El emprendimiento es una de las alternativas más poderosas para el desarrollo profesional y económico en la actualidad. No se trata solo de una opción ante la falta de empleo tradicional o la oposición a la administración pública, sino de una forma de materializar ideas, innovar y convertirse en el líder de un proyecto propio. Sin embargo, el camino emprendedor no es el mismo para todos. Factores como el género y la generación influyen significativamente en las oportunidades, desafíos y éxito de los emprendedores.
Género y Emprendimiento
Históricamente, el emprendimiento ha sido un campo dominado por hombres. Sin embargo, las mujeres han desempeñado un papel clave en la creación de empresas y la innovación, aunque con menos visibilidad. La falta de modelos femeninos de referencia ha limitado la percepción de lo que es posible y ha reducido la confianza de muchas mujeres en iniciar y liderar negocios.
Barreras para las Mujeres Emprendedoras
- Financiación: Las empresas lideradas por mujeres reciben menos inversión que las dirigidas por hombres.
- Falta de referentes: La escasa presencia de mujeres en roles de liderazgo genera un círculo vicioso en el que la próxima generación carece de modelos a seguir.
- Acceso al mercado: En muchos países, las mujeres enfrentan barreras legales y estructurales que dificultan su participación en los negocios.
- Conciliación: Las responsabilidades familiares y domésticas siguen recayendo mayoritariamente en las mujeres, limitando su tiempo y energía para emprender.
Diferencias y Oportunidades
Numerosos estudios han demostrado que las diferencias cerebrales y cognitivas entre hombres y mujeres pueden aportar una ventaja en el mundo del emprendimiento:
- Conectividad cerebral: Las mujeres tienden a integrar información de manera más eficiente gracias a una mayor conectividad entre hemisferios cerebrales.
- Propensión al riesgo: Aunque los hombres tienden a asumir mayores riesgos, la toma de decisiones equilibrada es clave para el éxito.
A pesar de los desafíos, el emprendimiento femenino ha crecido en las últimas décadas, con cada vez más mujeres rompiendo barreras y generando impacto en sus comunidades y la economía global.
Generación y Emprendimiento
El emprendimiento también varía según la generación. Para que un negocio prospere, es fundamental que la idea inicial se transforme en un proyecto viable y sostenible. Para lograrlo, se deben considerar tres elementos esenciales: la idea, el mercado y el precio. La idea debe ser sólida y bien estructurada, de modo que tenga sentido y pueda evolucionar con el tiempo. No es suficiente con tener un concepto innovador, también es necesario evaluar su viabilidad y sostenibilidad a largo plazo. El mercado es otro factor clave, ya que determina a quién se dirige el producto o servicio. Un buen análisis del mercado permite definir si se trata de un nicho local o global, así como segmentar adecuadamente la audiencia para una estrategia de comercialización efectiva. Finalmente, el precio es un aspecto crucial que influye directamente en la rentabilidad del negocio. Se debe reflexionar sobre si el producto o servicio vale lo que cuesta o si cuesta lo que vale, asegurando que el modelo de negocio sea sostenible y competitivo en el mercado.
Lea también: Entendiendo el Emprendimiento Empresarial
Perfil del Emprendedor/a
Un buen emprendedor/a debe poseer ciertas habilidades y actitudes:
- Observador/a de oportunidades
- Optimista, pero realista
- Apasionado/a con un toque de miedo
- Innovador/a, no copiador/a
- Perseverante y resiliente
- Con capacidad de adaptación y liderazgo
Claves y Errores a Evitar
Claves para emprender con éxito
- Amar lo que se hace
- Tener ilusión, libertad y dinero suficiente para la supervivencia
- Buscar socios fiables y no hacerlo solo
- No esperar a acabar la carrera para empezar
- Saber vender y utilizar las nuevas tecnologías a su favor
Errores comunes
- Lanzarse sin conocer el mercado
- No liderar con eficacia
- Intentar hacer todo sin ayuda
- Copiar modelos sin innovar
Competencias Esenciales
Para alcanzar el éxito en el mundo del emprendimiento es fundamental desarrollar competencias clave como la innovación y la visión de futuro, que permiten identificar oportunidades y adaptarse a los cambios del mercado. La gestión del tiempo y la orientación al cliente son esenciales para optimizar recursos y ofrecer productos o servicios que realmente respondan a las necesidades del público. Además, la capacidad de delegación y control es crucial para administrar eficientemente un equipo de trabajo, mientras que la determinación y la gestión del riesgo permiten afrontar los desafíos con resiliencia y tomar decisiones estratégicas con confianza.
