En el mundo del emprendimiento, las palabras "startup" y "empresa" se utilizan frecuentemente, pero ¿qué significan realmente? ¿Es lo mismo crear una startup que crear una empresa? Una startup y una empresa tienen varias similitudes, pero también presentan diferencias clave. Mientras que ambas buscan generar ingresos y crecer, las startups suelen enfocarse en la innovación y el crecimiento acelerado, aprovechando la tecnología y los modelos de negocio disruptivos. Las startups suelen ser temporales y escalables, con la intención de encontrar un modelo de negocio repetible y rentable en un mercado grande.
En este artículo, exploraremos las características del emprendedor empresarial tradicional, contrastándolas con las del emprendimiento moderno y otros modelos empresariales.
Evolución del Emprendimiento: Antiguo vs. Moderno
El emprendimiento ha experimentado una transformación notable con el paso del tiempo. Aquí te presentamos algunas diferencias clave:
- Enfoque: Si el emprendimiento antiguo se dirigía al desarrollo y venta de productos o servicios físicos, como los automóviles, el foco actual del emprendimiento moderno pasa o bien por ofrecer productos y servicios exclusivamente digitales o bien por utilizar los canales digitales para ofrecer productos y servicios físicos.
- Posesión vs. Colaboración: El emprendimiento antiguo estaba orientado principalmente a la posesión de bienes materiales. En la actualidad, esa posesión convive con la economía y el consumo colaborativos. En este sentido, los propios clientes pueden pasar a ofrecer sus propios recursos a otros, como en el caso de Airbnb, donde ponen sus alojamientos a disposición de otros huéspedes. Esta nueva mentalidad, combinada con la cada vez mayor importancia que prestan los usuarios a la sostenibilidad, hace que opten por compartir en lugar de poseer.
- Beneficio Económico vs. Impacto Social: Así, mientras que, en general, el emprendimiento antiguo estaba orientado únicamente a la búsqueda del beneficio económico, en el emprendimiento moderno, y en especial en los últimos años, las compañías han comenzado a tomar conciencia de la importancia de cuidar su impacto en el planeta.
- Inversión y Riesgo: Aunque Thomas Edison pronunciara esa frase, en líneas generales el emprendimiento antiguo invitaba menos a la innovación a partir de los errores: requería de grandes inversiones para ponerse en marcha y los resultados del negocio no se observaban a corto plazo. Mientras tanto, en el emprendimiento moderno los profesionales pueden comenzar un negocio, por ejemplo, un 'e-commerce', con menos recursos y en poco tiempo. Además, pueden lanzar un primer piloto en las primeras fases de la startup y escalar su negocio después, con rondas de financiación de mayor envergadura en fases avanzadas.
- Tolerancia al Error: De forma relacionada con lo anterior y en líneas generales, en el emprendimiento antiguo era más complicado asumir riesgos, ya que las pérdidas económicas eran mayores. Mientras tanto, en el emprendimiento moderno es posible crear proyectos con poco tiempo y recursos, por lo que cometer errores se asume como parte del proceso innovador. Por eso, "falla rápido, falla barato" se ha convertido en uno de los lemas del emprendimiento moderno.
- Colaboración: Los retos y desafíos globales que representa la sociedad actual han hecho que las empresas entiendan que la suma de las partes es fundamental para su supervivencia. Esto ha llevado a la creación de nuevas políticas de emprendimiento moderno basadas en la confianza como eje estratégico.
- Liderazgo: La figura clásica del jefe del emprendimiento antiguo también se está quedando obsoleta, así como las estructuras jerárquicas de las empresas.
Idear nuevas soluciones para los problemas es una nota común del emprendimiento, tanto del antiguo como del moderno. Sin embargo, la digitalización, la incorporación de las últimas tecnologías y la preocupación por el entorno y las personas han ganado cada vez más peso a la hora de poner en marcha un negocio.
