Para emprender un negocio, es crucial conocer la estructura empresarial más adecuada para cada caso. En España, el tejido empresarial se compone mayoritariamente de Pequeñas y Medianas Empresas (PYMEs), pero también existen grandes corporaciones con características distintas. Si estás pensando en emprender o ya tienes un negocio pequeño, es importante que conozcas los requisitos para una microempresa y cómo se diferencian de los autónomos, las pymes y las grandes empresas. Por lo tanto, conocer los requisitos que tiene que cumplir una microempresa es fundamental para elegir la estructura empresarial más conveniente. Por esta razón hemos decidido reunir todos los factores que caracterizan a cada una de ellas e indicar cuáles son sus diferencias principales.
Definición y Características
Veamos a continuación las diferencias clave entre grandes empresas y PYMEs, incluyendo las microempresas.
- Empresa Grande: Se refiere a organizaciones con un gran volumen de operaciones, ingresos elevados y un número considerable de empleados. Suelen operar a nivel nacional e internacional y tienen un impacto significativo en la economía.
- PYME: Este término abarca a las pequeñas y medianas empresas. Las PYMEs son empresas que generalmente tienen un número reducido de empleados y una facturación más baja. Son la columna vertebral de muchas economías, generando empleo y fomentando la innovación.
Según la Fundación Fundeu, pyme debe usarse como un nombre común y no como una sigla (PYME o Pyme). Y es que, la sigla PYME se ha convertido en un nombre común y, por lo tanto, conviene escribirse en minúscula: pyme. Según el diccionario de Finanzas Claras patrocinado por Bankinter, pyme es la abreviatura de pequeña y mediana empresa. Además, ninguna sociedad no pyme puede poseer más del 25% de su capital o de sus derechos de voto.
Tamaño y Estructura
Ahora bien, ¿qué es lo que realmente necesita una empresa para ser catalogada como “PYME”, ¡sencillo! Las pymes deberán tener entre 50 y 250 empleados. En otro sentido, el volumen de negocio o las facturaciones anuales, deberán oscilar entre los 10 y los 50 millones de euros. La Unión Europea clasifica las PYMES en función de dos criterios principales: el número de empleados y el volumen de negocio anual o balance general. Esta clasificación se basa principalmente en tres aspectos: el número de empleados, el volumen de negocio anual y el balance general. Además, es importante tener en cuenta si la empresa forma parte de un grupo empresarial.
- Empresa Grande:
- Número de Empleados: Tienen un gran número de empleados, a menudo más de 250.
- Estructura Organizativa: Tienen una estructura más compleja y jerárquica.
- PYME:
- Número de Empleados: Generalmente cuentan con menos de 250 empleados (en muchos países, menos de 50).
- Estructura Organizativa: Tienen una estructura más simple y flexible, lo que les permite adaptarse rápidamente a cambios en el mercado.
El término PYME engloba tres categorías: microempresas, pequeñas empresas y medianas empresas. La diferencia no es conceptual, sino clasificatoria.
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- Según la clasificación de la Unión Europea, una empresa mediana puede tener hasta 250 trabajadores y facturar hasta 50 millones de euros anualmente.
- Mientras tanto, una empresa pequeña puede estar formada por hasta 50 trabajadores y facturar hasta 10 millones de euros.
- Las microempresas o mypes tienen menos de 10 trabajadores y facturan menos de dos millones de euros anuales.
Recursos Financieros
- Empresa Grande: Tienen acceso a recursos financieros significativos, lo que les permite invertir en tecnología, expansión y marketing a gran escala. Pueden obtener financiamiento a través de emisiones de acciones, bonos y préstamos en condiciones más favorables.
- PYME: Suelen enfrentar limitaciones en el acceso a financiación y recursos. Esto puede restringir su capacidad de inversión y crecimiento. Dependiendo de su tamaño, pueden depender más de créditos bancarios y recursos propios.
Por otro lado, entre las ventajas de poner en marcha una pyme está que es más fácil conseguir fondos para desarrollar el proyecto. Ruiz menciona que dado que estas compañías emplean a un mayor número de trabajadores, es más sencillo obtener financiación externa y ayudas de las administraciones. “Las ayudas de la Unión Europea a España en la época COVID-19 se otorgarán a proyectos de una cierta envergadura y estarán fuera del alcance de las mypes”, añade.
Mercado y Clientes
- Empresa Grande: Tienen una base de clientes amplia y diversa, operando a menudo en varios mercados y sectores. Pueden influir en las tendencias del mercado debido a su tamaño y presencia.
- PYME: Se enfocan más en nichos de mercado o comunidades locales. La relación cercana con sus clientes es fundamental.
En general, las pymes se enfocan en mercados como la comercialización de marcas propias, en el área de la construcción, servicios en general y distribución de productos locales.
Innovación
- Empresa Grande: Aunque tienen recursos para la innovación, a menudo son más lentas en la toma de decisiones debido a su tamaño y burocracia. La innovación puede ser un proceso más estructurado y formalizado.
- PYME: Son generalmente más innovadoras y creativas, gracias a su flexibilidad y capacidad para adaptarse rápidamente a cambios. La toma de decisiones suele ser más rápida y menos jerárquica.
Regulación y Cumplimiento
- Empresa Grande: Deben cumplir con regulaciones más estrictas y detalladas debido a su tamaño y el impacto que pueden tener en la economía. Pueden tener equipos enteros dedicados al cumplimiento normativo.
- PYME: Aunque también deben cumplir con normativas, estas pueden ser menos complejas. Sin embargo, el cumplimiento puede representar un desafío debido a recursos limitados. A menudo enfrentan menos escrutinio regulatorio, pero aún deben estar atentos a las leyes aplicables.
