No hay nada peor para una startup como una mala salud financiera. Muchos proyectos fracasan debido a obstáculos financieros, y un estudio de CB Insights ha concluido que la escasez de capital es la segunda razón más probable del fracaso de una startup. Pero, con un enfoque metódico y claro, puedes mantener la salud financiera de tu startup en el buen camino y asegurarte de que tus planes bien trazados se hagan realidad.
Gestión Financiera Desde el Inicio
Al entrar al mundo laboral, son muchos los jóvenes que se plantean a qué destinar sus ingresos: desde un viaje hasta la compra de un coche o directamente a ahorrar. Pero a la hora de gestionar nuestro dinero no debemos pasar por alto la inversión. Invertir en fondos o acciones es un concepto que resulta intimidante para muchos, bien sea por falta de información, de interés o de ambos. Pero en un momento como el actual, en el que la inflación está en máximos de casi 30 años, destinar una parte de tu nómina mensual a la inversión es una forma de maximizar tus ingresos y asegurarte una mayor estabilidad económica en el futuro si lo haces correctamente.
1. Elabora y Sigue un Presupuesto Detallado
Tienes que planificar y seguir un presupuesto. Esto es aún más importante para una startup que opera con recursos ajustados. Cuando empiezas, el capital puede ser extremadamente limitado y la planificación adecuada es fundamental para garantizar que puedas estirar cada euro.
2. No Escatimes en la Contabilidad
La contabilidad de tu empresa es un área demasiado delicada para tomar atajos. Es recomendable optar directamente por un servicio digital, en lugar de por uno tradicional basado en papel. El software de contabilidad en la nube tecnológicamente avanzado puede ser una herramienta indispensable. Te permite organizar fácilmente tus datos financieros en informes que se pueden revisar con regularidad.
3. La Coherencia es Clave
No hay principio más importante que ser coherente en la forma de registrar ingresos y gastos. Tener datos precisos te permite realizar comparaciones históricas y conocer mejor los patrones de tu negocio. Debes ser capaz de saber dónde te encuentras ahora en comparación con ayer, el mes pasado y el año pasado.
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4. Evalúa la Rentabilidad Regularmente
Debes revisar con frecuencia tus ingresos a medida que avanzas. Por supuesto, estás esperando el mejor de los casos: ver un crecimiento constante en tus ingresos. Pero tienes que mantenerte firme y afrontar siempre la realidad de tu situación financiera.
5. No Olvides las Cuentas por Cobrar
Lo creas o no, cuando pasas tanto tiempo centrado en servir a tus clientes, puede ser fácil pasar por alto ese aspecto tan importante de recibir un pago. Hiciste el trabajo, pero ¿recibiste el pago por ese trabajo? Debes asegurarte de cobrar esas facturas rápidamente para garantizar un flujo de caja saludable. Contar con un software de facturación sería un acierto.
6. Controla tus Gastos Minuciosamente
Como hemos dicho ya, cuando estás empezando, necesitas estirar cada euro lo máximo posible. Verificar tus gastos con regularidad y mantener un buen ojo para reducir cualquier gasto innecesario es vital para garantizar que tu dinero se gaste correctamente o esté a tu disposición para cualquier oportunidad de inversión. Piensa por un segundo en tus gastos personales: ¿Con qué frecuencia ves pagos y suscripciones en curso en tu extracto bancario que ni siquiera recuerdas haber aceptado?
7. Busca Asesoramiento Experto
Como fundador de tu empresa, te apasiona tu producto o servicio, pero el pragmatismo debe ser parte del paquete sin importar lo brillante que sea la idea. Los emprendedores principiantes pueden no estar bien versados en todos los aspectos de lo que se necesita para administrar un negocio; lo cierto es que muy pocas personas lo son. Subcontratar la experiencia financiera mediante la contratación de un consultor o una empresa que pueda guiarte es una decisión acertada.
Conceptos Básicos para la Inversión
A continuación, repasamos algunos tipos de inversión y los conceptos básicos que debes conocer para poder empezar a gestionar tu dinero. El primer mandamiento que debes cumplir es contar con cierta seguridad económica. Para ello, asegúrate de cumplir esta serie de pasos:
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- Paga tus deudas: Antes de pensar en destinar tus ingresos a cualquier tipo de fin, es importante que realices los pagos que tienes pendientes. Desde importes más altos como matrículas escolares o préstamos bancarios hasta cantidades pequeñas como multas o facturas. Si no puedes permitirte cubrir los pagos de una sola vez, haz un plan para ir devolviendo el dinero poco a poco cada mes.
- Crea un fondo de emergencia: Siempre existe la posibilidad de que surjan imprevistos. Por ello es importante que cuentes con un colchón de reserva donde guardar unos ahorros. Lo ideal es que comiences con el equivalente a un mes de gastos, y a partir de ahí, que hagas crecer poco a poco la cifra.
