Durante décadas, se nos ha vendido la idea de que los grandes líderes son ambiciosos, hambrientos de poder y que luchan ferozmente por llegar a la cima. Sin embargo, la realidad es que los mejores líderes son, paradójicamente, quienes menos lo buscan. Son los reluctantes, los que dudan, los que se preguntan constantemente si están haciendo lo correcto.
Quizás incluso sea tu propia historia o sepas de alguien que haya pasado por algo similar. Esta historia y otras similares se repiten más de lo que imaginas.
¿Por qué la duda es una fortaleza?
La duda constante genera humildad. La humildad genera curiosidad. La curiosidad genera mejores decisiones. Es una simple sucesión encadenada. Cuando no estás seguro de tener la razón, buscas más perspectivas. Cuando no confías ciegamente en tu criterio, validas tus ideas con otros.
Características de los líderes reluctantes
Estos líderes se distinguen por:
- Buscar opiniones diversas: No confían solo en su criterio y no temen preguntar, rodeándose de la gente adecuada.
- Ver el poder como responsabilidad: No como privilegio o estatus, sino como una responsabilidad para con las personas que lideran.
- Preferir empoderar a otros: Antes que brillar ellos mismos.
- Temer decepcionar.
Su motivación está fundamentalmente corrupta desde el inicio. He visto este patrón cientos de veces en mi carrera ¿La razón?. Cuando alguien busca el poder por el poder mismo, por el estatus, por el ego, por la sensación de control, está construyendo sobre arena. Estos líderes son fáciles de identificar. Hablan más de lo que escuchan. Toman crédito por los éxitos del equipo. Pero lo más peligroso es que confunden actividad con efectividad. Están siempre "liderando" visiblemente, tomando decisiones, siendo el centro de atención. Y precisamente por eso fallan. ¿Conoces a algún/a líder con este patrón de comportamiento?
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Cuando alguien dice "No estoy seguro de estar preparado para liderar", está demostrando exactamente por qué SÍ está preparado. La reluctancia no es inseguridad. Quien duda de su capacidad para liderar entiende la magnitud de la responsabilidad. Sabe que las decisiones que tome afectarán vidas, carreras, familias. Los hambrientos de poder ven el liderazgo como una oportunidad. Los reluctantes lo ven como un sacrificio.
Ejemplos históricos de líderes reluctantes
La historia está llena de líderes excepcionales que nunca buscaron el poder. Lideres reluctantes que cambian el mundo. Fueron empujados, presionados, o simplemente no tuvieron más opción que aceptar la responsabilidad.
- Abraham Lincoln no quería ser presidente. Había perdido múltiples elecciones y se consideraba inadecuado para el cargo.
- Steve Wozniak nunca quiso dirigir Apple. Su pasión era la ingeniería, no el liderazgo. Fue Steve Jobs quien lo convenció de cofundar la empresa.
- Oprah Winfrey rechazó múltiples ofertas de liderazgo mediático antes de aceptar su propio programa.
En todos estos casos, la reluctancia inicial se transformó en preparación excepcional.
El momento mágico del líder reluctante
Hay un momento mágico en la carrera de todo líder reluctante: cuando finalmente acepta el rol que había estado evitando. Porque cuando alguien que ha estado huyendo del poder finalmente lo acepta, lo hace por las razones correctas. Su liderazgo está purificado por el servicio genuino a otros. Su liderazgo no está contaminado por ego o ambición personal.
Si estás en posición de elegir líderes, deja de buscar a quien más lo desea. Busca a quien más lo teme. Busca a la persona que dice "No estoy seguro" en lugar de "Yo puedo hacerlo". Tu reluctancia, aunque noble, puede estar privando a equipos y organizaciones de exactamente el tipo de liderazgo que necesitan. No estoy diciendo que busques el poder. A veces, aceptar liderar no es sobre lo que tú quieres.
