¿Qué es el Emprendimiento Productivo? Definición, Tipos y Características

El emprendimiento es un término últimamente muy utilizado en todo el mundo. Aunque el emprendimiento siempre ha estado presente a lo largo de la historia de la humanidad, pues es inherente a ésta, en las últimas décadas este concepto se ha vuelto de suma importancia ante la necesidad de superar los constantes y crecientes problemas económicos.

¿Qué es el Emprendimiento?

Con el término emprendimiento identificamos el efecto de emprender, un verbo que hace referencia a llevar adelante una obra o un negocio. No existe una definición comúnmente aceptada de iniciativa emprendedora.

Algunos autores la consideran una actividad relacionada con la destrucción creativa de Schumpeter, otros han puesto el énfasis en el descubrimiento de oportunidades y otros se han centrado en la creación de nuevas empresas.

La definición de emprendimiento implica convertir una idea nueva en una innovación exitosa utilizando habilidades, visión, creatividad, persistencia y exposición al riesgo.

En definitiva, un emprendimiento es cualquier actividad nueva que hace una persona, que puede tener como finalidad lograr ganancias económicas o no. El emprendimiento es llevado a cabo por los emprendedores.

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Concepto y Definición de Emprendimiento

De acuerdo con Wikipedia, la palabra emprendimiento, proviene del francés entrepreneur (pionero), y se refiere a la capacidad de una persona para hacer un esfuerzo adicional por alcanzar una meta u objetivo, siendo utilizada también para referirse a la persona que iniciaba una nueva empresa o proyecto, término que después fue aplicado a empresarios que fueron innovadores o agregaban valor a un producto o proceso ya existente, lo que hoy ha derivado en el concepto de emprendimiento actual.

Tipos de Emprendimiento

El emprendimiento es el proceso de diseñar, lanzar y administrar un nuevo negocio, que generalmente comienza como una pequeña empresa o una emergente, ofreciendo a la venta un producto, servicio o proceso.

A continuación algunos de los tipos de emprendimiento:

Emprendimiento empresarial

El emprendimiento empresarial es la iniciativa o aptitud de un individuo para desarrollar un proyecto de negocio. Por lo tanto, una idea que genere ingresos que le permite cubrir principalmente sus gastos básicos, y el de su familia.

El emprendimiento empresarial, tal como fue dicho anteriormente ha surgido por las crisis económicas del país, lo cual lleva al individuo desarrollar ideas innovadoras en el mercado que le permita crecer en momentos dificultosos.

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No obstante, el emprendimiento empresarial tiene sus ventajas, en primer lugar, el de generar ingresos, empleos. Luego, permite al individuo ser su propio jefe, y por lo tanto, manejar su propio tiempo y tomar sus propias decisiones.

Emprendimiento cultural

El emprendimiento cultural puede ser visto como el generador de empresas u organizaciones culturales con el objetivo de que no se pierda el significado, ni el valor simbólico de los productos y costumbres pertenecientes de un país.

Emprendimiento social

El emprendimiento social busca satisfacer las necesidades de la sociedad en donde se desenvuelve.

Te dejamos una lista de ideas de emprendimiento que te pueden ayudar a iniciar con lo principal: la idea.

  • Fotografía y video para eventos sociales
  • Entrenamiento físico a domicilio
  • Fabricación de velas aromáticas
  • Fabricación de jabones
  • Food truck
  • Diseño de páginas web
  • Servicio de paquetería y mensajería
  • Decoración de eventos
  • Curso de idiomas online
  • Restaurante o café familiar
  • Elaboración de vajilla y utensilios en cerámica
  • Fabricación de muebles en madera
  • Creación de objetos artísticos
  • Producción de cerveza artesanal
  • Diseño de aplicaciones móviles
  • Diseño y fabricación de joyas
  • Panadería artesanal
  • Diseño y elaboración de juegos de mesa
  • Confección textil y uniformes
  • Diseño y elaboración de alimentos gourmet

Un Proyecto Productivo es una iniciativa que tiene como objetivo crear o mejorar un producto o servicio para el mercado. Estos proyectos se enfocan en generar ganancias económicas a través de la producción y comercialización de bienes y servicios. En la actualidad, los Proyectos Productivos se han convertido en una excelente opción para aquellos emprendedores que desean generar ingresos de manera independiente y contribuir al desarrollo económico de su comunidad.

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A demás de ser rentables, fomentan la innovación en diversos sectores del mercado. Este tipo de proyectos son esenciales para el desarrollo económico y la generación de empleo, ya que contribuyen al crecimiento de las empresas y la economía en general.