- Abre un plan de pensiones: Un plan de pensiones es un producto de ahorro destinado a cubrir determinadas contingencias, aunque la principal es la jubilación. Como no tiene carácter sustitutivo, sino complementario, supondrá un ingreso extra el día que te jubiles, independientemente de tu pensión pública. Estos planes son gestionados por empresas profesionales, están formados por las aportaciones de sus participantes y generan rendimientos a largo plazo. Se trata de una inversión segura, ya que, en caso de que la gestora a cargo se disuelva, se sustituye la entidad por otra, sin afectar al fondo. Además, las aportaciones se pueden realizar en cualquier momento y pueden ser de cualquier importe.
Una vez tengamos asegurada esa parte de nuestros ingresos, podemos elegir realizar inversiones de mayor o menor riesgo. Es esencial tener en cuenta que cuanto mayor es el riesgo, más rentabilidad se puede obtener, aunque también hay más posibilidades de perder dinero.
Inversiones más seguras o de menor riesgo
- Bonos: Los bonos (renta fija) son una especie de préstamo que realiza el inversor (un particular, un fondo, un banco...) a una empresa privada o a un Estado. En él se establecen los intereses que deberá pagar la empresa a la hora de devolverlo y cuándo se producirá la devolución del capital y los intereses. Existen varios tipos de bonos, dependiendo de cómo quieras realizar la inversión o recibir los intereses. Y también pueden ser de distintos plazos.
- Fondos de inversión: El fondo de inversión está formado por un grupo de personas aportan dinero mediante participaciones, por lo que se trata de una inversión colectiva. El conjunto del capital se invierte después en diferentes instrumentos financieros (acciones, bonos, etc). De esta forma, el riesgo es más bajo, ya que te permite diversificar tu capital en distintos productos financieros y también en diferentes mercados. Además, los participes de un fondo de inversión sólo tributan a Hacienda cuando reembolsan las participaciones.
Se trata de un instrumento bastante atractivo a nivel fiscal, ya que sólo se pagan impuestos en el momento de la venta. Por tanto, podemos contar con más de un fondo y realizar traspasos de uno a otro sin pagar dinero extra. En el momento del rembolso, la ganancia patrimonial se integra en la base imponible, tributando entre el 19% y el 23%, dependiendo de la plusvalía obtenida.
- Fondos de gestión activa: estos fondos buscan replicar un índice de mercado (Ibex 35, S&P 500, Eurostoxx 50...) y obtener mayor rentabilidad con sus movimientos financieros. Es decir, superar al mercado. Son manejados por una persona física, que es quien decide dónde invertir, y que cobrará un porcentaje de tu inversión, normalmente entre el 1% y 2%.
- Fondos indexados: son similares a los fondos de gestión activa ya que, como su nombre indica, están indexados a los índices. La diferencia es que, en vez de ser manejados por una persona, son manejados por una fórmula. No intentan adelantarse al mercado, sino igualarlo. Al no ser gestionados por una persona física, su coste es inferior. Su seguimiento es fácil de comprender y operan a largo plazo. Es decir, el dinero se invierte durante un largo período de tiempo. Según el multimillonario Warren Buffet, este tipo de fondos resulta más rentable a largo plazo que los de gestión activa.
Inversiones de alto riesgo
Si por el contrario quieres realizar una inversión más arriesgada, pero con beneficios más inmediatos, puedes optar por la renta variable. Es decir, por las acciones. Son participaciones directas en una empresa que cotiza en bolsa y es necesario realizar un seguimiento más constante para saber cómo evoluciona la inversión, ya que el valor de la empresa puede subir o bajar en el mercado. Así, puedes obtener tanto beneficios como pérdidas, todo depende de la situación de la empresa y cuándo decidas comprar o vender. Si eres primerizo en el mundo de la bolsa, lo recomendable es comenzar con una acción pequeña en una compañía consolidada.
Consejos Adicionales para Invertir
- Planificar la inversión: El primer consejo es establecer la hoja de ruta que se va a seguir durante el tiempo que esté invertido el dinero o, al menos, las primeras decisiones que se van a tomar. Por ejemplo, habrá que pensar durante cuánto tiempo no será necesario usar ese dinero que se invierte. Asimismo, es necesario saber que nunca se debe invertir todo el dinero ahorrado, sino que hay que invertir una parte y dejar otra parte de ese dinero en un producto seguro y líquido como una cuenta o un depósito cancelable.
- Escoger productos no complejos: Una vez se comienza a leer sobre el tema de la inversión, aparecerán muchos nombres de entidades y tipos de productos donde se puede colocar el dinero. Como indican los expertos de HelpMyCash.com, los productos complejos están más recomendados para personas con experiencia en el sector, que puedan tomar decisiones complejas por sí mismas y que tengan el bagaje necesario para entender los mercados y sus mecánicas. Ahora, hay compañías que permiten contratar carteras compuestas por varios fondos, principalmente indexados, y que ayudan a escoger al cliente la cartera que más se adapta a su perfil de riesgo. Son los robo advisor o gestores automatizados de la inversión, como Indexa Capital, Finizens e inbestMe. Cada uno de estos robo advisor tiene entre 5 y 11 carteras modelo ya configuradas, con diferentes niveles de riesgo, para que se adapten al perfil de inversor de la persona interesada.
