Si estás interesado en el mundo emprendedor y startapero, seguramente has oído hablar de la metodología Lean Startup. Este sistema revolucionario ha cambiado la forma en que los emprendedores abordan la creación y el desarrollo de nuevas empresas de una forma más rápida, fácil y minimizando el riesgo.
¿Qué es Lean Startup?
La metodología Lean Startup es un enfoque innovador para el desarrollo de negocios que se centra en la agilidad, la experimentación y la adaptación continua. Fue popularizada por Eric Ries en su libro «The Lean Startup», donde propone un enfoque que difiere significativamente de los modelos tradicionales de planificación empresarial.
En las últimas décadas, se seguía una fórmula determinada. La metodología Lean Startup defiende que se puede hacer menos arriesgado el comienzo de cualquier empresa. Las nuevas compañías están intentando mejorar sus posibilidades de éxito siguiendo sus principios de «falla rápido y aprende continuamente». Esta nueva metodología no sustituye el Plan de Negocio, simplemente lo aplaza a la espera de chequear el modelo de negocio y su viabilidad en el presente. Es en todo caso un ejercicio previo al Business Plan.
Los fundadores de una Startup comienzan buscando solucionar un problema en el mercado. El método Lean Startup fija un patrón para las empresas que están naciendo, para que tengan una forma ágil de crecer y aprender escuchando a su público. Eso les marca las líneas a seguir y los puntos donde deben pivotar.
Además, Ries también se vio influido por la metodología Customer Development insertada en la obra de su maestro, Steve Blank. En sus inicios, el método Lean Startup era aplicado en empresas de tecnología. Pero hoy en día, gracias al éxito que hubo en estas empresas, se ha expandido a todo tipo de sectores y negocios.
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Al aplicar todo lo anterior, se reduce el tiempo y el coste de producción. Este método nos ayuda a administrar y construir un negocio o puesta en marcha de un producto mediante la experimentación, pruebas e iteración de lanzamientos.
Los principios del método Lean Startup
- Al principio todo es hipotético
- Construye, mide, vuelve a empezar
1. Los emprendedores han llegado a aceptar que todo lo que tienen es una serie de supuestos o hipótesis no testadas.
En lugar de escribir un Plan de Negocio, los fundadores deben hacer un canvas y poner ahí todo lo que piensan. Una Startup va más allá de una idea o un producto.
2. Lean Startup practica el llamado desarrollo Ágil, originariamente procedente de la industria del software.
Se trata de trabajar mano a mano con Customer Development, desarrollando el producto de forma iterativa e incremental. En contraposición con los ciclos largos de desarrollo de productos que presuponían el conocimiento de los problemas de los clientes y sus necesidades, el desarrollo ágil elimina la pérdida de tiempo y recursos.
Sal fuera del edificio, acércate a tus clientes y utiliza el customer development para validar las hipótesis. Las nuevas empresas siempre construyen el producto mínimo viable para provocar la respuesta de cliente. Cuando tienen todos los inputs de los clientes, revisan su propuesta y empieza el ciclo de nuevo.
Testando y rediseñando las ofertas y haciendo pequeños ajustes (iteraciones) o si los cambios son más grandes y sustanciosos los denominamos pivotes. La diferencia es la agilidad y la rapidez. Sólo las Startups que sepan introducir y adaptarse rápido a los cambios conseguirán el éxito.
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3. El camino de la Startup nace en unos inicios difíciles hasta que se aprende a construir un negocio viable y sostenible.
¿Cómo se logra llegar al negocio sostenible? Eric Ries lo tiene claro: con un método de aprendizaje que se obtenga a partir de los experimentos que permita a los emprendedores testear cada elemento de su startup.