Fases de un Proyecto Productivo:

  • Identificación de la Oportunidad: En esta etapa se identifica una oportunidad de negocio, es decir, una necesidad del mercado que pueda ser satisfecha a través de un producto o servicio.
  • Planificación: Una vez identificada la oportunidad, se realiza un plan de negocio que incluye el análisis del mercado, la definición del producto o servicio, la estrategia de comercialización, el estudio de costos y la proyección de ganancias.
  • Financiamiento: Para llevar a cabo el proyecto, es necesario contar con los recursos financieros necesarios. Esto puede implicar la búsqueda de inversionistas, la solución de créditos o la utilización de recursos propios.
  • Ejecución: En esta fase se pone en marcha el proyecto, se adquieren los recursos necesarios, se contrata personal, se establecen los canales de distribución, entre otras actividades.
  • Monitoreo y Control: Durante la ejecución del proyecto, es importante llevar un seguimiento constante para verificar que se estén cumpliendo los objetivos establecidos.
  • Evaluación y Mejora: Una vez finalizado el proyecto, se realiza una evaluación para analizar los resultados obtenidos. Esta evaluación permite identificar las fortalezas y debilidades, así como las oportunidades de mejora para futuros proyectos.

Aunque es cierto que no existe un consenso comúnmente aceptado sobre qué es exactamente la iniciativa emprendedora, podríamos resumirla como el efecto de emprender, “acometer o comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro”, según la RAE.

Por ello, una definición de emprendimiento podría ser convertir una nueva idea en una innovación exitosa mediante el uso de habilidades, creatividad y exposición al riesgo.

El origen está en el francés entrepreneur (pionero)¸vocablo proveniente del latín prendere.

A mediados del siglo XVIII Richard Cantillon conceptualizó el término emprendedor en su obra ‘Ensayo sobre la naturaleza del comercio en general’ como “un individuo que asume riesgos en condiciones de incertidumbre”, considerándose así a este economista franco-irlandés como el primero en introducir formalmente el término emprendimiento al relacionarlo con el factor económico y su crecimiento.

Ya a principios del siglo XIX otro francés, Jean-Baptiste Say, definió al emprendedor como “un agente de cambio que reúne y combina los medios de producción, recursos naturales, humanos y financieros para construir un ente productivo y encuentra el valor recibido de los productos, la recuperación del capital invertido, de los gastos que incurrió y de las utilidades que busca”.

A comienzos del siglo XX, el austro-estadounidense Joseph Alois Schumpeter teorizó que los emprendedores no son en sí mismos gerentes ni administradores ordinarios de una empresa, sino gente que actuando intuitivamente llevan a la práctica nuevas posibilidades económicas.

En la segunda mitad del siglo pasado, el austriaco Peter Druker definió el emprendimiento como “el proceso de obtención de beneficios de nuevas combinaciones únicas y valiosas de recursos en un entorno incierto y ambiguo”.

Tipos de emprendimiento

Dependiendo de la finalidad, nos encontramos con diferentes tipos de emprendimiento:

  • De pequeñas empresas: Emprendedores que crean y administran su propio negocio, habitualmente solos o con miembros de la familia. Buscan generar ingresos suficientes para mantener su estilo de vida sin interés en un crecimiento exponencial.
  • De grandes empresas: Los modelos centrados en generar beneficios pueden crecer de manera natural llegando a convertirse en una gran empresa. El objetivo es mantener la expansión el modelo de negocio basándose en la idea inicial.
  • Escalables: A diferencia de las pequeñas empresas, este tipo de emprendimiento cuenta como característica con que los emprendedores se centran en la búsqueda de ideas innovadoras con las que expandir el negocio y generar beneficios más cuantiosos.
  • Intraemprendimiento: Al tratarse de un emprendimiento desarrollado en el seno de una organización, el empleado al que se le da el apoyo para crear nuevos productos no tiene que preocuparse de si estos se convertirán o no en una fuente de ingresos. Y es que, a diferencia de otros emprendedores, no se enfrentan a riesgos personales en el caso de que el producto o servicio lanzado no llegue a prosperar.
  • Social: Como su propio nombre indicia, se trata de emprendimientos centrados en generar productos o servicios que intentan resolver problemas sociales. Habitualmente se trata de organizaciones sin ánimo de lucro y cuya finalidad no es conseguir ni riquezas ni ganancias, aunque no siempre tiene por qué ser así.
  • Innovador: Surge de la creación de negocios que buscan lanzar productos o ideas nuevas por completo y que se caracterizan por solventar necesidades mediante productos o servicios novedosos.
  • Espejo o de imitación: Con iniciativas o ideas previas como inspiración, crean o copian un negocio previamente existente adaptándolo. Este tipo de emprendimiento no requiere invertir en investigación al tratarse de una réplica, aunque deben cuidar la diferenciación con el original para no ser considerados como meros imitadores.
  • De oportunidad: Se trata de aquellos emprendimientos desarrollados por personas que aprovechan las oportunidades que se presentan según van surgiendo, caracterizándose por ser capaces de identificar y capitalizar necesidades del mercado insatisfechas o tendencias nacientes.
  • Del comprador: La riqueza del emprendedor sirve para impulsar proyectos comerciales utilizando sus recursos económicos con los que comprar negocios que consideran que pueden llegar a alcanzar un mayor grado de éxito.
  • Del investigador: Tras una posterior investigación basada en datos, este tipo de emprendimiento es aquel en el que los emprendedores aspiran a conseguir éxito después de una preparación previa y unos conocimientos adecuados.

