegan que Kardashian ha logrado sustentar parte de su éxito sobre una narrativa falsa: la de sus inicios humildes. "Mis padres no me dieron ayuda financiera cuando empecé. Nada", dijo en una entrevista con Wealthsimple en 2018. "Conseguí trabajo a los 16 años. Era en una tienda de ropa. Estrellé mi coche y, antes de tener otro, mi padre me hizo firmar un contrato: si chocaba el coche, yo era responsable de cuidarlo. No tenía dinero, así que tuve que buscar trabajo y pagarlo".
La pregunta es cómo hizo para conseguir el nuevo BMW que estrelló si no tenía ayuda financiera de ningún tipo. La respuesta es simple: se lo regaló su padre por su cumpleaños al cumplir 16 años, un rasgo más que encaja con el perfil de niña rica, criada en Beverly Hills, que muchos tienen de ella en mente. Es un hecho que estudió en un colegio católico, Marymount High School, que hoy cuesta 44.000 dólares al año.
Su padre, el abogado de origen armenio Robert Kardashian, se hizo famoso -y millonario- al asumir la defensa de uno de sus amigos de la universidad, O.J. Simpson, acusado de asesinar a su esposa y su amante en el que es uno de los juicios más célebres en la historia de Estados Unidos. Ambos se conocieron en la Universidad del Sur de California, una de las más caras del país. De inicios humildes, más bien poco.
Pero Kardashian insiste. "No tenía tarjeta de crédito cuando todos mis amigos sí la tenían", contaba, obligada a usar la de su padre y a firmar un documento para garantizar la devolución de los fondos. "Siempre he sido bastante consciente, nunca he gastado de más. Siempre he ahorrado muchísimo".
Inquietudes Empresariales
La clave parece radicar en su espíritu emprendedor, de acuerdo a su propio relato. Mientras trabajaba en la oficina de su padre -con quien estuvo empleada durante cinco años- hacía "cosas por los lados", como vender artículos por eBay para tratar de ahorrar.
En realidad el asunto empresarial se puso serio tras la filtración de un vídeo sexual que circuló como la pólvora por internet. Corría el año 2007 cuando esas escenas calientes con su entonces novio, el cantante Ray J, la situaron en una nueva dimensión. Lo que para muchos habría significado el fin de cualquier aspiración profesional, para Kim -con la guía de su madre y manager, Kris Jenner- se convirtió en el trampolín hacia la fama. "No soy ingenua al respecto" dijo Kardashian en una entrevista con Oprah Winfrey. "Así fue básicamente como me presentaron al mundo".
El Éxito del Reality
Apenas unos meses después de la filtración, la cadena E! estrenaba Keeping Up with the Kardashians, un reality show centrado en la vida cotidiana de la familia. Lo que comenzó como un programa más del género se convirtió en un fenómeno cultural que se ha extendido durante 20 temporadas, concluyendo en 2021 tras 14 años de emisión ininterrumpida.
Según Ryan Seacrest, productor ejecutivo del programa, Kim tuvo claro desde el principio que el programa era sólo una plataforma de lanzamiento para propulsar sus otras ambiciones, el trampolín idóneo para pasar de ser la asistente de otra habitual de la jet set como Paris Hilton, la gran heredera del imperio hotelero, a construir un imperio multimillonario que supera con creces los 30 millones que dejó su padre a repartir entre todos sus hijos.
Una Familia Exitosa
El de Kim no es un caso aislado. El resto del clan también ha sabido explotar hasta la extenuación el arte de ser famoso. Kendall es la modelo mejor pagada de la industria y además ingresa una cifra importante por las ventas del tequila 818, que el año pasado facturó 25 millones de dólares. Khloé ronda los 60 millones de fortuna gracias, en parte, a la empresa de ropa que fundó con Emma Grede, Good American, cinco millones menos que la cifra de la que puede presumir su hermana Kourtney, casada además con otro millonario, Travis Barker, con unos 50 millones de dólares en su haber.
La tercera en el escalafón es la matriarca, Kris Jenner, que entre comisiones y los negocios de sus hijas ha acumulado unos 170 millones de dólares en sus cuentas. Y en el segundo puesto figura Kylie, un fenómeno en las redes sociales que Forbes declaró como la milmillonaria más joven de la historia a los 21 años.
