El marketplace de alimentación Petramora, que reúne a pequeños y medianos productores de alimentos de calidad en España, abre su primera tienda física en España, localizada en Benavente (Zamora), con el objetivo de lograr desperdicio cero y acercar su producto a los clientes de calle, informa la compañía.
En la tienda se encuentran productos de su propia ganadería, como la carne de pasto de las vacas de raza parda de montaña y productos de sus ovejas churras (carne, leche, kéfir, yogures y quesos) que pastorean en libertad en su propia dehesa de más de 680 hectáreas en Zamora.
Además, este marketplace, que selecciona productores y cocineros, contará también con una amplia representación de sus productos estrella como embutidos, quesos, conservas o platos preparados.
Una Década de Evolución
Petramora, que comenzó en la dehesa situada al norte de la provincia de Zamora, en la Granja de Moreruela en 2012, ha ido evolucionando en esta década con el fin de hacer accesibles productos de calidad, de temporada y de grandes productores, además de trabajar para conseguir crear un mercado de pequeños productores nacionales.
De esta forma, el equipo de Petramora trabaja para ofrecer a sus clientes en su plataforma productos genuinos, de temporada, de grandes productores, que destacan por su calidad, origen y sus cualidades organolépticas, ya que son producidos en la finca o elegidos por expertos en cada categoría.
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En su marketplace se pueden encontrar carnes de la finca, de ternera y de cordero, y otras carnes producidas de manera sostenible por pequeños ganaderos. Además, cuenta con una amplia selección de quesos artesanales, nacionales e internacionales, así como embutidos típicos de cada región, productos de la huerta, conservas y latas y una amplia bodega.
El Auge de los Marketplaces
Desde hace ya un tiempo, los marketplaces han ido ganando terreno en los hábitos de los consumidores. De hecho, según un estudio de Tandem Up, el 100% de los compradores online compra ya en estos sitios web, lo que supone que el 76% de la población española de entre 18 y 70 años ha comprado en algún marketplace.
Actualmente, los marketplaces son el motor de búsqueda de 7 de cada 10 ventas en el entorno digital.
Jesús Domínguez: El Impulsor Detrás de Petra Mora
Hombre de negocios, de números y de campo. Jesús Domínguez es el impulsor de Bimba y Lola; también de Lonia Textil y de Petra Mora. Ese es su currículo, cuyas primeras líneas se remontan a su trabajo en la empresa familiar Adolfo Domínguez e Hijos. Su capacidad de trabajo le permite estar a trescientas cosas a la vez sin estresarse.
Jesús Domínguez (Pobra de Trives, 1951) es el impulsor de Bimba y Lola, o lo que es lo mismo, el padre de María y Uxía, las dos mujeres que hoy dirigen una compañía que acaba de cumplir diez años con unas ventas en el 2017 que rondarán los 180 millones, tras incrementarlas de nuevo a ritmos de dos dígitos.
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Jesús es hijo de Adolfo Domínguez Estévez y de Josefina Fernández Fernández. La emigración marcó sus orígenes. Primero su abuelo por parte de padre, que se marchó a Río de Janeiro, donde regentó un negocio de panadería y pastelería. Luego su padre -llegó a España con cinco años-, se fue a Cataluña a trabajar siendo muy joven.
Tras la Guerra Civil, se colocó en una oficina del banco Hispano Americano en Sabadell. Conoció a Josefina y se casaron. La primera en nacer fue Ada, abreviatura de Inmaculada -ya fallecida-, y fue entonces cuando su madre y la recién nacida volvieron a Trives.
Ahí comenzó el primer negocio textil de la familia: el padre compraba tejidos y los enviaba en tren hasta Trives, donde Josefa los recogía y los vendía. El dinero obtenido lo volvía a enviar a Sabadell para repetir el proceso: comprar telas, enviarlas a Galicia y venderlas.
A los pocos años, el padre volvió a su tierra con la idea de quedarse y dedicarse al textil. Creció el negocio y en poco tiempo consiguió adquirir una pequeña casa en un bajo de Pobra de Trives (1950), donde nació la primera tienda de la familia en la que se hacen trajes a medida. A los Domínguez les iba bien y decidieron crecer hacia Ourense.
La familia fue creciendo. Después de Ada, nació Adolfo, un año después, Jesús, luego María José, Javier y Laura. Poco a poco todos los miembros se incorporan al negocio. Adolfo Domínguez, el hijo mayor de los varones, viajó a Inglaterra, a Francia, y volvió a El Faro.