Diferencia entre emprendedor y empresario
A menudo se confunden las figuras del emprendedor y del empresario, por lo que es habitual utilizar ambos términos de manera indistinta. Sin embargo, hablamos de conceptos diferentes, y es importante saber cuáles son los aspectos que los distinguen.
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- El emprendedor comienza su proyecto solo, y trabaja de manera independiente.
- Al empresario le interesa crear un negocio potente, que produzca ganancias a través de una serie de estrategias.
- Por su parte, al emprendedor le importa más llegar al éxito, trabajando lo necesario para ello, ya que le entusiasma su proyecto por encima de todo.
- Un empresario ya tiene experiencia en el negocio, por lo que sabe evitar los problemas y tiene una estrategia previa.
A menudo se dice que el empresario es el resultado del emprendedor, y puede llegar a ser así. Ser emprendedor implica sobre todo una actitud ante la vida, porque los emprendedores son personas que saben observar a su alrededor para identificar oportunidades de negocio. A través de esa idea, el emprendedor saca adelante su proyecto mediante sus propios medios. Por lo tanto, ser emprendedor implica detectar oportunidades de negocio, conseguir y utilizar los recursos necesarios para materializar su idea, diseñar su plan de negocios y ejecutarlo, etc.
Que un emprendedor consiga el éxito depende de muchos factores. También es importante rodearse de personas de éxito, que sirvan de inspiración y de ayuda, y de las que se pueda aprender cada día.
Emprendedor vs. Intraemprendedor vs. Directivo
A la hora de detectar personas con capacidad emprendedora en nuestras organizaciones, es vital tener presentes las diferencias que presentan los perfiles de los gestores (es decir, los directivos de empresa), los emprendedores individuales (personas que lanza sus empresas de forma autónoma) y los intraemprendedores (aquellas personas capaces de trabajar en las organizaciones ya existentes con el propósito de lanzar nuevas actividades de negocio).
Las siguientes características definen los perfiles:
| Característica | Directivo Tradicional | Emprendedor Individual | Intraemprendedor |
|---|---|---|---|
| Motivación fundamental | Orientado al poder: Anhela la promoción y otras modalidades de recompensas y reconocimientos corporativos tradicionales. | Anhela la libertad, se orienta hacia la consecución de objetivos. Goza de autoconfianza y motivación. | Ansía la libertad para acceder a los recursos corporativos. Se orienta hacia la consecución de objetivos. Automotivado, responde igualmente a las recompensas y reconocimientos corporativos. |
| Tendencia de acción | Delega las acciones, las tareas de supervisión y control le consumen sus dedicaciones. | Se arremanga y puede provocar el enfado de los empleados porque puede repentinamente comenzar a hacer su trabajo si lo considera necesario para lograr un fin. | Se arremanga. Es capaz de delegar, pero si hace falta, lleva a cabo directamente aquellas acciones necesarias para la consecución de un objetivo. |
| Habilidades | Gestión profesional, frecuentemente formado en escuelas de negocios. Emplea herramientas analíticas. Se orienta al trato con las personas y está dotado de habilidades políticas. | Conoce los negocios de forma precisa: dotado de mayor conocimiento de negocio que habilidades políticas o de gestión. | Frecuentemente tiene formación técnica, habiendo tenido responsabilidades previas de gestión empresarial. Presenta un perfil aproximado al del emprendedor. Si la oportunidad requiere de habilidades para prosperar en la organización, necesitará apoyo en esta materia. |
| Su foco de atención | Fundamentalmente hacia acontecimientos relativos a su propia organización. | Básicamente hacia la tecnología y los mercados. | Visión interna y externa: venta interna de las necesidades de la nueva actividad y del mercado, pero también se orienta hacia los clientes. |
| Actitud hacia el riesgo | Cauteloso | Asume riesgos moderados: puede invertir sumas importantes pero tiene la expectativa de triunfar. | Asume riesgos moderados: No tiene miedo a ser despedido y experimenta una débil sensación de riesgo personal. |
| Actitud hacia los fracasos y las equivocaciones | Trata de evitar los fracasos y las equivocaciones. Retrasa el reconocimiento de los errores. | Considera los fracasos y las equivocaciones como ocasiones para adquirir conocimientos. | Consciente de la necesidad de parecer eficaz, aborda los proyectos desde la perspectiva de aprender de los errores, pero sin la necesidad de incurrir en costes políticos ni fracasos públicos. |
| Estilo de adopción de decisiones | De acuerdo con las personas que están en el poder: retrasa la adopción de decisiones hasta que siente que puede lograr aquello que desea su superior. | Sigue una visión personal: decidido y orientado a la acción. | Diestro en lograr que otras personas estén de acuerdo con su visión personal. |
Startup vs. Empresa Tradicional
A la hora de montar un negocio, quizás hayas tenido el dilema startup vs empresa tradicional. Ambos modelos presentan dos enfoques diferentes para operar y crecer en el mercado. Si no entiendes lo que los define y lo que los separa, es probable que tengas dificultades para adaptarte al entorno empresarial actual.