Todos ellos siguen sacando tajada del lucrativo invento que supuso para la familia el reality por excelencia. Keeping Up With the Kardahians alcanzó los 280 capítulos en 20 temporadas, con una media de 1,4 millones de espectadores cada temporada. Las vivencias de las hermanas Kardashian y sus padres disfuncionales se ha llegado a emitir en 195 países, con nueve spinoffs ambientados de costa a costa y centrados en distintos miembros familiares.
¿Un Fracaso?
Lo que no parece haber dado los frutos esperados es SKKY Partners, la firma de capital privado que fundó la segunda hija de las Kardashian junto a Jay Sammons, veterano del Carlyle Group con 16 años de experiencia en el sector. La idea inicial era captar fondos para inversiones en los sectores de entretenimiento, medios, productos de consumo, lujo, hospitalidad y comercio digital. Pero de los mil millones de dólares proyectados no habían logrado ni el 15% a mediados del año pasado. Kardashian sigue figurando como asesora operativa sénior.
Un Propósito de Vida
"Alice siempre me da las gracias, pero yo siempre le agradezco a ella porque a través de este proceso siento que realmente me ha dado un propósito, y creo que encontrar tu propósito en la vida y descubrir lo que puedes hacer por otras personas es algo muy poderoso", dice Kim.
Ese ejercicio de altruismo le acarreó críticas por su colaboración con Trump, que fue el que firmó el perdón presidencial para Johnson. Kardashian, acostumbrada a las críticas, se las sacudió de encima con elegancia. "Sólo me interesa hacer lo correcto", indicó entonces. "La verdad es que no me interesa la política en absoluto. Si puedo hacer algo, no importa si se trata de Obama, Biden o Trump, estoy dispuesto a trabajar con quien sea. No se trata de caer bien. Si puedo cambiar la vida de alguien, de eso se trata para mí".
El Ascenso de Emma Grede: La Colaboradora Clave
Emma Grede, junto con su esposo, Jens, se han convertido en algunos de los colaboradores más cercanos de las Kardashian en su transición de la realeza de los reality shows a emprendedoras. Juntos, han ayudado a lanzar y administrar tres empresas con la familia, incluida la línea de fajas de Kim Kardashian, Skims (Jens es cofundador y director ejecutivo, Grede es socia fundadora y directora de productos).
Forbes estima que Grede vale 360 millones de dólares debido en gran parte a su casi 8% participación en Skims, valorada en 3.200 millones de dólares. Grede puede ser más conocida por personas fuera de la industria de la moda como jueza invitada en Shark Tank. Ella dice que asumió el cargo para ayudar a llamar la atención sobre las empresas de propiedad de negros con fondos insuficientes. «Cuando llegué a Estados Unidos, me hacían muchas preguntas sobre ser una mujer negra en los negocios y, sinceramente, esa nunca fue realmente mi realidad o mi experiencia en Europa, era algo sobre lo que la gente me cuestionaba», dice Grede. El movimiento de justicia racial de los últimos dos años, junto con su propio perfil creciente, hizo que quisiera actuar.
Khloé Kardashian dice que se convenció de la visión «clara como el cristal» de Grede para la compañía. «Era tan evidente que estaba realmente comprometida a trabajar para cambiar el juego de la moda, involucrar auténticamente a todas las mujeres y ser pionera en la inclusión», dijo Khloé a Forbes. «Emma también es una de las personas más trabajadoras que conozco. No solo se sumerge en todos los componentes del negocio, desde la concepción hasta el desarrollo y la ejecución, sino que empuja constantemente los límites de lo que puede y debe ser una marca de moda moderna e inclusiva.
Good American, que es inusual en su oferta de tallas -van desde la 00 a la 24-, afirma haber realizado el lanzamiento de mezclilla más grande de la historia cuando debutó en 2016, vendiendo 1 millón de dólares en su primer día de lanzamiento.
Habiendo navegado por Good American a través de las primeras etapas de crecimiento, Grede dice que «se sintió como una asociación muy natural y fácil en general» cuando Kim recurrió a ella y a su esposo para ayudar a lanzar Skims en 2019.
«Realmente estoy siguiendo a Kim», dice Grede. «Skims es la visión de Kim, es su idea, es su estética.
| Nombre | Patrimonio Neto (USD) |
|---|---|
| Kim Kardashian | 1.7 mil millones |
| Kylie Jenner | 680 millones |
| Kris Jenner | 170 millones |
| Khloé Kardashian | 60 millones |
| Kourtney Kardashian | 65 millones |
| Kendall Jenner | 45 millones |
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