¿Qué podemos aprender de Steve Jobs sobre el liderazgo? El fundador de Apple fue uno de los líderes más influyentes y exitosos de la historia, y sus lecciones siguen vigentes hoy en día.
Principios Clave del Liderazgo de Steve Jobs
1. Ten una Visión Clara y Apasionada
Steve Jobs tenía una visión muy clara de lo que quería crear y cómo quería cambiar el mundo. Su pasión por su visión era contagiosa y motivaba a su equipo a dar lo mejor de sí mismos. Como líder, debes tener una visión clara y apasionada de lo que quieres lograr y comunicarla con entusiasmo a tu equipo. Un ejemplo de cómo aplicar este principio es definir tu misión, tu visión y tus valores como líder, y compartirlos con tu equipo.
2. Sé Innovador y Creativo
Steve Jobs no se conformaba con lo que ya existía, sino que buscaba constantemente nuevas formas de hacer las cosas mejor, más simples y más elegantes. Su innovación y creatividad le permitieron crear productos revolucionarios que marcaron la diferencia. Como líder, debes fomentar la innovación y la creatividad en tu equipo, animándolos a pensar fuera de la caja y a probar cosas nuevas.
Un ejemplo de cómo aplicar este principio es crear un ambiente propicio para la generación de ideas, donde se valore la diversidad, la curiosidad y la experimentación.
3. Sé Exigente y Casi Perfeccionista
Steve Jobs era muy exigente y perfeccionista con su trabajo y con el de su equipo. No aceptaba mediocridades ni errores, sino que buscaba la excelencia en todo lo que hacía. Su exigencia y perfeccionismo le llevaron a crear productos de alta calidad que superaban las expectativas de los clientes. Como líder, debes ser exigente y perfeccionista con tu trabajo y con el de tu equipo, estableciendo altos estándares de calidad y rendimiento.
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Un ejemplo de cómo aplicar este principio es implementar un sistema de control de calidad, donde se verifique el cumplimiento de los requisitos y se corrijan los defectos.
4. Sé Valiente y Asume Riesgos
Steve Jobs no tenía miedo de asumir riesgos y de enfrentarse a los desafíos. Su valentía le permitió tomar decisiones audaces y arriesgadas que cambiaron el rumbo de la industria. Su capacidad para asumir riesgos le ayudó a aprovechar las oportunidades y a adaptarse a los cambios. Como líder, debes ser valiente y asumir riesgos, tomando decisiones basadas en tu intuición y en tu visión, y no en el miedo o en la duda.
Un ejemplo de cómo aplicar este principio es explorar nuevas posibilidades, donde se pueda innovar, crecer y diferenciarse.
5. Sé Inspirador y Carismático
Steve Jobs era un líder inspirador y carismático que sabía cómo conectar con su audiencia y transmitir su mensaje. Su forma de hablar era cautivadora y persuasiva, y lograba generar emociones e influir en las personas. Su capacidad para inspirar y seducir le permitió crear una legión de seguidores fieles que compartían su visión. Como líder, debes ser inspirador y carismático, sabiendo cómo comunicarte con tu equipo y con tus clientes, generando confianza, respeto y admiración.
Un ejemplo de cómo aplicar este principio es usar el storytelling, donde se pueda contar una historia que enganche, emocione y convenza.
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6. Sé Humilde y Aprende de Tus Errores
Steve Jobs no era perfecto ni infalible, sino que cometió muchos errores a lo largo de su carrera. Sin embargo, supo reconocer sus errores y aprender de ellos, sin dejar que le afectaran su autoestima o su confianza. Su humildad le permitió mejorar constantemente y crecer como persona y como líder. Como líder, debes ser humilde y aprender de tus errores, aceptando las críticas constructivas y buscando el feedback de tu equipo.
Un ejemplo de cómo aplicar este principio es practicar el aprendizaje continuo, donde se pueda adquirir nuevos conocimientos y habilidades.
7. Sé Perseverante y No Te Rindas
Steve Jobs tuvo que enfrentarse a muchos obstáculos y dificultades en su camino al éxito. Fue despedido de su propia empresa, sufrió una grave enfermedad y tuvo que competir con gigantes como Microsoft o IBM. Sin embargo, nunca se rindió ni perdió la esperanza, sino que siguió luchando por su sueño hasta el final. Su perseverancia le permitió superar los retos y alcanzar sus metas. Como líder, debes ser perseverante y no rendirte, manteniendo el foco en tu visión y en tu propósito.
