Centro de Liderazgo y Tecnología de la UPM: Formación para Líderes en la Era Digital

La Universidad Politécnica de Madrid (UPM) ha creado el Centro de Liderazgo y Tecnología (CLyT UPM), un espacio dedicado a impulsar la formación en competencias transversales y el desarrollo de nuevos programas en este ámbito.

Desde su creación, el CLyT ha impactado a más de 1.000 miembros de la comunidad universitaria, incluyendo estudiantes, personal técnico, de gestión y de administración y servicios (PTGAS), personal docente e investigador (PDI) y gestores.

El CLyT sirve como plataforma de conexión entre la universidad y el ámbito empresarial y de negocios, formando a los futuros líderes tecnológicos.

¿Qué es la Escuela de Liderazgo UPM?

El Centro de Liderazgo y Tecnología de la Universidad Politécnica de Madrid (CLyT UPM) pone en marcha la tercera edición de la Escuela de Liderazgo UPM. Se trata de un programa formativo y experiencial de 52 horas, repartidas en 3 meses, dirigido a todo el estudiantado.

La Escuela de Liderazgo es una propuesta formativa del Centro de Liderazgo y Tecnología de la UPM (miembro de la comunidad EELISA Ethics, Social Commitment & Entrepreneurship) con el fin de desarrollar habilidades de liderazgo, mejorar la capacidad de relación de los equipos de trabajo y de adaptación al contexto de la era digital, así como favorecer procesos de transformación en los participantes. Se dirige a cualquier estudiante de la UPM que tenga ganas de crecer personal y profesionalmente.

Lea también: Definición de Centro para Emprendedores

El curso, que se desarrollará entre septiembre y noviembre, ofrece 25 plazas gratuitas para fomentar y mejorar las habilidades de liderazgo y trabajo en equipo. En total, se ofertan 25 plazas gratuitas para los asistentes. El curso se desarrollará entre el 21 de septiembre y el 16 de noviembre, y está integrado por talleres de competencias de liderazgo, sesiones de coaching grupal y personal y eventos para crear comunidad.

Objetivos de la Escuela de Liderazgo

  • Desarrollar habilidades de liderazgo.
  • Mejorar la capacidad de relación de los equipos de trabajo.
  • Adaptación al contexto de la era digital.
  • Favorecer procesos de transformación en los participantes.

Talleres y Formación

Los talleres del CLyT incluyen formación en autoliderazgo, liderazgo de equipo, trabajo en la era digital y gestión de compromiso, el tiempo y los conflictos, entre otros campos de desarrollo.

A lo largo del primer trimestre del curso se desarrollarán una serie de talleres vivenciales en donde se trabajarán distintas competencias de liderazgo y se complementarán con sesiones de coaching personal y grupal.

“La demanda formativa se va construyendo bajo el paraguas de un plan”, explica Rafael Molina. “Hay que crear la cultura de las competencias transversales y los programas que las desarrollan. Hay que prototipar, hay que escuchar qué resuena, qué hace bien en nuestros colectivos universitarios. Hay que buscar una red de colaboradores. No es sencillo, pero en seis años de trabajo con el equipo del CLyT hemos llegado a todos esos alumnos y a centenares de profesores y equipos de gestión. Hoy estudian en la UPM unos 40.000 alumnos. El objetivo es llegar al menos a la mitad de ellos de un modo u otro. Es importante entender que somos ingenieros sociales, como dice mi amigo Carlos Polimón. La técnica sola no transforma a la sociedad.

¿Por qué es importante el liderazgo en la ingeniería?

Un ingeniero competente no solo debe contar con los conocimientos técnicos necesarios para desarrollar su carrera con solvencia, sino también con una serie de competencias transversales que le permitan integrarse eficazmente en equipos de trabajo y potenciar al máximo sus virtudes.

Lea también: Apoyo a emprendedores en Getafe

Estas habilidades (que abarcan aspectos individuales, interpersonales y de gestión) están estrechamente vinculadas a la gobernanza de las organizaciones, tanto públicas como privadas.

Docente de la UPM en el área de Explotación y Gestión Portuaria en el Departamento de Ingeniería del Transporte, Territorio y Urbanismo, y coach certificado, Molina asegura que muchos de los grandes proyectos de desarrollo de infraestructura en los que colaborado han fracasado por falta de competencias interpersonales. “Cuando hablamos de liderazgo, hablamos de saber acompañar. Me refiero a saber acompañar a la gente de un estado actual a uno deseado.

La idea de Óscar García Suárez, rector de la UPM, es tratar de fomentar una universidad que sea capaz de complementar las grandes competencias técnicas que se ofrecen con otras de otro orden. Las empresas y la sociedad lo están demandando. Esa tarea es especialmente importante para los ingenieros, cuya memoria vital tiene sus particularidades específicas.

“Cada colectivo tiene una estructura interna, una manera de pensar, de relacionarse”, explica Molina. “Los ingenieros españoles vienen de una cosmovisión jerárquica, militar. La jerarquía está muy presente en la organización, en los procesos. La disciplina y la jerarquía son muy importantes. Pero ahora estamos empezando a aprender a colaborar con los otros. La sociedad nos está invitando a trabajar de una manera más horizontal, más autoorganizada, más adaptativa. En vez de atender únicamente a los retos sectoriales tenemos que atender también a los retos globales.

La carrera de ingeniería exige un proceso de gran maduración técnica en un plazo muy corto que requiere de un esfuerzo muy importante del estudiante. Esa exigencia implica que el arranque de esa etapa esté muy orientado al yo. “Superan las pruebas que se les presentan y al final tienen la recompensa del título”, sintetiza Molina.

Lea también: Centro de Atención al Emprendedor

“Hay que aprender a comunicarse y a dominar las técnicas de trabajo en grupo de una manera consciente. Hace veinte años no teníamos ni los modelos ni las herramientas ni las capacidades académicas para poder hacerlo, pero hoy ya existen y hay que incorporarlas. Los ingenieros deben saber cómo gestionar y relacionarse con el entorno en el que trabajan. Y esas son competencias que necesitan un espacio de formación explícito, y el CLyT aspira a serlo en el ecosistema UPM y fuera de él.

La idea es que los futuros ingenieros puedan ganar a través de estos programas de liderazgo esas competencias interpersonales e intrapersonales tan necesarias para sí mismos y para su actividad profesional.

“Los profesores también tienen un papel referencial en la formación en estas competencias claves. Es importante que durante la carrera de un profesor se le ayude a identificar sus puntos de mejora y se les facilite un itinerario de formación permanente. El ejemplo de los profesores inspirará a los alumnos”, argumenta Molina. “Un profesor de la universidad llega a ese puesto por sus méritos como investigador, pero la capacidad que tiene para relacionarse con las otras personas no forma parte de los criterios de evaluación, a pesar de ser un aspecto clave para tener en cuenta”, señala.

“En Europa este enfoque no está extendido, aunque sí presente en algunos países. En otros modelos educativos (Estados Unidos y Canadá, por ejemplo), el aprendizaje experiencial tiene una historia muy dilatada. En las fases tempranas de la educación se le da menos peso al contenido que el proceso de aprendizaje experiencial. El contenido va incorporándose a medida que llegan a fases más maduras de la formación (máster, doctorado), pero las etapas iniciales se centran en que haya mucha comunicación, capacidad expositiva, facilidad para el trabajo en grupo.

Programas del Centro de Liderazgo y Tecnología

  • Programa de Líderes Transformadores.
  • Learning Expeditions.

tags: #centro #de #liderazgo #upm