Iniciativas Gubernamentales y el Emprendimiento
Este texto revisa iniciativas recientes del Gobierno de España para el fomento del emprendimiento, con el objetivo de valorar su coherencia con los diagnósticos disponibles sobre la estructura del tejido productivo español. Además de atender a los problemas de financiación de los nuevos proyectos emprendedores, es urgente reflexionar sobre el conjunto del sistema de innovación tecnológica, la transferencia de conocimiento y el diseño de políticas públicas dirigidas a impulsar la innovación disruptiva. Existe, por otra parte, una sobreestimación del impacto que sobre la distribución de tamaños y productividad de las empresas españolas tienen los costes externos de crecer generados por las políticas públicas.
La crisis sanitaria derivada de la pandemia de COVID-19 ha supuesto una disrupción sin precedentes en la historia económica reciente. El impacto sobre la economía española ha sido más severo que en el resto de economías desarrolladas, induciendo una contracción del PIB del 10,8 % en 2020. En febrero de 2021, el presidente del Gobierno presentó públicamente el informe España Nación Emprendedora, considerado un documento clave para orientar y apoyar la transformación económica y social de nuestro país. El informe desgrana una estrategia con 50 medidas que entre otros objetivos aspiran a acelerar la inversión en nuevos negocios y potenciar su crecimiento, y atraer, desarrollar y retener talento.
Por otro lado, el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, en los meses de febrero y marzo de 2021 ha publicado para consulta pública un documento bajo el título: Medidas para favorecer la creación de empresas y su crecimiento. Este texto es una versión más centrada de los comentarios al documento normativo que los autores remitieron al Ministerio en el proceso de consulta pública. Por tanto, la estructura y contenidos del mismo están condicionados por los propios del documento inicial que los suscitó.
Lea también: El Futuro del Marketing Internacional
El objetivo del texto es doble. Primero analizar, desde la teoría de la información y los contratos, los costes de transacción en que se incurre en los procesos de emprendimiento y creación de empresas, como marco de referencia del que, a nuestro juicio, debería de partir cualquier iniciativa legislativa en este ámbito. En el resto de la exposición se presentan consideraciones sobre algunos aspectos concretos tratados en el documento. De este modo, el apartado siguiente se centra principalmente en la valoración de los diagnósticos de partida que justifican las líneas de reforma propuestas en el documento. A continuación, se analizan y valoran las principales líneas de reforma.
Cantidad vs. Calidad del Emprendimiento
El emprendimiento y la creación de empresas son tópicos recurrentes en la política económica española desde hace tiempo. En este sentido, una distinción de partida importante en el análisis del emprendimiento y el desarrollo empresarial es entre cantidad y calidad del emprendimiento. La distinción acostumbra a tener una estrecha relación con las motivaciones que llevan a emprender: el autoempleo, ante una situación en la que la persona se convence de la imposibilidad de ocuparse como asalariada (es decir el emprendimiento por necesidad), o, por el contrario, la persona o personas con posibilidades de ocuparse como asalariados, pero que creen que pueden ser más productivas poniendo en marcha una iniciativa empresarial innovadora (emprendimiento por oportunidad). Si el objetivo de las políticas públicas es mejorar la productividad y el crecimiento potencial de la economía es evidente que interesa sobre todo promover el emprendimiento por oportunidad, lo que significa utilizar indicadores de emprendimiento donde pese más el valor añadido de las empresas que se crean que el número de empresas que nacen cada año.