Microempresas: Una Subcategoría Clave
Dentro de las pymes, es posible diferenciar tres tipos de compañías: las microempresas -también conocidas como mypes o micropymes-, las empresas pequeñas y las medianas. Según la clasificación de la Unión Europea, una empresa mediana puede tener hasta 250 trabajadores y facturar hasta 50 millones de euros anualmente. Mientras tanto, una empresa pequeña puede estar formada por hasta 50 trabajadores y facturar hasta 10 millones de euros. Las microempresas o mypes tienen menos de 10 trabajadores y facturan menos de dos millones de euros anuales.
La profesora de EAE Business School, Mária Ángeles Ruiz Ezpeleta, afirma que una mype es un tipo de pyme, ya que está incluida en dicha clasificación. Al poner en marcha un negocio, Ruiz considera necesario tener en cuenta la necesidad de adaptación del tipo de empresa al proyecto para que este sea viable. Otra de las ventajas principales de una mype, según cuenta, es la sencillez en la tramitación de los impuestos y otros beneficios en la fiscalidad. Aunque la pandemia haya impulsado en los últimos meses el trabajar desde casa, Rodríguez asegura que múltiples microempresarios teletrabajan desde hace muchos años. Esta práctica, que se ha vuelto aún más común con la COVID-19, les permite “ahorrarse los costes de alquiler de local o despacho”. Pero una de las desventajas de poner en marcha una microempresa es la dificultad para expandirse geográficamente por la falta de estructura organizativa, según cuenta la presidenta de AEMPYMES.
El Impacto de las PYMEs
La economía mundial depende de las pequeñas y medianas empresas para la creación de empleo, el crecimiento económico y la innovación. Las pequeñas y medianas empresas desempeñan un papel importante en el impulso de la competencia, tanto en los mercados locales como internacionales. Benefician a las economías locales, ya que crean oportunidades de empleo, generan ingresos fiscales y contribuyen al éxito de otras empresas.
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Las ventas de las pymes volvieron a acelerar su ritmo de expansión, aumentando un 5,4% interanual en el cuarto trimestre. Estar en constante proceso de aprendizaje es fundamental en cualquier entorno laboral, pero cuando se trabaja en una PYME, la formación cobra aún más relevancia. Al contar con equipos más reducidos y estructuras menos especializadas, es habitual que una misma persona deba asumir varias funciones dentro de la empresa.
Desafíos para las PYMEs
Las pequeñas y medianas empresas tienen desafíos que pueden obstaculizar su crecimiento y su éxito. Uno de los principales retos es mantenerse al día con la creciente preferencia de los clientes por las interacciones digitales. La ciberseguridad también representa una amenaza creciente para las pequeñas y medianas empresas. Las pymes son particularmente vulnerables a los ataques de ransomware, ya que a menudo tienen un software antivirus inadecuado. La expansión a nuevos mercados es otro obstáculo para las pymes. A menudo, los recursos limitados les impiden realizar una investigación de mercado exhaustiva, lo que dificulta la toma de decisiones informadas.
Ejemplos de PYMES Exitosas en España
En España existen miles de PYMES que han logrado consolidarse como referentes en sus respectivos sectores, demostrando que con innovación, adaptación al entorno y una buena estrategia, es posible alcanzar el éxito sin ser una gran corporación. Algunos ejemplos notables incluyen:
- PANGEA The Travel Store: Esta agencia de viajes ha revolucionado el sector turístico en España con un modelo de atención personalizada y espacios físicos que combinan tecnología, asesoramiento experto y experiencias a medida.
- Mr. Wonderful: Nacida como una pequeña tienda online de productos de papelería y regalos con mensajes positivos, esta empresa se ha convertido en un fenómeno de marca.
- TuMédico.es: Es una plataforma online que conecta pacientes con centros médicos privados a precios accesibles.
- Cerveza La Virgen: Esta cervecera artesanal de Madrid comenzó como una microempresa que apostaba por procesos tradicionales y producción local.
- Ecoalf: Con sede en Madrid, esta marca de moda sostenible empezó como una PYME con una clara misión: crear ropa a partir de materiales reciclados.
Autónomo vs. PYME
Aunque a menudo se confunden, un autónomo y una PYME no son lo mismo. Un autónomo es una persona física que realiza una actividad económica por cuenta propia. No tiene personalidad jurídica distinta a la suya y asume directamente las obligaciones fiscales, laborales y legales de su negocio. En cambio, una PYME es una entidad con personalidad jurídica propia (como una sociedad limitada o cooperativa), que puede estar formada por uno o varios socios.
Datos Estadísticos Relevantes
Según el informe Cifras Pyme 2024, en diciembre de 2024 en España había 2.948.527 empresas, de las cuales 1.139.427 eran microempresas. Esto supone que el 38,64 % de las empresas de nuestro país son microempresas. En este informe llama la atención el reducido número de grandes empresas.
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Tabla Comparativa de Tipos de Empresas
| Tipo de Empresa | Número de Empleados | Facturación Anual |
|---|---|---|
| Microempresa | Menos de 10 | Menos de 2 millones de euros |
| Pequeña Empresa | Menos de 50 | Menos de 10 millones de euros |
| Mediana Empresa | Menos de 250 | Menos de 50 millones de euros |
Consideraciones Finales
Entender las diferencias entre empresas grandes y PYMEs es fundamental para reconocer su papel en la economía y la sociedad. Ambas tienen sus desafíos y ventajas, y son esenciales para el desarrollo económico, la creación de empleo y la innovación.