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Indicadores de la falta de liderazgo
Existen indicios que anticipan una ruptura entre los líderes de una empresa o equipo y las personas a las que dirige. Como he mencionado al inicio de esta entrada, existen indicadores que pueden dejar entrever que el liderazgo de un directivo, mando intermedio o encargado no pasa por su mejor momento. Sin ir más lejos, las conversaciones en las máquinas de café criticando al jefe, que nos pueden parecer un clásico en cualquier empresa, pueden ser un indicador importante de que algo no está funcionando como debería. Aunque pueda parecer una práctica demasiado generalizada, si nos fijamos un poco, nos daremos cuenta de que esas conversaciones críticas no se dan sobre todos los jefes, sino solo sobre algunos de ellos. Como se suele decir, por algo será… Actitudes distantes entre mandos y colaboradores, el sentimiento de separación entre ellos (como si pertenecieran a “clanes” distintos), y las frecuentes fricciones y conflictos entre el líder y diferentes miembros de su equipo, evidencian, sin lugar a dudas, que algo no está funcionando bien. Además, otros síntomas bastante frecuentes son las conductas y actitudes autoritarias o la derivación de responsabilidades al equipo que le corresponden al líder.
Consecuencias de la falta de liderazgo
Evidentemente todos los aspectos anteriormente mencionados indican una clara falta de capacidades y habilidades de liderazgo por parte del líder, que, sin duda, afectará a sus colaboradores en forma de malestar, desmotivación, quejas, miedos y un sinfín de emociones y conductas negativas. Pero no solo eso.
Claves para mejorar la capacidad de liderazgo
La primera clave para ser un buen líder es su capacidad de Autoliderazgo. Desarrollar su Inteligencia Emocional, desde el Autonocimiento y el Autocontrol. Mejorar su capacidad de Empatía y de ponerse en el lugar del otro. Tener la ética como principio central que guíe sus conductas, aprender a valorar y reconocer el esfuerzo y el trabajo de cada uno de los profesionales de su equipo y practicar la prudencia a la hora de emitir juicios de valor.
Resolución de conflictos
La capacidad de Resolución de Conflictos será otra de las competencias fundamentales en las que habrá de trabajar un líder si quiere alcanzar cotas importantes con su equipo. El Conflicto es parte de la vida, y como no, de las empresas. Allá donde hay personas hay conflictos.
Tipos de Jefes
Hay tantos tipos de jefes como personas diferentes en el mundo, porque cada persona es única y como jefes y jefas también lo serán. Conocer los diferentes tipos de jefes es importante en tanto en cuanto su labor y su estilo de liderazgo muchas veces determina la productividad y el ambiente de la empresa. Conocerlos permite potenciar los puntos fuertes y corregir aquellos que estén siendo un obstáculo para el buen curso de la compañía. Entender su forma de trabajar y actuar también le da pistas al trabajador sobre cómo actuar ante ellos.
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- El Autocrático: Con un comportamiento tiránico o dictatorial, es el típico jefe del ordeno y mando. Controla individualmente todas las decisiones y no acepta los consejos de su equipo. Al ser tan controlador, no deja espacio para la innovación ni la creatividad.
- El Democrático: Es lo contrario al anterior perfil. Su lema sería el “¿tú qué piensas?”. Invita a todos los miembros del equipo a ser participativos, a que formen parte del proceso de la toma de decisiones. Y esto hace que los empleados se sientan más valorados, al tiempo que construye relaciones de equipo sólidas.
- El Laissez-faire: Literalmente significa el que deja hacer. Es el colega, el amigo, el “vosotros decidís”. Así que la mayoría de las decisiones las toman los miembros del equipo. No es controlador, sino que los empleados tienen mucha libertad y resuelven los problemas.
- El Transformacional: Inspirador y cargado de energía, “todo lo quiere hacer de alguna forma diferente”. Con ese magnetismo personal motiva y anima a los empleados para que rindan al máximo. Es un tipo comprometido con la empresa y con los trabajadores y tiene un carácter persuasivo que convence a los demás.
- El Inseguro: Está presente pero no tiene ni idea de cómo resolver las funciones de un jefe y no ejerce como tal. “Tiene muchísimas inseguridades, y puede volverse autoritario porque aplica el ordeno y mando como le dicen, pero se va diluyendo, porque como no tiene carácter, se va retrayendo”.
- El Visionario: Es un jefe innovador, aprende rápido, motiva al equipo buscando desafíos e intenta sacar lo mejor de todos. Es capaz de ver el potencial talento de los empleados y los insta continuamente a salir de la zona de confort. Predica con el ejemplo y se convierte en un modelo para el resto del equipo.
