Serafín González: Biografía de un Empresario Asturiano

El Principáu d’Asturies, está situado en el Norte de la Península Ibérica, delimitando al Oeste con Galicia, al Este con Cantabria, al Sur con Castilla y León. Cuenta con algo más del millón de habitantes. Su idioma oficial es el castellano, aunque también se emplea el asturiano que aunque no goza de oficialidad si de una especial protección de acuerdo al Estatuto de Autonomía.

El nombre de Asturias procede de los astures, el primer pueblo que habitó esta región antes de la romanización. Su capital es Uviéu.

Sama es la capital del concejo de Langreo. Es el centro administrativo del concejo y distribuidor de bienes y servicios del valle, se considera el barrio minero más destacado. En su casco urbano cuenta con buen numero de edificaciones interesantes como el ayuntamiento que data de 1886, las Escuelas Dorado, el quiosco de música, la vieja estación de ferrocarril o el pozo Fondón. Es atravesado por el río Nalón, que en sus alrededores tiene grandes zonas arboladas.

Nació en Besullo (Cangas del Narcea) el 23 de marzo de 1903. Sus padres, Gabino y Faustina, eran profesores y vivían en una casa solariega, “La Casona”, que albergaba la escuela, por lo que eran llamados “los de la Casona”, pseudónimo que sustituyó su apellido. En Besullo pasa sus primeros 5 años.

En Calderón de la Barca descubre el teatro y le fascina. Incluso un día decide marcharse de casa para dedicarse al teatro. Su hermana alerta a la familia, pero su padre vaticina con tranquilidad que el hambre le hará volver a casa. A los 7 días está de vuelta.

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A los 19 años se traslada a Madrid para estudiar Magisterio, siguiendo la tradición familiar. Finalizada la carrera, es nombrado inspector de Enseñanza Primaria y parte a su primer destino en el Valle de Arán (Lleida). Allí escribirá sus dos primeras obras teatrales: “Otra vez el diablo” y “La sirena varada”.

Por el libro “Flor de leyendas” recibe el Premio Nacional de Literatura en 1932. Se traslada a Madrid y colabora en las Misiones Pedagógicas. A los 30 años se le concede el Premio de Teatro Lope de Vega. Estrena en 1935 “Nuestra Natacha”, su obra más polémica. Al año siguiente, con gran escándalo, se estrena en Madrid también.

Al empezar la Guerra Civil Alejandro Casona se ve obligado a exiliarse, por sus ideas republicanas. Pasará en América 27 años de su vida. Reside 24 años en Buenos Aires, donde estrena sus mayores éxitos: “La Dama de Alba”, “La barca sin pescador”, “Los árboles mueren de pie”. Su éxito hace que sus obras se representen por todo el mundo. Trabaja en la radio, la televisión, la prensa e incluso en el cine escribiendo las adaptaciones de sus obras.

En 1962, lleno de nostalgia, regresa a España y se instala en Madrid. Estrena sus obras con gran éxito de público. Tan solo disfrutó del regreso tres años.

Nació en Roces (Gijón) el 12 de agosto de 1890. Cuando dejó Gijón con 15 años para trasladarse a La Habana no era más que uno de tantos jóvenes emigrantes que intentaba ganarse la vida y buscar una alternativa a la Guerra de Marruecos y al trabajo mal pagado. Fue recomendado a un familiar en ultramar para aliviar la maltrecha economía casera. Allí compagina el trabajo y los estudios, adquiere una sólida cultura y publica sus primeros versos, haciéndose redactor del periódico “La Noche” y otros diarios cubanos.

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Dirige la revista “Apolo”, dedicada exclusivamente a poesía. Durante la Primera Guerra Mundial es enviado por “El Diario de la Marina”, como corresponsal a España. Publicó más de setenta libros y es especialmente apreciado como poeta y considerado uno de los precursores de la poesía afroantillana. Fue fundador y director de varias publicaciones como la revista “Norte”. En 1967 regresa a España después de 60 años y se instala en Madrid. Además de poesía también escribió biografías, historia, narrativa y periodismo. La Diputación Provincial le nombró oficialmente “Poeta de Asturias” en 1981.

Se trata de un territorio de montaña con ricos y variados contrastes, cuya personalidad queda conformada por este rasgo físico y su vinculación con la tradicional minería del carbón.