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Las startups son empresas emergentes con un gran potencial de crecimiento. Centran su actividad en sectores punteros y destacan por su dinamismo y por un tamaño pequeño, al menos en sus inicios. Son tres características esenciales de las empresas emergentes, en especial en las que son exitosas. En muchos casos, su modelo de negocio es innovador y está relacionado con la tecnología. Además, los productos o servicios que ofrecen tienen un diseño tal que puede modificar por completo el mercado. Dadas las características que acabas de leer, su crecimiento se acelera. Es decir, tienen el potencial de hacerse con una importante cuota de mercado en pocos años. De hecho, este suele ser el objetivo de los emprendedores detrás del negocio. La financiación de las emergentes se basa en el capital riesgo, porque es el único que les permite acelerar su crecimiento y que acepta el hecho de que puedan quebrar con relativa facilidad. Para evitar su desaparición, la estructura organizacional es flexible y ágil, algo que proporciona varias ventajas, como favorecer la escalabilidad de las operaciones o adaptarse a cambios repentinos del mercado en poco tiempo.
Las empresas tradicionales representan la columna vertebral de la economía. Como bien sabes, son organizaciones que se dedican a suplir las necesidades de la población, ya sea mediante productos o servicios. Por regla general, las compañías convencionales buscan un crecimiento estable y sostenible a lo largo del tiempo. Esto lo consiguen al operar en mercados establecidos por medio del fortalecimiento de su posición. En cuanto a la estructura, la jerarquía es el rasgo más distintivo. Hay una cadena de mando bien definida y separada en distintos grados de autoridad y responsabilidad. Al organizarse así, se simplifica la gestión y la supervisión de equipos grandes. Igualmente, se fomenta un control riguroso de los procesos y se mejora la toma de decisiones. La cultura corporativa es otra característica básica. A grandes rasgos, sirve para enfatizar el cumplimiento de las normas, incrementar la eficiencia y asegurar la fiabilidad de producción. Pese a que ambas organizaciones tienen un objetivo común, suplir alguna necesidad, se distinguen en varios aspectos. Sin embargo, ten en cuenta que una startup puede convertirse en una convencional con el tiempo.
Las emergentes tienen un enfoque mucho más centrado en la innovación, ya que es lo que les permite competir con éxito. Buscan de manera constante nuevas soluciones para satisfacer las necesidades del mercado, lo que les lleva a ir más allá de los límites establecidos. A este respecto, las compañías convencionales tienden a prevenir riesgos innecesarios. De asumirlos, causarían cierta conmoción entre los clientes, los inversores y los proveedores. Se trata de dos grandes diferencias entre una startup y una empresa tradicional. Las primeras tienen un margen de crecimiento y escalabilidad mayor, porque desarrollan su actividad en mercados inmaduros. Al no estar desarrollados, hay mucho espacio para que una organización se expanda. El modelo de negocio y la monetización de productos y servicios de una compañía convencional está probado. Es decir, se sabe que se obtendrán unos rendimientos, dado que otras empresas lo han puesto en práctica. Por último, la adaptabilidad al mercado es una distinción básica de las emergentes, que pueden modificar su estructura con rapidez mediante prueba y ensayo. Como ocurre en otros casos, las empresas de toda la vida, sobre todo las de mayor tamaño, no son muy ágiles.
