Liderazgo en la Biblia: Una Definición

Es cierto que la Biblia no es un libro sobre administración de negocios ni un libro sobre ciencias, pero contiene principios inmutablemente exactos sobre ciencia y administración. Además, podemos mencionar sus innegablemente confiables registros históricos y consejos morales. De hecho, la Biblia se considera a sí misma como La Verdad. Si buscas una guía ejecutiva, podrás hallarla en las Sagradas Escrituras, como también se le ha llamado a la Biblia. La Biblia no sólo dice algo, sino que dice mucho respecto al tema del liderazgo y la administración.

El Concepto de Administración en la Biblia

El término administración se relaciona con "dar atención a" y supervisión, con la acepción "al cuidado de". Esto se puede observar en Números 3:32 y 2 Reyes 11:18.

Roles y Cualidades del Líder

Mucho se ha discutido sobre el rol del gerente en las organizaciones. ¿Su motivación es el poder o el logro? ¿Cómo fomenta la participación a sus subordinados? ¿Qué cualidades necesita para ser un gerente efectivo?

En la antigüedad, el gerente era alguien que administraba alguna propiedad o bienes, o tenía otras personas bajo su supervisión. Se esperaba que administrara "cuidadosamente", efectuando visitas, inspeccionando y efectuando nombramientos. También prestaba atención a los asuntos de interés político, comercial, civil, militar y religioso.

En la Biblia, encontramos a "superintendentes" y "los que asignan tareas". No había una cantidad fija de superintendentes o "gerentes", sino que esta dependía de la tarea dada.

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El Modelo de Administración Patriarcal

Dios le dio al hombre la mayordomía para que prestara atención correcta (administrara) la tierra y todo lo que había en ella (Génesis 1:26, 28). De esta manera, dicho modelo se expandiera, bajo su superintendencia, a toda la tierra.

Adán desarrolló todo un nuevo sistema de administración para el "negocio" que administraba. Extendió su modelo a toda la tierra habitada: el sistema patriarcal. Este sistema se caracterizaba por la centralización del poder por parte del jefe de familia o de tribu, el establecimiento de estándares de actuación y la administración de disciplina.

Varias familias que conformaran una tribu tenían un solo patriarca, que administraba la riqueza. Ejemplos de patriarcas incluyen a Abraham, Isaac y Jacob (Israel). Estos líderes fueron excelentes estrategas y eficientes administradores.

Moisés: Un Líder y Administrador Ejemplar

Moisés administró los asuntos nacionales del pueblo hebreo de Israel durante aproximadamente 40 años. Hay que tomar en cuenta que Moisés vivió hace más de tres mil años.

En esencia, Moisés aprendió administrando durante su exilio de Egipto, y lo hizo muy bien. Este excepcional gerente fue un excelente estratega y eficiente administrador. Un concepto tan de moda hoy como el de pasión por servir se ve reflejado en Moisés, como aquel que está "a cargo de la casa" y ejerce su trabajo con sentido de propiedad.

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El Rol de la Ley en la Administración

En el año 1513 a.C., Dios autorizó a Moisés a entregar la ley en el monte Sinaí (Horeb). Estos mandatos estipulados en el código de la ley otorgaron poder y autoridad que poseían los líderes.

Después de la muerte de Moisés (aprox. 1473 a. C.), el pueblo de Israel continuaba usando el mismo modelo de administración basado en la ley. Este modelo religioso de administración dominó la vida de la época. La esencia de la Torá o ley mosaica promovía el desarrollo y la participación "de la gente que hacía el trabajo", del pueblo.

Sin embargo, este sistema de administración, con sus leyes inflexibles, ahogaba la vida de la gente, pues normaba la realización de cualquier tarea o diligencia ciudadana. Este sistema perduró hasta nuestra época en la historia.

Jesús: Un Nuevo Paradigma de Liderazgo

Jesús cambió los tiempos y las sazones, transformando la manera de ver el mundo, la administración y las relaciones humanas. Sus enseñanzas aún hoy causan un impacto extraordinario. Jesús no sólo fue un gran guía espiritual, sino también un gran organizador.

Jesús ofreció un nuevo paradigma de liderazgo y administración, rompiendo las barreras y ofreciendo un enfoque inclusivo. Como dijo Jesús: "ni tampoco se echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera el vino nuevo rompe los odres, y se derrama, y los odres se pierden; pero el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar".