Antonio Machado nació en Sevilla y murió en Colliure (Francia). Poeta y prosista español de la generación del 98. En 1883 la familia se estableció en Madrid, donde Antonio estudió en la Institución Libre de Enseñanza. Se inició en la literatura en 1893, con una serie de artículos que publicó en la revista “La Caricatura” con el seudónimo de “Cabellera”, pero escribió sus primeros versos después de la muerte de su padre en 1895.

Tras ganar oposiciones a la cátedra de francés en el Instituto de Soria, en 1909 se casó con Leonor Izquierdo, con ella realizó su tercer viaje a París, para aumentar sus conocimientos de filosofía. Regresó a Soria por la enfermedad de su esposa, donde ésta falleció poco después, en 1912. Continuó con su labor docente en Baeza y Segovia. Publicó “Nuevas canciones” en 1924, “De un cancionero apócrifo” (1924-1936), y cuatro ediciones de sus “Poesías completas”, en 1917, 1928, 1933 y 1936. A partir de 1931 vivió en Madrid y, tras el estallido de la Guerra Civil, en Valencia y Barcelona.

Armando Palacio Valdés nació en Entrialgo (Laviana), en 1853, y murió en Madrid, en 1938. A los seis meses de su nacimiento su familia se trasladó a Avilés. Al cumplir los 12 años sus padres le envían a Oviedo a estudiar el Bachillerato a casa de su abuelo. Allí conoce a Clarín y a Tomás Tuero, de quienes fue muy amigo. En 1870 se traslada a Madrid, donde estudia Derecho y Administración.

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En 1881, con 28 años, publica su primera novela, “El señorito Octavio”, que fue acogida con gran éxito. Y después “Marta y María”, con éxito aún mayor, gracias a las críticas del clero y el consiguiente escándalo. En 1883 se casa con la gijonesa Luisa Maximina Prendes. El tenía 30 años y ella 16. Al año de casarse fallece su esposa, poco después de nacer su primer hijo.

Siguen apareciendo sus novelas con gran acogida, entre ellas “La hermana San Sulpicio”, “El Maestrante”, “La alegría del capitán Ribot” o la autobiográfica “La novela de un novelista”. Con 56 años, en 1906, es nombrado miembro de la Academia de la Lengua y se suceden los homenajes tanto por España como el extranjero. Sus obras son traducidas a varios idiomas, y son llevadas al teatro y al cine. La Guerra del 36 le sorprende ya anciano y sufre sus rigores y privaciones.

Avilés es un concejo de 26 Km cuadrados de superficie, emplazado en el centro de la costa asturiana, con una población cercana a los noventa mil habitantes. Limita al norte con el mar Cantábrico, al este con Gozón, al sur con Corvera e Illas y al oeste con Castrillón. Su orografía es suave, con pequeños accidentes con cotas de poca importancia. Su ría, que ocupa el 3% del territorio, llega después de 3 millas de muelles hasta el centro de la ciudad de Avilés. Dispone del segundo puerto en importancia de la región, además del aeropuerto de Asturias, a 13 km.

Nació en Avilés el 25 de marzo de 1614, hijo de una familia de hidalgos. De niño se quedó huérfano de madre y se trasladó con su padre a Madrid con 11 años. Conoce entonces al pintor Velázquez, que ejercerá una decisiva influencia en él, hasta el punto de ser considerado su sucesor. Su obra se centra en cuadros de temática religiosa y retratos. En esta última faceta destacó especialmente. Entró de la mano de Velázquez en 1669 en palacio como pintor del rey y dos años más tarde fue nombrado pintor de cámara. Es famoso su retrato de la reina madre, Mariana de Austria. Pintó numerosos nobles de palacio y otros personajes públicos. No debió de ser muy amigo de honores ya que igualmente rehusó el hábito de Caballero de Santiago que le ofreció el rey. Carreño Miranda no había tenido hijos y a la edad de 63 años recogió y adoptó a una niña recién nacida que habían dejado a la puerta de su casa y que fue la alegría de su vejez.