Diagnóstico del Mercado del Emprendimiento en España
La iniciativa legislativa objeto de esta consulta ofrece la oportunidad de hacer un diagnóstico del mercado del emprendimiento en España, y analizar la efectividad de las políticas públicas puestas en marcha hasta ahora para fomentarlo. El documento a consulta comienza señalando que en España hay, proporcionalmente, más empresas pequeñas que en los países europeos cuya productividad laboral media es mayor que la española. La distribución de tamaños empresariales es el resultado de la disciplina de la competencia en los distintos mercados y de características del recurso emprendedor. Los trabajos de De Castro y Larraza (2018) caracterizan el perfil del emprendimiento y muestran cómo la actividad de creación de empresas en España es similar a la de países de referencia, como Alemania o Francia. Sin embargo, estas actividades presentan diferencias importantes con respecto a esos mismos países. Por ejemplo, las empresas creadas en nuestro país, tienen menores expectativas de crecimiento y mucho menor grado de internacionalización. Además, el tamaño medio de las nuevas empresas en España es muy pequeño, la mitad de las empresas desaparecen a los cinco años y las que sobreviven se mantienen en tamaños pequeños, muy próximos al de inicio de la actividad, en los años sucesivos.
Además, cuando se debate sobre el tamaño de las empresas y sus consecuencias, hay una abundante literatura económica internacional y nacional (Moral-Benito, 2016; Huerta y Salas, 2014 y 2018; Bloom y Van Reenen, 2007; y Bloom et al., 2014) que sugiere que la relación de causalidad, si existe, no va del tamaño a la productividad, sino de la productividad al tamaño.
Hay que insistir también en que la distribución de tamaños empresariales en un país no es arbitraria, sino el resultado de la disciplina de la competencia en los distintos mercados y de características del recurso emprendedor con que cuentan las empresas. Para estudiar el impacto del emprendimiento es necesario conocer no solamente las características de la distribución de las empresas que se crean; también es fundamental valorar la cola superior de la distribución, la de las empresas “estrella”. El aspecto clave aquí será conseguir que, tanto las nuevas empresas, como las ya existentes, se gestionen bajo la dirección de empresarios y directivos cualificados. Estudios académicos contrastados (Bloom y Van Reenen, 2010; y Bloom et al., 2014) demuestran que las diferencias de productividad vinculadas a la calidad del recurso empresarial impactan más que proporcionalmente en el tamaño de las empresas, de manera que, aumentando la calidad media del recurso empresarial, el tamaño y la productividad media de las empresas aumentan más que proporcionalmente.
Lea también: Éxito Emprendedor
Cuando se estudia el dinamismo empresarial con datos del DIRCE, se reconoce que las tasas de mortalidad, natalidad y supervivencia neta en España (Fariñas y Huergo, 2015; García Perea, 2020; Huerta y Salas, 2021; y Xifré, 2019) muestran una gran sensibilidad al ciclo económico. Por otro lado, la distribución por tamaños de las empresas españolas, y la distribución de personas ocupadas por tamaños de empresa, se mantienen prácticamente invariables desde principios de los años noventa, cuando comienza a publicarse el DIRCE. La distribución de personas por grupos ocupacionales, asalariados, empresarios (managers más autoempleados con asalariados) y autónomos sin asalariados, se mantiene también estable; en este caso, desde mediados de los años ochenta. Durante este largo periodo de tiempo, se han producido cambios notables en la tecnología, regulación y funcionamiento de los mercados, pero la estructura de tamaños y ocupaciones se ha mantenido constante en el tiempo.