Inteligencia emocional y liderazgo
La inteligencia emocional es la habilidad que permite discernir cuándo conviene, por ejemplo, elogiar a un trabajador y cuándo hay que corregirle para evitar que se relaje. El prestigioso psicólogo estadounidense, Daniel Goleman, aborda esta cuestión en su artículo ‘Leadership That Gets Results’ (Liderazgo que obtiene resultados). En este escrito, publicado en Harvard Business Review, afirma que existen seis formas diferentes de liderar ligadas a diferentes componentes de la inteligencia emocional.
El autor compara los seis estilos de liderazgo con “seis palos de golf” que deben escogerse de la forma correcta según la situación en que se encuentre el directivo. La diferencia entre el golfista profesional y el líder de una organización radica en que el primero cuenta con todos los palos en su bolsa, mientras que el segundo debe ‘hacerse’ con la mayoría de ellos, aunque en ocasiones solo cuente con uno, dos o tres, por falta de suficiente inteligencia emocional. Las investigaciones demuestran que los ejecutivos que disponen de los ‘seis palos de golf’ son “más eficaces”. Estos directivos “usan una colección de estilos de liderazgo distintivos; cada uno en la medida justa, y en el momento preciso”.
Tipos de liderazgo según el impacto en el clima laboral
Podemos distinguir dos estilos de liderazgo según el impacto que generan el clima de trabajo: el liderazgo coercitivo, que busca resultados inmediatos, y el liderazgo orientativo, basado en la flexibilidad y la motivación.
- Liderazgo coercitivo: Toma de decisiones totalmente vertical. Crea un peor ambiente entre los empleados, quienes no encuentran razones para estar motivados. Por tanto, solo debe ser utilizado en casos extremos o de emergencia.
- Liderazgo orientativo: Las personas están motivadas para seguir la visión de su líder. Entienden lo que busca su jefe y saben que su labor es importante dentro de la organización. Los empleados tienen flexibilidad para trabajar sobre unos estándares bien definidos y, disponen de libertad para innovar, experimentar y asumir pequeños riesgos.
- Liderazgo afiliativo: Gira alrededor de las personas y las emociones por encima de las metas. El líder lucha para que los empleados estén contentos, y siempre le da un ‘feedback’ positivo para conseguir su lealtad.
- Liderazgo democrático: El líder permite que sus empleados tengan el derecho a opinar en las decisiones que afectan a la empresa.
- Liderazgo formativo: Los empleados reciben ayuda del líder para conocer debilidades y fortalezas de cada uno de ellos. Con este ‘feedback’ del jefe, los empleados pueden marcarse con más acierto los objetivos a largo plazo.
- Liderazgo ejemplar: Enfocado en lograr la excelencia. Un líder que quiere ser ejemplar por encima de todo establece altos estándares de desempeño y los ejemplifica en primera persona.
Las investigaciones demuestran que cuantos más estilos de liderazgo domine un líder, mejor será su desempeño. Quien maneje al menos cuatro de ellos - en especial el orientativo, el democrático, el afiliativo y el formativo- y los utilice de forma acertada, creará un mejor ambiente en su empresa y obtendrá el mejor desempeño de los empleados.
Liderazgo VUCA
Nuestro presente está marcado por la digitalización y en este contexto las organizaciones necesitan líderes VUCA. En la segunda mitad del siglo XX, el ejercito estadounidense acuñó este acrónimo (Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad, Ambigüedad) para reflejar un escenario caracterizado por la inestabilidad. Y ese es el escenario, un entorno complejo marcado por una oleada de cambios surgidos de la revolución digital y la irrupción de los millennials, en el que hoy se mueven las empresas. La figura del líder en la historia ha evolucionado desde los líderes que basaban su poder en la fuerza hasta las formas más racionales de liderazgo actuales, como el mencionado VUCA.
Líder carismático vs. Líder burocrático
- Líder carismático: Atrae por su personalidad y su equipo lo percibe como alguien especial, buscando su constante aprobación. Los líderes carismáticos crean un ambiente positivo y consiguen que su equipo se vuelque en los proyectos.
- Líder burocrático: Aquel que se ciñe a las normas estrictas surgidas de la política corporativa. Su carisma o falta de él no le preocupa porque dirige a su equipo en base a unas reglas que deben seguirse a rajatabla para alcanzar unos objetivos.