Un ejemplo de cómo aplicar este principio es cultivar la resiliencia, donde se pueda afrontar las adversidades con optimismo y fortaleza.
La Confianza en el Equipo
Jobs desarrolló una profunda confianza en sus trabajadores. Él mismo dijo en una entrevista en la Rolling Stone: "Lo importante es que tengas fe en las personas, en que son básicamente buenas e inteligentes, y que si les das herramientas, harán cosas maravillosas con ellas”. Esa fe representa la confianza en la que se basa el trabajo en equipo, la colaboración y la innovación.
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Jobs reconoció en muchas ocasiones que el éxito de Apple era gracias a la brillantez de su equipo y que los más inteligentes, al estar más cerca del terreno, también saben más sobre necesidades, deseos y expectativas del cliente para resolver problemas y ofrecer un producto mejor. Por eso, para Jobs nunca fue un problema retractarse y dar rienda suelta a las personas inteligentes. Además, en organizaciones más planas y sin tanta jerarquía, la información se comparte abiertamente y las personas toman decisiones más rápidamente.
Antes de su prematura muerte Steve Jobs consideraba que el liderazgo podía adoptar muchas formas: visión, concentración y empoderamiento de otros. Pero hay una cuestión implícita en el liderazgo que es difícil de asumir: que el resto cuestione las ideas de sus jefes, además de seguirlas. De hecho, para Jobs las personas que tenían la confianza suficiente para desafiar el status quo y sus propias ideas son las más válidas. Además, Jobs creía que los buenos líderes son los que permiten a los demás hablar u oponerse cuando sea necesario. Por eso una vez dijo que "no tiene sentido contratar a gente inteligente y luego decirles qué hacer" sino que "contratamos a gente inteligente para que nos digan qué hacer”.
La Capacidad de Adaptación
Según Tim Cook, su sucesor al frente de la compañía, una habilidad específica distinguía a Jobs por encima del resto: la capacidad de cambiar de opinión ante nuevas evidencias. Cook, quien trabajó codo a codo con Jobs durante años, reveló que al principio le sorprendía esta actitud. Consideraba que el cambio constante de perspectiva podía ser una debilidad. Esta flexibilidad intelectual permitió a Apple mantener una cultura de innovación constante. Jobs no veía el cambio de opinión como una derrota, sino como una oportunidad para fortalecer las decisiones y aprovechar la mejor información disponible.
Otros Rasgos Notables
- No tener miedo al fracaso: Tomar decisiones empresariales siempre implica un riesgo.
- Responsabilizarse: Steve Jobs y su marca se hacían cargo de todo el proceso.
- Atender a los detalles: Cada detalle del proceso de producción y de sus productos importaba a Steve Jobs.
- Valorar el talento de tu equipo: El creador de Apple atribuyó parte de su éxito a las personas con las que trabajaba.
- Comunicarse de forma efectiva: Steve Jobs explicaba a su audiencia de manera clara qué problema resolvía su producto.
El Carisma de Steve Jobs
Hablar de carisma es sinónimo de personas que quedan marcadas en la memoria de todos. Sin duda Jobs es una de esas personas que ha dejado huella. Te guste o no ha sido alguien que ha marcado un antes y un después en estilos de liderazgo. Apple es Apple gracias a Steve Jobs, y eso lo da el carisma. Una marca que no sobrepasa a su creador es porque lleva su ADN impregnado, y es precisamente ese magnetismo. Se notó cuando Jobs no estuvo liderando Apple durante unos años.
Alguien que no inventa, sino que sabe leer, escuchar, recoger y adaptar, es alguien que tiene visión, que sabe conocer su entorno, entender sus necesidades y muchas veces adelantarse a ellas. Steve Jobs generó la necesidad de tener algo que nadie era consciente. Sabía cómo dirigirse a la gente y hacer que su mensaje creciera, siendo muy persuasivo. Analizaba lo que tenía delante y se adaptaba hasta llevarlo a su terreno. Su discurso era seguro y firme y convencía con coherencia.