Capital Mínimo para la Creación de Empresas
En la memoria objeto de consulta pública se dice que hay indicios de que el requerimiento de un capital mínimo de 3.000 euros para crear una SRL, puede constituir una restricción significativa al emprendimiento. Pero, ¿a qué tipo de emprendimiento? Para emprender no se necesita crear una empresa (persona jurídica) que se interponga entre el emprendedor, persona física, y los terceros con quien contrata. Entre las personas jurídicas elegibles que el derecho pone a disposición de los emprendedores para conducir las relaciones con terceros, cobran especial relevancia aquellas que incorporan el privilegio de la responsabilidad limitada (RSL, anónimas, cooperativas…). La responsabilidad limitada al patrimonio de la empresa constituida, que es además la persona (jurídica) que contrae derechos y obligaciones con terceros, desvincula el patrimonio personal del empresario del riesgo propio de la actividad empresarial. La estructura societaria facilita también repartir el riesgo entre distintos socios financieros, lo que permite acometer inversiones de más envergadura manteniendo una cierta diversificación del patrimonio personal de cada inversor.
Pero es preciso reconocer que la protección lógica y deseable al emprendedor-empresario tiene consecuencias para la seguridad de las operaciones comerciales cuando los mercados funcionan con imperfecciones. Como norma general, eliminar el capital mínimo de 3.000 euros para constituir una SRL debería justificarse con rigor. Es preciso motivar por qué se estableció en su momento este requisito y qué hace pensar que sea mejor eliminarlo.
Para valorar la oportunidad de establecer un capital social mínimo o no hacerlo, además de consideraciones de interés general (la sociedad puede considerar que el privilegio de la responsabilidad limitada debe ir asociado con un retorno social de la sociedad mercantil que se crea, más allá del privado y por tanto, el acto de crear una sociedad mercantil no debe trivializarse), debe tomarse en consideración también la lógica del mercado. El patrimonio de la sociedad mercantil es un indicador de las garantías, a modo de colateral, con el que la persona jurídica respalda el cumplimiento de las obligaciones contractuales contraídas con terceros. Reducir el capital mínimo para constituir una SRL de 3.000 a 1 euro abarata, en principio, el coste de constituir sociedades mercantiles para los futuros emprendedores, pero para el veredicto final, hay que tener en cuenta también si aumentan los costes para las terceras partes que se relacionan con ella. Con la normativa actual, cualquier persona que se relaciona con la sociedad mercantil sabe que esta tiene un capital mínimo de 3.000 euros; es decir, un patrimonio mínimo, y sabe que quien constituye la sociedad está dispuesto a arriesgar 3.000 euros de su patrimonio en la aventura empresarial. Sin un capital mínimo, la constitución de la sociedad per se, no aporta ninguna información sobre el patrimonio y las garantías, ni tampoco sobre lo que está dispuesto a arriesgar quien la constituye.
Por otra parte, al reducir el capital mínimo para constituir una sociedad a 1 euro se envía una señal equivocada sobre las verdaderas necesidades financieras de las start ups. Para el emprendimiento innovador de base tecnológica o social, la trayectoria más común entre las empresas se resume así: necesitan un tiempo que puede oscilar en media entre tres meses y dos años, desde que aparece la idea, se desarrolla el proyecto, se crea un prototipo comercial, se llega al mercado con un producto o servicio para la venta y se obtienen ingresos.
Al reducir el capital mínimo para constituir una sociedad a 1 euro se envía una señal equivocada sobre las verdaderas necesidades financieras de las start ups. En esta fase de inversión en el desarrollo del producto o servicio innovador, hay incertidumbre sobre el resultado final, mayor cuanto más innovador es el proyecto, y al mismo tiempo, una gran diferencia entre la información que sobre el proyecto poseen los “internos” y los “externos”. La creación de empresas, con constitución de una persona jurídica, puede obedecer a muchos objetivos y no se puede dar por sentado que el privilegio que supone poder constituir una sociedad mercantil, y el privilegio de crear una SRL en particular, se utilizará por las personas siempre de forma socialmente responsable.