Como has visto, en un startup vs empresa tradicional no ganaría ninguna de las dos. Ambos modelos son viables y responden a realidades diferentes, una más inestable e innovadora frente a otra estable y predecible.
Emprendimiento Social
Últimamente se escucha mucho hablar sobre emprendimiento social. Muchas personas apuestan por este modelo de emprendimiento a la hora de lanzar su negocio. Pero ¿en qué se diferencia un emprendedor social del emprendedor «tradicional»? Lo primero es conocer y comprender el concepto de emprendimiento. Lo que diferencia a un emprendedor de alguien que no lo es es que el emprendedor está dispuesto a pasar de una idea en su cabeza a un proyecto empresarial en base a esa idea. Implica por lo tanto encontrar una idea de negocio y llevarla a cabo.
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Ahora bien, en cuanto a la diferencia principal entre emprendimiento y emprendimiento social, ésta radica entre oportunidad y solución. La oportunidad está más relacionada con perseguir algo. Tiene como fin último la utilidad individual. La segunda en cambio apunta más a generar una solución que repercuta en el bienestar colectivo. El emprendedor social, a través de un modelo de negocio empresarial, busca satisfacer las necesidades de la sociedad. La creación de valor social es el fin último y la razón de ser del emprendimiento social. Al igual que otros emprendedores, ante la detección de una oportunidad, responderá creando una empresa, sólo que el foco de atención será diferente al del emprendedor «tradicional».
Tipos de Emprendedores
El mundo del emprendimiento es diverso y existen diferentes tipos de emprendedores, cada uno con características y enfoques únicos. Es importante comprender los diferentes tipos de emprendedores porque cada uno tiene un enfoque y objetivos diferentes. Además, al entender los diferentes tipos de emprendedores, puedes aprender de las experiencias y estrategias exitosas de otros emprendedores que se encuentran en la misma categoría que tú.
- Emprendedores Tradicionales: Aquellos que inician un negocio con el objetivo principal de obtener ganancias económicas.
- Emprendedores Seriales: Aquellos que han iniciado múltiples negocios a lo largo de su carrera.
- Emprendedores de Estilo de Vida: Aquellos que inician un negocio con el objetivo de lograr un equilibrio entre su vida personal y profesional.
- Emprendedores Sociales: Aquellos que inician un negocio con el objetivo de resolver un problema social o ambiental.
- Innovadores: Aquellos emprendedores que están constantemente buscando nuevas ideas y formas de hacer las cosas.
- Pequeños Emprendedores: Aquellos que inician un negocio con recursos limitados y un enfoque local.
- Emprendedores en Línea: Aquellos que inician un negocio en internet y utilizan plataformas digitales para llegar a su público objetivo.
Características Comunes de los Emprendedores de Éxito
¿Qué rasgos tienen en común los emprendedores de éxito?
- Ilusión: Es un rasgo que han de poseer para hacerse expertos en resiliencia y así poder sobreponerse a todas las situaciones adversas que se pueden encontrar.
- Visión: Hay que tener una mente estratega para anticiparse a los demás, previendo de este modo posibles problemas que puedan surgir y resolverlos antes de que lleguen a ser un mal mayor.
- Creatividad: Vas a necesitar una gran dosis de creatividad para hacer que tu idea destaque y sea exitosa.
- Liderazgo: No se trata solo de motivar a la gente a tu alrededor, sino de conocerte muy bien a ti mismo y saber expresar en todo momento lo que quieres y cómo lo quieres.
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