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Jesús entendía el poder de la fe en el proceso. Como dijo: ".... Tal como ha sido tu fe, así suceda contigo...". Además, Jesús afirmó: "‘Si Puedes! Todas las cosas son posibles para uno si tiene fe!’".

El Cambio y la Participación

Jesús abordó el tema del cambio, invitando a las personas a cambiar. Sin principios que sean modelados o exhibidos por los líderes, y haciendo intentos fallidos por lograr resultados duraderos de cambio, no se produce una "transformación administrativa".

Hoy existe un acuerdo casi universal sobre cuál es el cambio que se necesita. Lo decisivo es una participación reforzada de todos los miembros de la organización, reconociendo los éxitos alcanzados.

El Liderazgo en Equipo

La Biblia promueve la cooperación interpersonal en la realización de las tareas, evitando la tendencia a reunir "super estrellas" que logren grandes resultados. En cambio, se enfatiza la importancia de participar, usando "lo vil del mundo, y lo menospreciado, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia".

El liderazgo en equipo reconoce el valor de cualquier humano, sin importar su condición o nivel intelectual, social o académico. Para el buen desenvolvimiento de las tareas del equipo, todas las acciones en la organización deberán efectuarse "por arreglo", previniendo los conflictos que pudieran existir o surgir.

Un equipo comparte un lenguaje común que permite el entendimiento mutuo y trabaja "en un mismo sentir y en la misma forma de pensar" para lograr los mejores resultados. Esto implica mostrar interés unos con otros.

La iglesia cristiana verdadera de hoy sigue funcionando bajo los mismos principios que la iglesia cristiana del primer siglo. Como tal, la Biblia ofrece una manera de gerenciar que sigue siendo relevante y efectiva en la actualidad.

La Integridad en el Liderazgo Cristiano

La integridad es esencial en el liderazgo cristiano, ya que guía y fortalece al líder en su camino hacia la santidad y la obediencia a Dios. La integridad implica la coherencia entre lo que se profesa y lo que se practica. Desde una perspectiva cristiana, la integridad no es simplemente una cuestión de comportamiento externo, sino que surge de un corazón transformado por el Espíritu Santo y alineado con los principios de Dios.

Cuando los líderes viven con integridad, muestran al mundo la realidad del Evangelio en acción. La integridad es esencial para establecer y mantener la confianza y la credibilidad entre los seguidores. Los líderes íntegros inspiran confianza porque su palabra es su compromiso y su conducta es consistente con sus valores. Proverbios 10:9:»Él que anda en integridad anda seguro, mas el que pervierte sus caminos será descubierto».

La ética en el liderazgo se basa en los principios bíblicos de verdad, justicia, amor y bondad. Los líderes cristianos deben tomar decisiones éticas que reflejen el amor y la compasión hacia aquellos a quienes lideran. Se nos exige un compromiso inquebrantable con la verdad y la honestidad en todas las interacciones y comunicaciones.

Los líderes cristianos deben ser ejemplos de integridad y ética en todas las áreas de sus vidas, sirviendo de modelo para los demás creyentes. No solo tienen la responsabilidad de guiar y dirigir a otros, sino que también deben servir como modelos de integridad y ética en todas las áreas de sus vidas.

Los líderes necesitan identificar el llamado de Dios, manifestar un carácter semejante al de Cristo y tener la aptitud funcional que los capacita para liderar. Un ministro o líder no debe nunca pensar que aprendió lo suficiente y que puede cejar en sus esfuerzos. Su educación debe continuar toda la vida.

El liderazgo cristiano se basa en el servicio y la integridad.

Principios Clave del Liderazgo Bíblico

La Biblia ofrece una guía invaluable para el liderazgo, proporcionando principios y ejemplos que trascienden el tiempo. Desde la administración patriarcal hasta el liderazgo transformador de Jesús, las Escrituras nos invitan a reflexionar sobre nuestra manera de liderar y a buscar la excelencia en el servicio a los demás.

Principio Descripción Referencia Bíblica
Servicio Liderar sirviendo a los demás, no buscando el propio beneficio. Marcos 10:45
Integridad Ser coherente entre lo que se dice y lo que se hace. Proverbios 11:3
Justicia Tratar a todos con equidad y sin favoritismos. Salmo 89:14
Compasión Mostrar empatía y preocupación por las necesidades de los demás. Mateo 9:36
Responsabilidad Asumir las consecuencias de las propias acciones y decisiones.

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