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Fue en 1973 cuando el patriarca de la familia decidió ampliar la empresa y montó una fábrica en el polígono de San Cibrao das Viñas. Tres años después creó Adolfo Domínguez e Hijos, que dará paso a Adolfo Domínguez S.A.
En esta compañía trabajaban cuatro descendientes cuando en 1991 un incendio arrasó con maquinaria, diseños, patrones, prendas, contabilidad... con todo. Hasta ese momento, Adolfo y Jesús formaron un tándem perfecto: uno centrado en el diseño, el otro en los números.
Pero con el incendio llegaron las disputas familiares y fue entonces cuando decidieron sacar la empresa a Bolsa. Se fijó su precio y Adolfo se separó de sus hermanos una vez abonada su participación. Jesús, Javier y María José fundaron STL (Sociedad Lonia Textil), donde desde entonces impulsan marcas como Purificación García y CH Carolina Herrera.
Pero de nuevo, Jesús decidió salir de la compañía, aunque esta vez, confesó en alguna ocasión, sin enfados. Fue en el 2005. No vende sus acciones de Lonia, que hoy suman un 25 % del capital. En Lonia trabaja su esposa, Herme. Una mujer infatigable, que no para de viajar, de producir.
Sus próximos coinciden al definir a Jesús Domínguez como un extraordinario empresario, trabajador intenso y buena persona que tiene una característica: adolece de empatía social. [No quiere entrevistas y prácticamente no existen fotos públicas de él].
«Jesús Domínguez es raro, raro, pero todo lo que toca le sale bien. Quizá porque es constante y emprendedor. Nunca lo ves agobiado aunque esté en todo. Desde que inició el negocio, viajaba todos los días de Ourense a Vigo, donde se encuentra la sede de la compañía. A las diez de la mañana ya estaba en las instalaciones, que no dejaba antes de las 6 de la tarde.
Colaboradores directos recuerdan su corrección en el trato y su capacidad de trabajo. «Podía hacer 300 cosas a la vez. Es muy práctico, muy intuitivo y serio. Manda sin gritar Jesús Domínguez no es ese tipo de empresarios que gasta bromas. En cinco años, aseguran algunos de los consultados, no lo vieron jamás enfadado, aunque sí preocupado. Tampoco nunca gritó y, dicen, que es respetado por ser válido.
En sus empresas se rodea de personas de confianza, que le procuran información de primera mano. Desde el primer momento, en Bimba y Lola -se llama así por el nombre de dos perros galgos, logotipo de la compañía- dejó paso a las decisiones que iban adoptando sus hijas. «¿Quién dijo que esto fuera así?», preguntaba. Y si la respuesta era María o Uxía, nada había que decir.
Comía en el comedor de la empresa, donde no se le preparaba ningún menú especial. No había diferencias con el resto del personal. Se sentaba en cualquier lugar de aquellas mesas largas y almorzaba con «el que le tocara». Su estilismo es tranquilo y repetitivo, nunca lleva nada estridente ni llamativo. En estos años, tampoco ha cambiado de amigos, a los que les es leal. Mantiene a los de la infancia, y a ese grupo se han incorporado algunos a lo largo de los años. Tiene una casa en A Toxa, y allí, algún verano, los invitó a alguna merienda.
Diversificación y Nuevos Horizontes
Fue -lo sigue siendo aunque de otra manera- muy deportista. Jugó al golf, al tenis, al tiro al plato. Hace mucho ejercicio. Hoy vive en una finca que compró en el 2008 en Granja de Moreruela (localizada en la provincia de Zamora, pero muy cerca de Benavente). Son 600 hectáreas delimitadas por el río Esla y el Monasterio de Santa María de Moreruela.
Cría vacas de raza pardoalpina y ovejas churras, y desde allí el empresario puso en marcha Petra Mora, una empresa de productos de delicatesen online, donde da salida a su producción de carne y quesos, pero también a vinos, chorizos, conservas de alta calidad, aceites, utensilios de cocina, chocolates, pescados y mariscos, dulces variados, libros... La entrega se garantiza en 24 horas y la presentación de los encargos es de diseño.
El empresario llevaba meses con el proyecto en la mente y decidió que Petra Mora no naciera como un negocio más, sino con ciertas dosis de altruismo. El actual objetivo es conseguir la mejor carne y la leche de oveja con Omega 3. Para ello participa en una investigación con el CSIC.
En Benavente Domínguez está feliz.
