Es difícil marcar un momento exacto en el que una startup deja de serlo. Sin embargo, generalmente hay una serie de "señales" que indican el momento del salto, cuando pasa a convertirse en una empresa convencional.
Es algo un poco relativo porque depende de diversos criterios y, para desesperación de quienes aman la precisión, no hay uno universalmente aceptado. El hecho de que además el término startup resulte más atractivo que "empresa", "compañía" o "corporación" hace que algunas de estas empresas prefieran seguir autodenominándose startups aunque lleven más de una década en el negocio, quienes lo fundaron ya no estén allí o el proyecto haya cambiado de dueños tres veces.
Señales que Indican que una Startup ya no es una Startup
En general, se podrían considerar estas señales para determinar si una startup sigue siendo una startup:
- Tiene menos de dos años. Las empresas tradicionales suelen marcarse plazos para entrar en rentabilidad en tres, cinco años o más. En las startups las reglas son distintas, pero todo suele ser más rápido. De modo que 24 meses desde el día de arranque suele considerarse un periodo razonable para que una startup siga denominándose como tal. A partir de entonces es una empresa como otra cualquiera, para bien o para mal.
- Es un proyecto que crece a un ritmo fuera de lo común. El alto potencial de crecimiento de las 'startups' hace que, en esta fase, sea fundamental escalar las ventas en poco tiempo.
- Las personas que la fundaron siguen en ella. Una startup suele estar asociada fuertemente a la idea inicial surgida de la mente de su fundador o fundadora. Debido a que las startups suelen ser pequeñas y depender del trabajo original y dedicado de quienes las han fundado es difícil que el proyecto sobreviva si se alejan de él varias semanas o meses.
- Todavía no ha necesitado financiación más allá de la inicial. Desde el punto de vista económico puede decirse que la startup mantiene el espíritu original mientras es capaz de ejecutar su plan con la financiación original con la que arrancó. Ya fuera a través de financiación FFF (Friends, Family and Fools, "amigos, familiares y tontos") o aportaciones de los socios fundadores, eso debe ser suficiente para la "fase startup".
- Todavía no es rentable. Los planes de desarrollo y crecimiento de una startup suelen ser tan rápidos que se considera secundario obtener beneficios. Por eso si la empresa ya está en beneficios puede decirse que "ha pasado de fase".
- El horario de trabajo de los empleados. Por lo general se considera que trabajar en una startup requiere un sacrificio y jornadas más amplias por el bien del proyecto. Los fundadores pueden irse de vacaciones unos días y no se acaba el mundo. En las startups, si un trabajador o fundador se va de vacaciones, la producción y la productividad se suelen ver afectadas.
Características Clave de una Startup
Antes de saber cuándo una startup deja de serlo, hay que saber a qué nos referimos cuando hablamos de este término. Algunas características clave son:
- Innovación: Una startup busca solventar una necesidad concreta de una manera diferente.
- Tecnología: Integran el uso de la tecnología en sus procesos diarios con el objetivo de aumentar su economía rápidamente.
- Equipo multidisciplinario: El equipo profesional es multidisciplinar, organizado en estructuras no jerárquicas.
- Tolerancia al fracaso: Tienen una gran tolerancia al fracaso porque para ellas, lo más importante es aprender y mejorar su producto o servicio.
- Comunicación constante: Es fundamental mantener una comunicación constante con los consumidores.
- Crecimiento vs. Beneficios: En una startup prima el crecimiento por encima de los beneficios, que suelen ser secundarios.
Fases de una Startup
A lo largo de las diferentes fases o etapas de una startup, el negocio puede evolucionar desde un pequeño proyecto hasta una compañía de gran tamaño. Las fases típicas incluyen:
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- Idea y Desarrollo: El emprendedor da forma a su idea para desarrollar un producto o servicio que soluciona algún problema existente en el mercado.
- Lanzamiento: La startup ha definido su modelo de negocio y comienza a lanzar su producto al mercado, elaborando un plan de marketing para darse a conocer.
- Crecimiento: Comienzan a aparecer los primeros clientes y las primeras métricas de resultados. La startup necesita más fondos para crecer.
- Escalabilidad: La empresa ha logrado el 'product-market-fit' y es fundamental escalar las ventas en poco tiempo.