En nuestra opinión, reducir a 1 euro el mínimo legal para la constitución de la SRL no tendrá, por sí mismo, ninguna relevancia en el objetivo final, que entendemos que es conseguir un emprendimiento de oportunidad, innovador, alrededor de equipos de personas con visión de largo plazo. Para este emprendimiento, el problema principal será el de configurar una masa crítica estable de socios, después de un periodo inevitable de aprendizaje y de prueba y error. El documento a consulta pone todo el énfasis en la financiación de la empresa e ignora lo primero y más importante, la inversión que se necesita para construir el proyecto empresarial.
Financiación y Crecimiento Empresarial
Los problemas de información asimétrica condicionan el acceso a la financiación de las empresas. No debe darse por sentado que el problema de crecer está en la falta de financiación. Pero, ¿estamos seguros que el menor peso relativo de empresas start up en España se debe únicamente, o, sobre todo, a dificultades singulares de financiación empresarial? O, por el contrario, ¿se debe a diferencias en el volumen y en las características de la inversión que busca financiación? Los impedimentos para crecer ¿actúan desde el lado del pasivo?; es decir ¿no hay fondos disponibles para financiar las inversiones?, ¿o actúan desde el activo y lo que faltan son proyectos innovadores y competitivos con voluntad de ganar presencia en el mercado y crecer, que demanden recursos financieros para su desarrollo? No debe darse por sentado que el problema de crecer está en la falta de financiación, dejando de lado la cantidad y calidad de proyectos innovadores que el tejido empresarial es capaz de generar.
Nuestra visión del emprendimiento reconoce que la idea inicial, la tecnología que soporta el proyecto o el modelo de negocio y la estrategia competitiva son elementos nucleares del proceso de emprendimiento; que representan el primer paso para actuar, y luego vendrá la búsqueda de fondos y socios para ejecutar ese proyecto empresarial. Este razonamiento parece aplicable tanto a las start up como a las empresas establecidas que quieren dar saltos cualitativos en su crecimiento. Si compartimos este enfoque, entonces es necesario poner el foco y analizar los obstáculos que presenta el ecosistema de innovación en España.
Por otra parte, los instrumentos financieros no son solo títulos que regulan el acceso a los flujos de caja y beneficios de la empresa. Los instrumentos financieros incorporan derechos políticos, a veces establecidos por la ley, como ocurre con la titularidad de las acciones o de la deuda ordinaria, y otras veces acordados contractualmente de manera voluntaria por las partes, en el caso de las operaciones de venture capital. Existe un cierto consenso acerca de la preferencia de muchos empresarios por mantener el control sobre la empresa que han creado y han hecho crecer, frente a la alternativa de crecer más, pero incorporando socios accionistas externos que les obligaría a compartir o a ceder ese control.
Emprendimiento Social
En la actualidad el emprendimiento social se está convirtiendo en un enfoque innovador para hacer frente a las complejas necesidades sociales. El objetivo del presente artículo es proporciona una visión general de la literatura existente acerca del emprendimiento social. En cuanto a la metodología utilizada se realizó una revisión sistemática de artículos científicos consultando las bases de datos regionales y de alto impacto.
Un emprendedor se hace en la medida que evolucione en las exigencias, características, calidades, cualidades y retos que impone la dinámica actual; por lo tanto el emprendimiento del siglo XXI requiere de innovación en el modelo de negocio, procesos, formas de llegar al cliente, optimización de los recursos, planeación con competencias comerciales para penetrar los mercados y satisfacer o crear nuevas necesidades, seguidamente influir positivamente en la competitividad del mercado, con enfoque global. Este trabajo tiene como objetivo explicar algunos posicionamientos teóricos sobre algunas perspectivas del emprendimiento empresarial en el siglo XXI. Se concluye que el emprendimiento empresarial constituye uno de los factores más importantes para las actividades productivas ya sea en el campo económico, social o local.
tags: #perspectivas #del #emprendimiento