Características del emprendimiento

Existen distintas características comunes a los diferentes tipos de emprendimiento que, en mayor o menor grado, deben cumplir los emprendedores:

  • Espíritu y olfato: Contar con ganas, dinamismo o creatividad, así como intuición para poder anticiparse a la competencia a la hora de detectar las necesidades del público.
  • Capacidades: Disponer de los conocimientos técnicos necesarios para el desarrollo del emprendimiento.
  • Regulación: Conocer la legislación del entorno en el que se mueve puede ayudar a la hora de convertir en realidad la idea inicial.
  • Financiación: Se hace necesario contar con financiación para el establecimiento de la actividad.
  • Ecosistema: Disponer de una red en la que participan diferentes actores también es relevante a la hora de poder generar sinergias con otros emprendedores.

Así pues, podríamos resumir como emprendimiento (con sus múltiples características y numerosas tipologías) aquellas actitudes y aptitudes que permiten a las personas iniciar retos o proyectos novedosos avanzando un paso más de donde previamente había llegado.

Un emprendedor es alguien capaz de identificar una necesidad u oportunidad de negocio y de desarrollar una solución que les dé respuesta. Estas personas se caracterizan por tener ciertas cualidades, entre las que destacan la constancia, creatividad e innovación, y por ser capaces de asumir riesgos. La capacidad para aprovechar estos cambios es lo que marca la diferencia entre un emprendedor y un no emprendedor.

Para avanzar en este camino, el emprendimiento personal puede jugar un papel clave. El emprendimiento personal comienza con un trabajo de introspección. Para poder cambiar la situación en la que uno se encuentra es imprescindible saber qué es lo que se quiere dejar atrás y hacia dónde se quiere avanzar. Este ejercicio de introspección pasa, en el ámbito de los negocios, por descubrir la motivación para lanzar una nueva empresa, que no siempre está relacionada con el dinero.

Estos recursos no solo son de índole económico, también están relacionados con las propias cualidades del emprendedor. Las redes de contacto, los conocimientos, intereses, habilidades, las experiencias vitales y profesionales e incluso la propia personalidad del emprendedor son ejemplos de fortalezas y debilidades que puede tener un emprendedor y que se deben tener en cuenta antes de lanzar una startup.

Como la propia palabra indica, el emprendimiento personal es algo completamente propio, único para cada individuo. Existen numerosos cambios que se pueden llevar a cabo para desarrollarse como persona y que pueden resultar útiles de cara a lanzar un nuevo negocio.

  • Conseguir nuevos conocimientos: El mercado cambia constantemente, y los emprendedores deben estar preparados para dar respuesta a estos cambios.
  • Mejorar las dotes de comunicación: Los grandes emprendedores destacan por sus habilidades de comunicación verbal y no verbal.
  • Adquirir hábitos saludables: Lanzar una nueva empresa al mercado es un proceso largo y complejo en el que pueden surgir todo tipo de adversidades y en el que es importante cuidarse tanto física como mentalmente. Comer sano, hacer ejercicio o descansar correctamente son algunos hábitos saludables que los emprendedores pueden incorporar a sus rutinas y que les ayudarán a mantener su salud física y mental.
  • Trabajar las relaciones personales: Los contactos juegan un papel fundamental a la hora de emprender, ya que podrían convertirse en socios, inversores o incluso trabajadores del proyecto que se quiere llevar a cabo.

El emprendimiento personal no solo sirve para crecer como persona, sino también para alcanzar el éxito como emprendedor. Emprender pasa por salir de la zona de confort y atreverse a asumir riesgos. Aunque los principios básicos del emprendedor son los mismos, las habilidades que necesitan variarán dependiendo del tipo de negocio que queramos iniciar.