Ayer miércoles tuvo lugar el VI Ecomm&Brunch, sexto de los desayunos de trabajo profesionales organizados por Ecommerce News y Showroomprive, que tuvieron como temática de debate el “Los Métodos de pago en ecommerce”, con presentaciones de empresas como Telepizza, Lets Bonus y SafetyPayt,y que contó con el patrocinio de SafetyPay y de Celeritas. Con la presencia de más de 25 representantes de diversas compañías de la talla de Catalunya Caixa, Sage Pay, MYMOID, Pagantis, Petra Mora, Secuoyas, Stake Scale, La Nevera Roja y Cocinario entre otras, que a la conclusión del evento pudieron intercambiar experiencias y contactos en un interesante “networking time”, con un exquisito brunch.
En general, una de las principales conclusiones que tuvo el evento fue que los métodos de pago son una parte esencial del proceso de compra, y que quizá se debería potenciar aún más. Hay ecommerce que ponen muchos recursos en las partes iniciales de los procesos, atracción de tráfico, generación de leads, posicionamiento, pero potenciar los métodos de pago es algo que puede aumentar las ventas, aumentar la rentabilidad, y mejorar la caja de los negocios online.
La primera de las ponencias, ofrecida por Ricardo Tejedor, eCommerce Manager de Telepizza, versó sobre la gestión de pagos de una gran franquicia. Telepizza, una compañía gigante que mueve miles y miles de pedidos cada día, tiene la máxima según Tejedor de “cuando quieras, donde quieras y como quieras.” A través de esas premisas, y aprovechando el potencial del canal online, buscando dar el mayor servicio posible a sus clientes.
Dentro de las diferentes posibilidades de pago que tiene Telepizza; Efectivo, con tarjeta y con PayPal, la más preferida por sus clientes es el efectivo, con un 85% según Tejedor. Con esto queda claro que a más métodos de pago disponibles, más ventas.
En cuanto al índice de fraude en Telepizza, Ricardo Tejedor comentó que es bastante bajo. “Al ser un producto relativamente económico, que es muy impulsivo y que a la gente le apetece comprar porque tiene hambre, el fraude es reducido.” De igual forma, en Telepizza tienen dispuestos varios controles para prevenir el fraude como por ejemplo límites deimporte en según qué número de pedidos (por ejemplo en el primer pedido), controles en las tiendas (mediante la base de datos propia de cada tienda), y con el bloqueo de usuarios e Ips.
La segunda de las ponencias del EcommBrunch corrió a cargo de Marc Nieto, Payments and Fraud Director en Lets Bonus, que habló sobre “Cómo gestionar los cobros y fraude en un Big Player”. Tras explicar el status actual de su compañía, en la que es líder en el sector de los Daily Deal en países como España y Portugal, Nieto explicó que para él, “los pagos deberían estar en el Core Business de las empresas, ya que mejoran las ventas, la rentabilidad y la caja.”
En este sentido explicó que trabajar en una estrategia de métodos de pago y lucha contra el fraude aporta mejores ventas debido a que aumentan el número de transacciones aceptadas y aumenta la conversión. Ofrece mejor rentabilidad ya que el fraude se reduce, y se reduce el coste de procesamiento.
Para poner en marcha esa estrategia, las empresas deberán hacerse algunas preguntas, ¿Pueden mis clientes pagar con sus medios de pago habituales?¿Para todos lo importes? ¿Tengo optimizada la página de pago? ¿Que drop out tengo en el paso del pago? ¿Qué % de declinaciones tengo para cada uno de los métodos de pago? Conseguir respuestas a estas cuestiones aumentará el estado de salud de los ecommerce.
Por su parte, José María García Amezcua, Director en España de SafetyPay, ofreció la visión de los métodos de pago en el “Punto de vista de un proveedor.” SafetyPay es un innovador y patentado proceso de pago electrónico que funciona como una cámara de compensación mundial, especialmente diseñado para el comercio electrónico local e internacional y en el que los consumidores pagan directamente en sus cuentas bancarias locales, en su moneda local (SafetyPay hace la conversión y gana una comisión).
García Amezcua explicó paso por paso como es una transacción real en SafetyPay, en la que la plataforma se integra directamente con las entidades bancarias, y el cliente es allí directamente donde realiza la operación con el merchant. Una solución que añade valor a todas las partes participantes del negocio (bancos, comercios y consumidores).
El suyo fue un crecimiento de vértigo. Con unos ingresos de 228 millones de euros en 2023, último año del que hay datos oficiales, en solo dos décadas la compañía ha superado con creces en cuanto a cifras a la que actualmente dirige su prima Adriana, que cerró el mimos ejercicio con ventas de 127 millones.