Clara Campoamor nació en Madrid y murió en Laussane (Suiza). En 1914 hace oposiciones para profesora de adultas en el Ministerio de Instrucción Pública, ganándolas con el número uno aunque sólo puede enseñar taquigrafía y mecanografía, porque no tiene el Bachiller. En 1920, a los 32 años, se matricula de bachillerato en el Instituto Cisneros de Madrid, terminándolo en dos años. En dos más concluye Derecho. Hasta 1930 desarrolló una intensa actividad en la Academia de Jurisprudencia. En 1929, tras la caída de Primo de Rivera, el anuncio de la vuelta a la normalidad constitucional había convertido al Colegio de Abogados de Madrid en centro de acción revolucionaria. Ese mismo año forma con Matilde Hici el Comité Organizador de la Agrupación Liberal Socialista. La corta vida de este grupo la llevó a enrolarse en las filas de Acción Republicana. Luchó en estas Cortes Constituyentes por establecer la no discriminación por razón de sexo, la igualdad legal de los hijos habidos dentro y fuera del matrimonio, el divorcio y el sufragio universal. Fue la única que defendió la concesión del sufragio femenino sin ningún tipo de limitaciones. Ésta fue la causa de su enfrentamiento dialéctico con Victoria Kent, partidaria de reconocerlo con ciertas limitaciones prácticas.

El clavel es una de las flores más conocidas en España. Pertenece a la familia de las plantas Carifiláceas, del género Dianthus, que viven durante varios años y se caracteriza por la facilidad con la que permite la recolección de sus flores. El profesor Cabanilles, director del Real Jardín Botánico de Madrid, observó que si bien florecían espectacularmente no tenían valor alimenticio. Una flor normal tiene las siguientes partes: el caliz, formado por los sépalos; la corola, formada por los pétalos, que son los que determinan la flor popiamente dicha; el órgano reproductor masculino, constituido por los estambres; y el órgano reproductor femenino, constituido por los pistilos.

Concejo de Asturias situado en la zona suroccidental, que limita al norte con el concejo de Cangas del Narcea, al sur y al este con la provincia de León (Valle de Laciana) y al oeste con el concejo de Ibias.

El doce de octubre es el día en que se conmemora la llegada de Colón a América. En el siglo XIX, al celebrarse el cuarto centenario del descubrimiento, un Real Decreto firmado en el monasterio de la Rábida el 12 de octubre de 1892 (bajo la regencia de doña María Cristina de Habsburgo) expresaba el claro propósito de instituir como fiesta nacional el aniversario del día en que las carabelas de Colón llegaron a las Indias.

Sir Alexander Fleming, “padre” de la penicilina, nace en Darvel, Escocia, en 1881. Estudia medicina en Londres y pronto entraría a trabajar en en el St. Mary’s Hospital Medical School de Paddington, institución a la que estaría vinculado toda su vida. En 1928 gana la Cátedra de Bacteriología de la Universidad de Londres, que conserva hasta su nombramiento como profesor emérito en 1948. Esta investigación apenas recibe atención al principio, pero unos años más tarde, en 1928, cuando estaba cultivando cepas de estafilococos, descubre que una colonia ajena se ha introducido en una de las placas de cultivo, probablemente un moho que ha pasado del aire al cultivo. Alrededor del moho los estafilococos se han vuelto transparentes como si se hubieran disuelto. En 1929 la llamó Penicilina y publica su primer informe, al que no se le da mucha importancia porque no ha conseguido aislarla en estado puro. En 1940, Ernst Boris Chain y Howar Walter Florey y sus colaboradores consiguen producir penicilina en estado puro y concentrado. Con ello Fleming, ese mismo año, publica su obra principal “La Penicilina y sus aplicaciones prácticas”.

Dolores Ibárruri, conocida como “La Pasionaria”, entonó el famoso “No pasarán” (heredado del coronel Philippe Pétain) durante el largo Asedio a Madrid en lo que ya era una victoria anunciada. Nació en Vizcaya en 1895, y a los 15 años se vió obligada a dejar los estudios por proceder de una familia de mineros con escasos recursos. La ideología carlista de su padre y su acérrima pasión por la lectura la animaron a instruirse en la doctrina marxista. Se casó con un líder minero socialista, pero se negó a acatar el padecimiento de la esposa de la época, ilustrado por el refrán: “Madre, ¿qué es casar? Se trasladó a Madrid para trabajar en el periódico Mundo Obrero, a través del cual encauzó su vocación política. Escogió su seudónimo Pasionaria porque su primer artículo en la prensa obrera fue publicado en Semana Santa. La ruptura de su matrimonio coincidió con su elección como miembro del comité central del PCE. Tras la Guerra Civil se exilió en la...