Steve Blank, en una entrevista de su libro “Startup Owner´s Manual” cuenta que dos de sus alumnos de la clase de Standford tenían la visión de construir un cortador de césped automático para espacios comerciales. Después de hablar con más de 100 clientes en 10 semanas, aprendieron que sus clientes potenciales iniciales (campos del golf) no validaron su solución. Pero cuando empezaron a hablar con los granjeros encontraron una espectacular demanda para eliminar las malas hierbas de sus campos de una manera automatizada y sin necesidad de utilizar productos químicos. Nueve meses más tarde la Startup obtuvo 3 millones de dólares de inversión.
Posiblemente conozcas muchos modelos y tengas muchas imágenes de la figura del emprendedor. Los Planes de Negocio raramente sobreviven al primer contacto con los clientes. Nadie, salvo los Venture Capital y los Planes Quinquenales de la Unión Soviética, requiere 5 años para planificar las incertidumbres. Las Startups no son pequeñas versiones de grandes compañías y no despliegan grandes master plans.
Durante el periodo de las .com, las Startups operaban en modo “sigilo” para impedir despertar interés en la competencia, exponiendo los prototipos a los clientes cuando ya tenían la “beta”. La metodología Lean Startup hace que estos conceptos sean obsoletos porque mantiene la teoría de que en la mayoría de las industrias el feedback de los clientes importa más que el mantener el secreto de la propuesta de valor.
Para que una Startup tenga éxito, depende de muchas cosas que una metodología no puede garantizar 100%. El enfoque Lean reduce las dos primeras limitaciones. Las nuevas empresas lanzan productos que los clientes quieren, más rápido y barato que por los métodos tradicionales, haciendo que el riesgo se limite.
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¿Cómo aplicar Lean Startup?
Utilizar de forma efectiva este método implica realizar tres pasos importantes. Cuanto antes se lance un producto en el mercado, antes se podrá comprobar las respuestas de los usuarios. Tras lanzar el PMV, la segunda fase es medir los resultados obtenidos. Esta fase es de vital importancia, puesto que ayudará a generar el producto final (cubra las necesidades del público objetivo). El siguiente paso consiste en aprender de la información obtenida.
En primer lugar, recibir feedback de los clientes con los que se define el proyecto es un extra de valor continuo. Aquí también juega un papel importante la flexibilidad.
Técnicas clave de Lean Startup
- Desarrollo de clientes (Customer Development). Creada por Steve Blank y es la técnica más básica. Es decir, que sea el mismo cliente quien pruebe y opine.
- Modelo Canvas. En esta técnica se incluyen datos como los gastos, beneficios, aliados, propuestas de valor, grupo objetivo de cliente, actividades a realizar, etc.
- Técnicas Scrum o ágiles. En ellas se suelen proponer ideas y mejoras que tienen como objetivo configurar el proyecto final en un equipo de trabajo.
Beneficios de la metodología Lean Startup
Lo interesante de esta filosofía empresarial radica en sus numerosos beneficios. Se reduce el gasto innecesario, ya sea en el número de horas de trabajo invertido en la producción como en la pérdida de recursos materiales. Minimiza el riesgo en el lanzamiento de los productos: al enfocarse en la creación de MVPs y en la experimentación, las empresas pueden reducir el tiempo y el dinero invertidos en productos o servicios que no tienen éxito en el mercado. Fomenta la cultura de la experimentación: Lean Startup promueve la cultura de la experimentación, lo que permite a las empresas probar cosas nuevas y aprender rápidamente de sus errores.
Uno de los principales objetivos de la metodología Lean Startup es minimizar el tiempo y el dinero que se invierten en la creación de un producto o servicio. Esto se logra mediante la construcción de prototipos mínimos viables (MVP, por sus siglas en inglés) y la realización de pruebas en el mercado lo más pronto posible.
Lean Startup se apoya en el enfoque de la «cultura de la experimentación». Esto significa que las empresas deben estar dispuestas a probar cosas nuevas y aceptar el fracaso como parte de este proceso de aprendizaje.
Por último, Lean Startup promueve la colaboración y la comunicación abierta entre todos los miembros del equipo. Esto permite que todos trabajen juntos para encontrar soluciones a los problemas y tomar decisiones rápidas y efectivas.