En febrero de 2005 nacía Moet&Mos, la compañía de las dos hijas de Jesús Domínguez, que hacían referencia en su nombre a su base de operaciones, Mos, concello del área metropolitana de Vigo. Dicho y hecho. Aunque la firma siempre se ha apoyado en las franquicias, solo un año después de su constitución, Bimba y Lola tenía abiertas 42 tiendas en España y Portugal.
Otros dos ejercicios después, en 2008, abriría su primer establecimiento en París, toda una declaración de intenciones, abordando la expansión extracomunitaria en 2011, con la entrada en los mercados de Reino Unido y de México, una de sus plazas estrella.
Dicen las crónicas que María y Uxía siempre estuvieron acompañadas en su viaje empresarial por su padre, que abandonó sus tareas ejecutivas en Lonia para apoyar la iniciativa de sus retoñas. El empresario forma parte del actual consejo de administración de Bimba y Lola, presidido por Uxía y con María como vicepresidenta.
Esta última, presente también en el máximo órgano de dirección de Lonia, se encarga, a la vez, de Petra Mora, compañía de productos gourmet, con una gran explotación agropecuaria aparejada en la Granja Moreruela, en Zamora.
El fuerte crecimiento de Bimba y Lola fue posible gracias a su apuesta inversora, lo que también ha resentido en alguna ocasión los resultados del grupo. Los números son claros. En 20 años, el balance de la compañía dio un vuelco considerable. La compañía mantiene, como en sus inicios, su apuesta inversora. Ese año, con la nueva sede en Vigo ya en construcción, los activos de la firma se incrementaron más de 11%, hasta rozar los 186 millones de euros mientras que el pasivo pasó de 64,8 a 77,2 millones de euros.
El ejercicio 2023, con más gastos y menos beneficios, no se acordó reparto de dividendo, aunque en 2022, y según la documentación consultada por Economía Digital Galicia, la junta general dio luz verde a la distribución de un dividendo a cuenta de 14 millones de euros. El capital de Bimba y Lola se reparte a parte iguales entre las sociedades de las dos fundadores, Tresemes y Querida Carmen.
Bimba y Lola nació como Moet&Mos, pero pronto adoptó su definitivo nombre. Uno que, según distintos medios, tenía como inspiración los perros de las hermanas. Sea como fuere, la imagen que acompañó a la marca en sus inicios fue la de un galgo. En estos 20 años de vida, la textil viguesa también ha tenido polémica en los tribunales. La artista interpuso un recurso contra las diseñadoras tras el registro de la marca Bimba y Lola.
En dos décadas también ha habido tiempo para pensar en la entrada en socios y en salto a bolsa, dos posibilidades que en la actualidad la compañía rechaza. No han sido pocos, además, los rumores sobre una posible salida a bolsa que nunca ha llegado. Que Galicia es tierra de grandes sagas familiares empresariales es un hecho. La de Jesús Domínguez es una de ellas.
Hermano del modisto Adolfo Domínguez y padre de las dueñas de Bimba y Lola (Uxía y María), es además el fundador de Lonia, el segundo grupo textil gallego tras Inditex que está detrás de las marcas Carolina Herrera y Purificación García. Pero las raíces del imperio familiar se extienden más allá del mundo de la moda y alcanzan otros negocios, como el alimentario.
Según figura en las cuentas depositadas en el Registro Mercantil y consultadas por Economía Digital Galicia, Abacería del Monasterio, sociedad que se encuentra tras la marca, facturó el ejercicio pasado 1,7 millones frente a los 1,2 del 2021. El resultado de explotación, el propio de la actividad de la compañía, pasó de un saldo negativo de 460.000 euros en 2021 al millón doce meses más tarde. Eso sí, la firma de productos gourmet y venta por ecommerce crece.
Corría el año 2012 cuando las hermanas Domínguez junto a su padre echaron a andar Petra Mora una firma especializada en la venta online de productos premium. “En nuestro nuevo espacio conviven la tradición y el saber hacer con una oferta novedosa de platos preparados frescos y saludables. La firma cuenta con un amplio catálogo en el que se incluyen embutidos, jamones, conservas, ahumados, salazones, foies, panes, masas, quesos, lácteos, verduras o carne.
Además de ello, cuenta con una sección de platos elaborados por el chef Jordi Vilà, Premio Nacional de Gastronomía que defiende desde hace 18 años una estrella Michelin en su restaurante Alkimia. Los de Jordi Vilà no son las únicas recetas preparadas que ofrecen. Abacería del Monasterio está participada al 100% por Trapu, el holding familiar de la familia de Jesús Domínguez en el que se integra otra de las sociedades relacionadas con el negocio de Petra Mora.
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