Basta con poner un pie en casa de Iera y Pau Paperlight para ver que, por difícil que suene la conciliación de tres niños pequeños con un trabajo que no entiende de horarios, en su caso funciona. Dicen que el amor es la clave. Entre ellos y por su oficio. Uno que ‘encontraron’, por casualidad, al quedarse sin su fuente de ingresos durante la pandemia.

-¿Siempre has vivido en Hondarribia?-Sí, desde pequeñita. Me fui a Madrid a estudiar y al terminar quería irme a Nueva York, pero la vida no siempre tiene los mismos planes para ti que tú... Mi padre enfermó y vine a casa para estar con él; un año después falleció y, desde entonces, nunca me he separado de mi madre. No es solo por ella, también por mí; me gusta tenerla cerca y juntas estamos mejor, por eso vivimos en casa.

-Tu madre nació en Filipinas. ¿Cómo llegó a España?-Siempre soñó con encontrar al amor de su vida. Ese sueño hacía que viviera con ilusión cada día de una vida muy difícil, en la que no tenía ninguna oportunidad ni un futuro que la entusiasmara.

-Y aquí conoció a tu padre… -Sí. Llegó en una gira con su compañía de baile y, en una de sus actuaciones, estaba él. Puede llamarse amor a primera vista, pero ellos siempre decían que el amor de verdad lo fueron conociendo con el tiempo. Cada día estaban más enamorados. Tras dos semanas de gira, ella tenía que volverse a Filipinas, pero mi padre fue a buscarla a su última actuación para pedirle que se quedara con él.

-¿Siempre vivisteis en esta casa?-No. Esta casa fue el sueño de mi padre. Trabajaba sin parar soñando con conseguir un día una casa, en la que envejecer junto a su familia. Un hogar con espacio para todos. Amaba tener la casa llena, mis abuelos, sus amigos, nuestros amigos… Nunca había silencio y sigue sin haberlo. A mis padres les costó mucho trabajo y esfuerzo conseguirla; cuando yo nací compartíamos habitación mi abuela, mi hermano y yo, y fuimos poco a poco mudándonos hasta llegar al que hoy es nuestro hogar.

-¿Qué lo hace tan especial?-El amor. Es una casa llena de amor y eso se respira al entrar.

- Imagino que ha ido ‘mutando’ con los años…-Sí, los espacios han ido cambiando de generación: la que era la habitación de mis abuelos paternos es ahora la de Pau y la mía; la que fue la habitación de mi abuela materna es ahora nuestro estudio y la que era la habitación de mi hermano, ha pasado a ser la de mis hijos. Y en el jardín ya no hay solo flores y árboles, ahora está la cabaña de los niños, el huerto de Pau, con su barbacoa, nuestros conejos, Félix y Chimichurri, y la piscina, que se llena de niños en verano.

-¿Conserváis alguna costumbre de Filipinas?-Muchas.

-Cambiando de tema, menudo giro de vida a raíz de la pandemia… -Fue el momento de reinventarnos.

-¿Cómo es vuestro día a día?-Es un no parar, ¡y que siga así! Compaginar la creación de contenido con ser madre, pareja y emprendedora me lleva las 24 horas del día, pero no puedo ser más feliz. No todos los días son iguales, pero necesito al menos seis horas al día para grabar contenido, más el tiempo de creatividad que invierto en pensar qué grabo, de qué quiero hablar o cómo lo quiero hacer. A eso hay que sumarle lo que tardo en editar. El día comienza siempre sin pantallas: diez minutos para mi rutina de ejercicios, ducha y a despertar a los peques. Tras llevarles al cole, a trabajar hasta la hora de los baños, cena, cuentos...

-Y Pau es quien se encarga de comidas y cenas, ¿no?-Sí. Es todo un chef. Pone mucho amor en sus recetas y eso se nota. Además, siempre trata de innovar y sorprendernos. Me encantan sus pizzas, los tacos , los patacones... “Pau es todo un chef. El huerto, puesto en marcha durante la pandemia por Pau, surte de vegetales a la familia.

En el pueblo. “Si vienes a Hondarribia, no puedes dejar de visitar el puerto, la calle San Pedro, con las míticas casas de pescadores y los bares llenos de pintxos, y la Plaza de Armas, con sus preciosas casitas y vistas a Hendaya.