Ejemplos de liderazgo mundial
Los dotes de liderazgo de Isabel II son incuestionables y van mucho más allá de las ideas o tendencias políticas de las últimas décadas. La elección de LeBron James, el jugador de baloncesto estrella de la NBA no la hemos hecho nosotros, sino la prestigiosa revista Fortune que colocó en el puesto número 31 a este líder que arrastra masas y pasiones. James destaca sobre todo por su intensa labor a favor de los derechos de los animales, sus campañas de concienciación social sobre las especies en peligro de extinción o el comercio ilegal de marfil, etc.
“No era perfecto, pero tenía una gran empatía y afrontó sus fracasos, sobre todo los de índole personal, con gran transparencia”. Son las cualidades que destaca Cinco Días en la crónica que realizó de su fallecimiento. “Diez razones por las que Mandela era un líder” recoge, además de las mencionadas, otras cualidades que suponen una prueba de su indiscutible liderazgo. La paciencia, por ejemplo, para esperar las oportunidades, demostrando visión a largo plazo. Mandela soportó 27 años de duro encierro y tardó cinco años más en ganar las elecciones. La capacidad para perdonar, que llevada al ámbito profesional implicaría aceptar los errores ajenos, le proporcionó la fidelidad de aquellos que trabajaban a su lado. Aprendió de los errores y fue cauto y generoso.
Tres son las principales que se destacan en el artículo “Lecciones de Martin Luther King” y que se han convertido en un manual a seguir por todos aquellos que tienen la aspiración de convertirse en ejemplos de líderes. En primer lugar, demostrar el compromiso total hacia una causa es esencial para lograr el éxito en ella. La segunda lección está relacionada con innovar, romper las creencias establecidas como base para lograr un cambio. Muchas veces implica tomar medidas que son impopulares, pues la resistencia al cambio es un elemento común en las organizaciones. La comunicación fue la tercera de sus virtudes. Tenía un sueño, pero no habría podido hacerlo realidad si no lo hubiera comunicado a todas las personas que tenía a su alrededor.
Se le retrata habitualmente como un jefe duro pero cercano. Llegó a afirmar “mi trabajo no es llevarme bien con las personas, sino conseguir que lo hagan cada vez mejor”, como defensa ante las críticas de ser un jefe cruel y tiránico. Pese a ello, sus colaboradores le adoraban, porque les transmitía el propósito sobre lo que estaban haciendo, la transcendencia de su papel. Este controvertido personaje es valorado como uno de los mejores líderes mundiales.
Churchill ha sido descrito como una persona terca, obstinada y con innumerables manías y extrañas costumbres, pero también como un líder positivo y optimista y con un gran sentido del humor, especialmente ante situaciones complicadas. Su confianza en sí mismo, su tenacidad y sus habilidades para la comunicación, fueron algunas de las características que le hicieron convertirse en un gran líder.
Cualidades de un líder carismático
- Comunicación: Los líderes carismáticos tienen habilidades extraordinarias en comunicación.
- Madurez: Un líder carismático también destaca por su madurez y carácter.
- Humildad: Los líderes carismáticos también tienen un sentido de humildad.
- Compasión: Los líderes carismáticos de éxito también son compasivos.
- Confianza: No hace falta decir que los líderes carismáticos tienen verdadera confianza en sí mismos.
- Habilidades para escuchar: Los líderes carismáticos son extremadamente buenos oyentes.
- Autocontrol: Uno de los atributos de los líderes carismáticos es que a menudo tienden a observarse a sí mismos.
- Superación personal: Un líder carismático comprende que tiene ciertas cualidades que lo hacen diferente de los demás, que son las que le aportan ese carisma.
El enfoque del liderazgo como "entrenador"
Inspirados en el deporte, surge un nuevo enfoque de liderazgo: menos jefes que solo miran el marcador y más entrenadores que se arremangan y bajan al vestuario. Este tipo de liderazgo consiste en estar al nivel del vestuario, conocer las motivaciones y dificultades de cada miembro del equipo, y ser un ejemplo de compromiso y disciplina. Así como en el deporte la disciplina y el trabajo en equipo son innegociables, en el ámbito empresarial también deben ser los pilares de cualquier organización. Los comportamientos de un equipo ganador - la dedicación, la perseverancia y la disposición a mejorar constantemente - aplican también al entorno laboral.
La diferencia entre un “jefe” y un “entrenador” es clara: el primero se enfoca en resultados, mientras que el segundo se preocupa por el desarrollo integral de su equipo. Este liderazgo transformador es el que necesitamos en el mundo empresarial actual, un liderazgo que va más allá de dirigir y se centra en formar.