El presente artículo tiene como propósito hacer una revisión de la evolución del liderazgo a través de la historia, inicia con las características de los líderes de las civilizaciones antiguas hasta la modernidad.
Uno de los términos que más se utiliza a nivel empresarial es el de liderazgo. Sin embargo, dar una definición exacta del concepto puede ser difícil, dado que existen tantas versiones como personas han tratado de describirlo. Y es que existe una clara evolución del liderazgo, como veremos a lo largo del artículo.
Hacia una Primera Definición de Liderazgo
Una definición clásica dada al término liderazgo es la acuñada por James C. George, de Par Training Corporation, al señalar de forma muy sencilla que es la capacidad de conseguir seguidores. No obstante, para muchos, el mejor concepto de liderazgo es el dado por el filósofo Hugo Landolfi, de la Escuela de Estudios Superiores en Liderazgo Organizacional, que lo define así: “El ejercicio manifiesto de las actualizaciones y perfeccionamiento de un ser humano, denominado líder, quien por su acción se coloca al servicio del logro, a través de una misión, de uno o varios objetivos propuestos por una visión. Dicha visión debe alinearse y subordinarse necesariamente al bien último del hombre”.
De esta manera podemos entender que el liderazgo que se debe ejercer en las empresas va más allá de la capacidad de influenciar a otros, pues es un conjunto de actitudes, conocimientos y capacidades que posee una persona. Esto le permite distinguirse del resto, inspirando a quienes están a su alrededor a seguirlo tanto a él como a su discurso, puesto que en estas palabras se manifiesta una misión y visión clara de lo que se espera de él.
¿Cómo ha Sido la Evolución del Liderazgo?
Se debe entender que el liderazgo no ha sido siempre igual puesto que los requerimientos del hombre también han evolucionado a lo largo de la historia, ya sea por los avances tecnológicos o por la necesidad de organizar esfuerzos ante las adversidades que se presentaban en el entorno. Según esto podemos distinguir tres etapas bien diferenciadas en la evolución del liderazgo:
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- El liderazgo clásico. Se dio desde tiempos inmemoriales hasta el siglo XIX. Durante todo este periodo el líder se escogía por su valentía, fortaleza, riqueza o astucia; asimismo, ofrecía seguridad a cambio de lealtad.
- El liderazgo durante el siglo XX. En esta etapa los estándares de vida eran más fáciles de alcanzar, pues la innovación se encontraba en todos los ámbitos de la sociedad y el manejo de la información era transcendental. Gracias a estos avances los procesos eran rápidos y cambiantes, también el líder debía ser capaz de adaptarse a estos cambios y entenderlos.
- Liderazgo en el siglo XXI. En la actualidad las empresas requieren líderes que tengan la capacidad de enfrentarse a la incertidumbre, los cambios constantes, la flexibilidad organizacional y la responsabilidad social. Todo ello afecta al individuo como centro de los procesos en una organización, comunidad o sociedad. Estas exigencias del entorno no solo aplican al ámbito organizacional, sino a todo el entorno social.
La historia del liderazgo describe el comportamiento de aquellos principales mandatarios, o gobernantes, a lo largo de la historia. Como sabemos, podemos definir el liderazgo como la capacidad que tiene un individuo para influir, motivar, organizar y llevar a cabo acciones para lograr sus fines y objetivos. Ello, involucrando a personas y grupos. Sin embargo, esta capacidad no es la misma en la Edad Media que en la Edad Contemporánea.
Cuando el ser humano abandona la caza y la recolección y comienza a establecerse en sociedad, estas sociedades que se van conformando presentan una estructura jerárquica y estamental. Esto quiere decir que, entre los individuos, existen algunos que presentan esa capacidad para influir en la vida de las personas, mientras que otros deben limitarse a cumplir con lo que dicten los primeros. También ocurría lo mismo con los líderes sociales.
La propia ciudadanía, pudiendo servirnos de ejemplo las propias religiones, también presentaba líderes sociales que inspiraban o sometían a sus adeptos mediante su discurso y sus decisiones. En este sentido, no podemos decir que era la misma forma de liderar la de Adolf Hitler que la de Barack Obama. Tampoco es comparable la forma de liderar de Napoleón Bonaparte con la de Emmanuel Macrón, por ejemplo.