De ruta. “También recomendamos reservar unas horas para visitar la ermita de Guadalupe y su ruta hacia Jaizkibel, para descubrir el precioso paisaje y la vista panorámica hacia San Sebastián, por un lado, y Francia, por el otro.

Para comer. “El restaurante Alameda, con una estrella Michelin, y su bar son de lo mejorcito del pueblo.

Actualizado:25/10/2012 13:29hSi creen que España es un país de embusteros es porque no conocen a Paco. En la misma nación en la que un ala política no sabía decir «crisis» y la contraria no sabía decir «rescate», en ese paraíso del eufemismo Francisco Lozano pregona su divorcio... en mayúsculas y desde un toldo. En letras capitales, bien grandes y en blanco sobre azul. Paco y su carnicería no abren en la Moncloa ni en Ferraz, sino en el barrio de la Laguna de Cádiz, una ciudad a la que los dioses regalaron -junto al Carnaval, las bajamares y el viento de Poniente-, una destreza única de reírse hasta de su propia muerte, una alquimia imposible para la gracia. Solo en esa galaxia del arte comedido y la autocrítica feroz se puede entender que una carnicería que se llamaba ‘Mi mujer y yo’ pasara a llamarse hace ocho meses ‘Mi ex mujer y yo’.

Esta es la pequeña historia de un gran ataque de franqueza que va camino de convertirse en un viral de las redes sociales. Aquí no hay ‘fake’ ni photoshop que valga. Lo confirma desde el bullicio de un negocio que nació hace doce años al calor de una larga vida en pareja y un futuro cuyo cielo azul se terminó por nublar. Cuando se casaron hace 23 años todo eran ellos. Querían reflejar una relación indestructible: la carnicería se llamaría ‘Mi mujer y yo’, al estilo de aquellos camioneros que bautizaban sus máquinas con los nombres de sus amadas pintados a brocha sobre la cabina. Después, todo se torció y en noviembre del año pasado, se divorciaron. «Aquello no funcionaba». Más que un arrebato de despecho (se fue él), su rótulo daba una explicación. «Mira, venía la gente a preguntarme así con guasa... ‘Oye, que no veo a tu mujer...’ ‘Normal, si estoy separado’, pensaba yo». Su cabreo fue en aumento. Quizás una carnicería de barrio con un carnicero divorciado sea el escenario para la tormenta perfecta de la indiscreción. «Imagínate, todos esos clientes que venían allí con el ‘Oye que me he enterado’...». Y así una y otra vez. «¿Que te has enterado? Pues ahora sí que os vais a enterar de verdad», pensó. Tomó una escalera, un pequeño bote de corrector blanco y con su minúsculo pincel echó afuera su gran verdad. «Pinté un ‘ex’ delante de ‘mujer’ y así conté que me había separado. Me quedé tan ancho y le puse un poco de humor a las cosas tristes de mi vida».

Y no era broma«Al principio creíamos que era una broma que le había gastado alguien con mala leche», comenta Elena Martínez, una de sus vecinas en el barrio de La Laguna. No sabían que la broma se la estaba gastando él a sí mismo. El asunto se confirmó entre el vecindario cuando hace más de un mes, un empresario de rotulación se acercó a la carnicería, conoció la historia y se rindió a los pies de Paco. «Al hombre le debió hacer gracia o algo, porque me regaló el toldo», explica el propietario, que desde entonces atiende bajo la historia de su matrimonio, una biografía cuajada de ires y venires, de broncas y reconciliaciones a la vera de las cintas de lomo y las pechugas de pollo, resumida casi milagrosamente en dos carteles.

El de arriba, el más antiguo, habla de ‘Mi mujer’, el otro de ‘Mi exmujer’, 23 años en 24 letras; es casi un haiku. Una cosa no le salió bien: le siguen preguntando por su mujer. -¿Cómo se lo ha tomado ella?-No lo sé, porque no la veo. - ¿Y sus dos hijos?- Me dicen que vaya guasa que tengo, pero les hace gracia. No fue solo un chiste. Con el corazón y el negocio amortizados, Paco Lozano quería estar «un poquito en el mercado». Aquel letrero daba la bienvenida a las pretendientas de sus 43 años. Dejando claras las cosas, tal vez ligara su cuerpo de carnicero.

- ¿Y hasta la fecha ha entrado alguna con intención?- La verdad es que no.

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