- Prestar atención al riesgo y la rentabilidad: Unidos a los productos están los conceptos de riesgo y de rentabilidad. Hay que tener en mente en todo momento, antes de contratar un producto, que a mayor riesgo asumido, mayor rentabilidad potencial. También es interesante analizar la rentabilidad histórica que ha tenido el producto, aunque esta no sea un indicativo de la futura. En el caso de los inversores con mucha aversión al riesgo, se puede optar por productos de inversión de bajo riesgo y, además, combinarlos con productos de ahorro garantizados como, por ejemplo, los plazos fijos. Los plazos fijos pagan intereses, ayudan a mitigar los efectos de la inflación y aseguran que al vencimiento se recuperará el dinero.
- Buscar las comisiones más bajas: Un punto clave también es buscar las comisiones más bajas del producto que se quiera contratar. Por ejemplo, si se quieren comprar algunas acciones a través de un bróker online, es posible incluso tener comisiones cero o casi cero.
- Controlar las emociones: No hay que olvidarse de controlar las emociones. Durante el tiempo que el dinero esté invertido (que probablemente serán varios años) el mercado tendrá subidas y bajadas y, por tanto, el dinero también se incrementará o disminuirá.
Finanzas para Principiantes
Somos conscientes de que muchos lectores no son unos expertos en el mundo de las finanzas, así que hemos desarrollado este artículo sobre finanzas para principiantes donde os daremos hablaremos de áreas como finanzas y contabilidad y daremos pautas, trucos y consejos para conocer a fondo este mundo. Las finanzas son parte de la economía que se encarga de la gestión y optimización de los flujos de dinero relacionados con las inversiones, la financiación, la entrada por los cobros y la salida por los pagos. Entre los principales objetivos que tienen las finanzas está el de maximizar el valor de la empresa y garantizar que se pueden atender todos los compromisos en la salida de dinero de la empresa, es decir, los pagos.
Contabilidad
La contabilidad es una parte de la economía que se encarga de obtener información financiera de dentro y fuera de las empresas. Nos permite tener un control y tomar decisiones de forma adecuada. La misión de la contabilidad financiera, también llamada contabilidad externa, es obtener la información del patrimonio de la empresa y los resultados que consiguen por utilizar este patrimonio. Por otra parte, tenemos la contabilidad de gestión, también la contabilidad interna de la empresa, la cual comprende la contabilidad de costes, los presupuestos y los indicadores de análisis.
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Ingresos y Gastos
Las empresas intentan aumentar sus recursos o su riqueza a través de la venta de sus productos o servicios a sus clientes, y por ello, les piden una contraprestación que es el cobro. Para las empresas sus ingresos principales se componen de estas ventas. Los ingresos, por tanto, son aquellas operaciones que aumentarán los recursos o la riqueza de la empresa.
- Ingresos de explotación: Se generan con la actividad típica de la empresa:
- Ventas: Son las facturas que se realizan cuando se entrega un bien o se presta un servicio a los clientes.
- Subvenciones a la explotación: Dinero concedido por las administraciones públicas para incentivar la actividad de la empresa.
- Arrendamientos o, vulgarmente llamados, alquileres de propiedades de la empresa.
- Comisiones por la realización de servicios: Nos podríamos encontrar que la empresa realiza unos servicios de intermediación, es decir, por en contacto un comprador y un vendedor, por ello suele cobrar un dinero.
- Ingresos excepcionales: Son aquellos ingresos que no están relacionados con la actividad típica de la empresa.
- Venta de inmuebles: Cuando la empresa no tiene como actividad principal, la compraventa de locales, y se consigue dinero por la venta de un local de la propiedad de la empresa. Esto es un ingreso de carácter excepcional.
- Ingresos financieros: Están relacionados con la relación que tiene la empresa con entidades de crédito y se genera un dinero por invertirlo en esta institución.
Los gastos son la consecuencia de los esfuerzos que realizan las empresas para conseguir los ingresos. Por tanto, los gastos van a reducir los recursos o la riqueza de la empresa.
- Gastos de explotación:
- Consumo de materias primas.
- Arrendamiento o alquiler de los locales que tenga contratados la empresa.
- Reparaciones de cualquier tipo tanto de las máquinas, como de instalaciones, como de vehículos,…
- Servicios de profesionales independientes.
- Transportes.
- Primas de seguros.
- Publicidad, propaganda y relaciones públicas.
- Suministros.
- Gastos generales.
- Tributos.
- Gastos del personal.
- Desgaste de las instalaciones, mobiliario y maquinaria denomina amortizaciones que lo ampliaremos en otro artículo.
- Gastos excepcionales: Son aquellos gastos no relacionados con la actividad de la empresa.
- Gastos financieros: Normalmente el período que se coge de referencia para realizar el cálculo suelen ser doce meses que coincide con el año natural, es decir, del 1 de enero al 31 de diciembre. El resultado es la diferencia entre los ingresos y los gastos de la empresa. Si los ingresos superan a los gastos, obtendremos un resultado positivo, por tanto, beneficios.
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