Pasos clave para implementar Lean Startup
- Define tu hipótesis de negocio: la hipótesis de negocio es una afirmación sobre cómo resolver un problema o satisfacer una necesidad del mercado.
- Crea un MVP: el MVP es una versión básica del producto o servicio que se ofrece a los clientes, con el fin de probar la hipótesis de negocio.
- Realiza pruebas con tus clientes potenciales: una vez que tienes tu MVP, es importante recoger feedback de tus clientes potenciales para saber si estás en el camino correcto.
- Analiza los resultados de las pruebas y ajusta tu hipótesis: con base en el feedback de tus clientes, es importante analizar los resultados de las pruebas y ajustar tu hipótesis de negocio si es necesario.
- Repite y sigue aprendiendo: el proceso de la metodología Lean Startup no termina cuando se lanza el producto final.
En resumidas cuentas, Lean Startup es una metodología de desarrollo de negocios enfocada en la agilidad y la experimentación, que permite a las empresas minimizar el tiempo y el dinero invertidos en la creación de un producto o servicio y recopilar retroalimentación valiosa del mercado.
Lean Startup: Más que una moda, una necesidad
Emprender no es solo tener una buena idea. Si fuera así de simple, el 90 % de las startups no fracasaría. Pero fracasan. Y no por falta de pasión o tecnología, sino porque se construyen negocios sobre supuestos sin validar, equipos sin foco y productos que nadie pidió. En ese contexto, ¿cómo reducir el riesgo al emprender sin frenar la ambición? La respuesta no está en cursar otro máster, ni en pasar meses planeando un producto perfecto que nadie va a usar. Está en aplicar un enfoque probado: el método de Lean Startup.
No es una moda ni un esquema “para emprendedores principiantes”. Es una metodología pensada para construir con criterio, validar con datos reales y corregir antes de que sea demasiado tarde. Para lanzar sin adivinar. Para aprender sin arruinarse. Y sobre todo, para emprender con una herramienta que respeta tu tiempo, tu dinero y tu visión.
El método Lean Startup y su desafío a lo tradicional
El método de Lean Startup es una forma de emprender sin necesidad de hipotecar tu tiempo, tu dinero o tu credibilidad. No se trata de hacer menos, sino de hacer lo necesario antes de escalar. Su objetivo es ayudarte a lanzar un negocio más rápido, con menos riesgo y con aprendizaje validado desde el primer día.
Este enfoque fue formalizado por Eric Ries en Silicon Valley a partir de su experiencia como emprendedor, tras ver cómo empresas bien financiadas y con equipos brillantes fracasaban una y otra vez. ¿La razón? Pasaban meses (o años) construyendo productos que nadie quería.
La metodología Lean Startup, como también se la conoce, propone exactamente lo contrario: lanzar versiones mínimas (MVPs), recoger datos reales, aprender del mercado y ajustar en función de lo que realmente ocurre… no de lo que uno cree desde una sala de reuniones.
¿Qué la hace distinta de los modelos tradicionales?
- Los enfoques clásicos parten de un plan de negocio cerrado. Lean parte de una hipótesis que hay que validar.
- El modelo tradicional invierte fuerte desde el día uno. Lean propone validar primero, crecer después.
- El enfoque clásico valora la ejecución perfecta. Lean prioriza la capacidad de aprender rápido y barato.
En pocas palabras: Lean Startup no busca minimizar el esfuerzo. Busca maximizar el aprendizaje útil antes de que sea demasiado tarde. Y en un entorno donde lanzar una startup suele convertirse en una trampa de tiempo y dinero, aplicar esta metodología puede acelerar tu startup sin inflar tus costes ni tu ego.