Convertirse en empresario requiere la capacidad de definir estas diferencias y señalar los elementos únicos que se necesitan. Por eso, en este artículo explicaremos los distintos tipos de emprendimiento que existen y sus características.

El emprendimiento suele clasificarse en cuatro tipos: pequeñas empresas, startups escalables, grandes empresas y emprendedores sociales. Estos modelos se centran más en el negocio en sí que en las habilidades del fundador. Por eso, aunque existen similitudes en cuanto a los desafíos que enfrentan los emprendedores, también existen ciertos tipos de emprendimientos que se clasifican según sus características, habilidades y rasgos de personalidad del fundador.

Los emprendedores de pequeñas empresas se centran en crear y administrar su propio negocio, ya sea solos o con la ayuda de miembros de su familia. Buscan ganarse la vida con sus actividades comerciales y generar suficientes ingresos para mantener a su familia y su estilo de vida.

Por otro lado, tenemos el emprendimiento escalable. Este tipo de emprendedores sueñan en grande. Encuentran un hueco en el mercado y se centran en satisfacer esa necesidad.

Los emprendedores sociales trabajan con una meta clara: Ayudar a la comunidad.

Seguimos con los tipos de emprendimiento. Algunas organizaciones crecen de forma natural con el tiempo convirtiéndose en una gran empresa. Tiene como objetivo continuar con la expansión del modelo de negocio existente manteniendo la misma idea inicial. A medida que la base de clientes de una empresa va creciendo y evolucionando, es probable que el emprendedor adquiera un negocio existente que ofrezca servicios innovadores.

Estos perfiles se caracterizan por solucionar problemas inventando nuevos productos o servicios. Suelen estar impulsados por una particular visión del mundo en el que piensan que su idea o producto cambiará la sociedad. Son reconocidas como personas disruptivas, ya que cambian el panorama comercial en su sector e incluso juegan con la creación de nuevas tecnologías.

En séptimo lugar tenemos el emprendimiento espejo o de imitación. Esta opción requiere menos inversión en investigación y desarrollo ya que el modelo principal es una réplica. Se consideran emprendedores buscavidas a aquellos empresarios que trabajan duro y hacen un gran esfuerzo constante. Suelen empezar poco a poco y trabajan para hacer crecer un negocio con dedicación en vez de capital. Tienen una personalidad extrovertida y su presencia da confianza.

Estos empresarios utilizan su riqueza para impulsar sus proyectos comerciales. Usan sus fortunas para comprar negocios que creen que podrán tener más éxito todavía y, para ello, buscan empresas prometedoras y las adquieren. Su objetivo es hacer crecer estos negocios y expandir sus beneficios.

Los investigadores emprendedores basan sus creencias en los hechos y los datos.

Por último, tenemos los negocios oportunistas. Los emprendedores oportunistas son personas que aprovechan y explotan las oportunidades que se le presentan a medida que surgen. Se caracterizan por su capacidad de identificar y capitalizar necesidades del mercado insatisfechas, cambios en el comportamiento del consumidor o tendencias emergentes. Son personas ágiles y con la capacidad de adaptarse rápidamente para dar respuesta a las condiciones cambiantes del mercado.

El término emprendimiento hace referencia a la acción de emprender. El origen etimológico de esta palabra proviene del latín prendĕre, es decir, atrapar, coger, tomar. Partiendo de este punto, se entiende por emprendimiento a la acción de llevar a cabo una obra, idea, negocio o proyecto, aprovechando oportunidades y aportando valor.

Se conoce como ecosistema emprendedor a la confluencia de todos los actores involucrados en el proceso de emprendimiento, tales como inversionistas, cámaras de comercio, formadores, incubadoras y aceleradoras, etc.

Adaptabilidad: es la capacidad de ser flexible. Al tratarse de proyectos nuevos, la norma es que vayan transformándose para optimizar tiempos y procesos y convertirlos en algo sólido y estable.

Emprendimiento pequeño: se trata de proyectos pequeños, y normalmente involucran a uno o dos socios.

Emprendimiento escalable: son aquellos que pretenden tener un crecimiento significativo en el corto y mediano plazo. Su objetivo es expandirse rápidamente para convertirse en multinacionales.

Emprendimiento social: este tipo de emprendimiento busca generar impactos positivos en un grupo de personas o comunidad.

Emprendimiento empresarial: se trata de aquellas iniciativas cuyo objetivo es desarrollar un proyecto de negocios.

Emprendimiento espejo o de imitación: suelen replicar una idea, producto o modelo de negocio que ya existe y está siendo exitoso.

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