- Consolidación: Se ha llegado a un punto de consolidación en el mercado.
¿Qué Hacer Cuando las Cosas No Salen Bien?
Cuando el resultado no es bueno y has llegado hasta el punto de intentar vender la empresa para recuperar parte de las deudas y no lo has conseguido, y tu negocio tiene deudas con una situación de insolvencia, sólo hay una alternativa: cerrar y volver a empezar. Generalmente la principal causa de cierre de una startup es la falta de ingreso o cash flow, que imposibilitan asumir las deudas contraídas.
Cierre de una Startup con Deudas
La mayoría de las startups son Sociedades Limitadas (S.L.), y por lo tanto el cierre de la empresa cuando hay deudas pendientes solo se puede hacer mediante un concurso de acreedores, pudiendo acogerse a un modelo exprés si se cumplen los requisitos. En una situación de insolvencia el empresario/emprendedor tiene la obligación de instar concurso de acreedores, pues en caso contrario todas las deudas de la empresa podrían ser derivadas contra él mismo, afectando a su patrimonio personal.
Requisitos para el Cierre de Startup sin Deudas
Si tu startup tiene deudas que no puedes pagar, y no tiene bienes o los que tiene son de muy escaso valor, el cierre se tramita mediante un concurso de acreedores exprés, con las peculiaridades propias de una startup: financiación y pacto de socios. En caso de existir bienes, el cierre de realiza mediante un concurso de acreedores voluntario. Este proceso, aunque es más largo, termina con la disolución de la sociedad, sin que las deudas acaben afectando al patrimonio de los emprendedores. Esto permite volver a empezar con nuevos proyectos, sin arrastrar deudas.
Proceso de Cierre Exprés
Es mucho más rápido y económico que el concurso ordinario. Una vez se declara el concurso, éste se concluye inmediatamente sin que tenga lugar ninguna liquidación o venta de bienes y sin que se nombre administrador concursal. Emprender es un proceso constante de resolver problemas y uno fundamenta es resolver la situación de insolvencia, cuando no se pueden pagar las deudas.
El Valor de la Propiedad Industrial e Intelectual ante el Cierre de una Startup
Si desde el inicio, a pesar del ritmo vertiginoso del mercado y la velocidad con que se actúa, se ha considerado como elemental una gestión inteligente de la Propiedad Industrial e Intelectual, veremos recompensado en parte, o mayor medida el esfuerzo y la dedicación realizada.
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Tengamos en cuenta estos detalles:
- La marca con la que hemos trabajado, y por la que hemos luchado y defendido, tendrá una vigencia de 10 años desde su solicitud.
- Si hemos generado una patente que recoge la esencia de nuestro proyecto (tal y como lo hemos concebido y puesto en práctica), siempre que se abonen las anualidades respectivas, podría estar vigente hasta un máximo de 20 años.
- Si se tratase de un Modelo de Utilidad, sería de 10 años máximo.
- El nombre de dominio dependerá de la vigencia por la que se ha contratado, pudiendo ser entre un año y un máximo de 10 años. Deberíamos contrastarlo y tenerlo del todo claro.
En consecuencia, a la vista de todo lo expuesto, es más que recomendable asesorarse por un experto en Protección Intelectual e Industrial, pues debe reflejar todos los intangibles disponibles, su estado de vigencia, los riesgos e inconvenientes que se pueden generar y las posibilidades de poder seguir siendo titulares por parte de uno o varios de los integrantes que deseen seguir con el proyecto.
Por último, un mensaje final para toda aquella persona que se encuentra ante el cierre de su startup: No temas empezar de nuevo, no comenzarás de cero… Esta vez, comenzarás desde la experiencia.
Precios de Cierre de Startup sin Deudas (IVA no incluido)
| Deudas | Opción 1 (Pago Inicial + Cuotas Mensuales) | Opción 2 (Cuotas Mensuales) | Total |
|---|---|---|---|
| Menos de 100.000 € | 990 € + 10 cuotas de 149 € | Cuotas mensuales de 248 € | 2.480 € |
| Más de 100.000 € | 1.890 € + 10 cuotas de 199 € | Cuotas mensuales de 390 € | 3.900 € |
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