Los pilares del método Lean: construir, medir, aprender (sin quemar capital)
La base del método Lean Startup es tan simple como poderosa: construir, medir, aprender. Tres pasos que, bien ejecutados, pueden acelerar tu startup más que cualquier ronda de financiación mal enfocada. Este ciclo se repite una y otra vez, reduciendo el riesgo en cada vuelta. Veamos cómo funciona:
1. Construir (pero lo mínimo necesario)
El primer paso no es crear el producto final, sino una versión mínima viable (MVP). No se trata de lanzar algo mediocre, sino algo lo suficientemente funcional como para validar una hipótesis concreta con usuarios reales. Eso puede ser una landing page, un prototipo navegable o incluso una oferta que aún no está desarrollada detrás. Lo importante es que te permita obtener feedback real, no likes.
2. Medir (lo que importa, no lo que impresiona)
Una vez en manos de potenciales clientes, el foco está en medir comportamientos, no opiniones. No se trata de preguntar “¿te gusta?”, sino de observar: ¿lo usan?, ¿lo pagan?, ¿lo recomiendan?, ¿repetirían? Es aquí donde la metodología Lean Startup demuestra su potencia: te obliga a escuchar al mercado antes de construir la versión completa de tu solución.
3. Aprender (y decidir qué sigue)
Con los datos reales sobre la mesa, el siguiente paso es aprender. ¿Validamos la hipótesis? ¿Tenemos que pivotar? ¿Escalamos o retrocedemos? La decisión no viene del instinto, sino del aprendizaje acumulado. Este proceso es el que acelera una startup de forma inteligente, porque evita el ciclo tóxico de “construir sin validar y ajustar cuando ya es tarde”.
La esencia del método Lean Startup no es improvisar ni moverse rápido por moverse. Es aprender antes de gastar. Su ciclo -construir, medir, aprender- es lo que permite acelerar una startup sin quemar capital, tiempo ni credibilidad.
Casos reales: cómo se aplica Lean Startup en negocios de verdad
Aplicar el método de Lean Startup no es algo que suene bien en teoría. En Startups Institute lo vemos cada semana: alumnos y alumnas que transforman sus ideas en proyectos validados, con estructura, sin perder meses en PowerPoints ni presupuestos imposibles.
Viviana Millán, fundadora de Alter Ego, llegó buscando claridad para su negocio y terminó aplicando procesos de validación desde el primer módulo. Como ella misma comenta: “Me he abierto a una magnitud de conocimiento… Hemos creado una comunidad en muy poco tiempo”. Esa mentalidad de prueba y mejora constante es Lean en estado puro.
Lo mismo ocurrió con Salvador Méndez, CTO en Nexo-One Consulting, quien cerró su formación con esta reflexión: “Este recorrido ha sido transformador… cómo la tecnología aplicada con estrategia realmente suma al crecimiento de la empresa”. Y es que cuando pones el foco en construir - medir - aprender, lo que obtienes no es solo producto: es criterio. Lo mismo que se ve (o no se ve) en muchas películas de emprendimiento.
Lean Startup en grandes empresas: ejemplos
Lean Startup es una metodología ampliamente adoptada. Lean Startup es una de las metodologías de trabajo que más polariza a las empresas. Por un lado, por su manera transgresora de cambiar la manera tradicional de trabajo y por el otro por la promesa de desarrollar soluciones de manera más rápida y en base al feedback de los clientes.
Sin embargo, de la teoría a la práctica hay un trecho, es por ello que queremos poner de ejemplos a varias compañías que públicamente utilizan Lean Startup como metodología de trabajo y que han tenido éxito (o no).
Spotify
Spotify es uno de los mejores casos de éxito de Lean Startup. Cuando empezaron, Daniel EK y Martin Lorentzon no eran más que una pequeña startup de Estocolmo en 2006, que buscaba solucionar el problema de la piratería en la industria musical.
Siempre funcionando bajo el método Lean Startup para el desarrollo de nuevas soluciones y productos, Spotify se ha convertido en el mayor player del mundo del streaming, con más de 79 países y 219 millones de usuarios. Actualmente, Spotify emplea Lean Startup en modo de “Squads” y “Tribes”, equipos reducidos dentro de la compañía que funcionan como su propia startup, aplicando Lean, desarrollando MVP’s y empleando muchos test A/B para validar sus propias soluciones.
Aadvark
Esta startup que se centra en la búsqueda de aquellas preguntas que no tienen una respuesta objetiva, si no que dependen de cada persona. Aadvark lo que hace es recibir una pregunta, y enviársela a la persona adecuada que te la puede responder, y da la respuesta. Fue adquirida por Google por 50 millones de $.
Pero lo mejor, es que Aadvark no tenían ni idea de qué producto iban a hacer para responder a esta necesidad que habían detectado o si serían capaces de construirlo. Para averiguarlo, utilizaron la metodología de Lean Startup para ello. Durante los primeros seis meses, Aardvark prototiparon ideas, se las dieron a unas 100-200 personas (conocidos) y si veían que no funcionaban, la abandonaban.
En 6 meses probaron seis ideas distintas de negocio. Pero Aardvark no cogió la ruta tradicional de desarrollar una plataforma compleja a nivel técnico para responder preguntas sociales que conecte a la gente con aquellos que pueden respondérsela… si no que durante 9 meses, estuvieron respondiendo manualmente a cada una de ellas, en lo que se conoce como “Mago de Oz”.
La metodología continuó desarrollándose durante los siguientes meses, y en el momento que Google los compró, el testeo con usuarios seguía siendo la clave de continuar desarrollándose, a pesar de las críticas de los “consejeros” y de los “expertos” acerca de la viabilidad, continuaban sobreviviendo gracias a haber encontrado un product- market - fit.
General Electric
Cuando General Electric anunció que iban a desarrollar de la mano de Eric Ries el modelo Lean Startup dentro de la compañía llamado “Fast Works”, todo el mundo se puso de ejemplo a General Electric como referente a la hora de aplicar este tipo de prácticas.
Sin embargo, después de aplicar Lean Startup, los resultados no se han materializado, debido a la crisis que sigue atravesando GE, aún después de aplicar este tipo de métodos. La crisis requiere alguien a quien culpar, y muchos criticaron la apuesta de Immelt por la implantación de Lean Startup como causa de la bajada del precio de stock. Y si no era el causante, era la distracción que les impidió centrarse en lo realmente importante.
Los equipos financieros y el mercado no son los mejores amigos de la ambigüedad que propone el método de Lean Startup. Quieren saber cuánto dinero se generará el año que viene y el retorno de inversión en los productos y servicios.
Para que funcione, los modelos de GE de financiación tienen que cambiar para reflejar dos realidades distintas pero separadas. La primera es el negocio tradicional y las mejoras increméntales que podamos hacer en periodos relativamente cortos, el segundo (y quizá más importante) un fondo separado para soportar iniciativas con más riesgo y la creación de nuevos negocios, ya que el 90% de las Startups fallan y los retornos típicos de un VC son de 5 a 7 años (y eso debe estar soportado por la organización).
Juicero
Juicero fue lanzada en Marzo de 2016, siguiendo el método de Lean Startup, como una máquina de altas prestaciones y alta tecnología de 700$ que utilizaba paquetes de fruta y verdura para hacer zumos. El objetivo era validar que el modelo de suscripción asociado a esta máquina y el valor añadido de la “inteligencia” de la máquina podría funcionar. Al fin y al cabo, ya estaba funcionando en otros modelos como “Dollar Shave Club” o Nesspresso.
Tras validar que tenía sentido en el mundo de los zumos con varios experimentos, decidieron desarrollar un producto tecnológico e inteligente para soportar el modelo de suscripción (similar a Nespresso) Tras captar más de 120m$ por parte de Google Ventures, la empresa cerró un año después. ¿La razón?
Gamevy
Gamevy era una startup que nacía de fundadores que habían escrito libros sobre Lean y Agile. Pero aplicarlo dentro de la propia compañía, las cosas salieron distintas. La idea era añadir más diversión a juegos virtuales que implicaran dinero.