Las formas de liderar, como todo, han evolucionado a lo largo de la historia. Desde dictadores en la Edad Antigua hasta presidentes en la Edad Contemporánea, todos han liderado y todos lo han hecho de una forma muy distinta.
Esta forma de liderazgo era la ejercida por los distintos gobernantes que han ido apareciendo a lo largo de la historia. Este es un liderazgo basado, principalmente, en el premio y el castigo para lograr el compromiso de la ciudadanía. Este mismo liderazgo, conviene resaltarse, era el mismo que ejercían los líderes sociales. Aunque ellos no hicieran uso de la fuerza, exponían estos mismos castigos, pero de otra manera. Este tipo de liderazgo era muy autoritario, muy orientado a la tarea y no tanto a las personas.
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El liderazgo transformacional, para que nos hagamos una idea, es aquel en el que el líder trata de inculcar los valores, así como la misión y la visión que estos poseen a los seguidores. Lo mismo ocurre con los líderes sociales. Estos hoy cuentan con seguidores por su capacidad de influir en ellos. Este tipo de liderazgo es más democrático, participativo y enfocado en las personas.
Sin embargo, sí es cierto que, tomando como referencia la definición de líder y de liderazgo, muchos son los expertos que se han opuesto a calificar el liderazgo en la antigüedad como auténtico liderazgo. Dado que se sometía a la ciudadanía y las tareas se llevaban a cabo por imposición, el líder no influía en la persona, sino que dominaba su vida de forma directa. Además, el propio castigo, que en ocasiones era la muerte, condicionaba esa influencia en gran medida, pues, de no llevar a cabo la tarea, su vida estaba en peligro, junto a sus libertades.
Las formas de liderar, han evolucionado a lo largo de la historia. Desde dictadores en la Edad Antigua hasta presidentes en la Edad Contemporánea, todos han liderado y todos lo han hecho de una forma muy distinta. Esta situación siempre observó el liderazgo a través de la historia y su estrecha relación con momentos y estados económicos. Desde el inicio de los tiempos, el liderazgo predominante fue el liderazgo transaccional.
Esta forma de liderazgo era la ejercida por los distintos gobernantes que han ido apareciendo a lo largo de la historia. Este era un liderazgo basado, principalmente, en el premio y el castigo para lograr el compromiso de la ciudadanía. Aunque todavía existen ejemplos claros de liderazgo transaccional en el planeta, la nueva tendencia es la transformacional, este auge se produce como consecuencia de la desaparición paulatina de las sociedades estamentales, entre otros factores, ha cambiado íntegramente la forma de liderar de estos líderes.
El liderazgo transformacional, es aquel en el que el líder trata de inculcar los valores, así como la misión y la visión que estos poseen a los seguidores. A lo largo de la historia siempre se planteó si el líder nace o se hace, pero lo cierto es que estos siempre se formaron conducidos por el pensamiento así como por las propias aportaciones que surgieron sobre el liderazgo, estas investigaciones siempre se basaron en definir estructuras sobre cómo se podría dirigir a la sociedad, así como en el análisis de los grandes líderes de la historia del mundo, identificando cuáles eran esas características que los diferenciaban de los demás, llegando a la gran conclusión que los líderes nacían, no se hacían. Este aprendizaje se produce a través de habilidades de dirección, de influir sobre las personas para conducirlos al logro de metas y objetivos compartidos.
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Como consecuencia de estas nuevas hipótesis sobre el liderazgo, empezaron a surgir nuevos analistas, estudios y proyectos para analizar este fenómeno, los cuales se pueden dividir en varias teorías, que a su vez pueden o no, contener más de un modelo de liderazgo.
- La teoría de los rasgos comenzó a finales de 1800 y duró hasta mediados de la década de 1940. Los investigadores de este período apoyaron la creencia de que los líderes nacen en lugar de hacerse. Por lo tanto, también se llama la Teoría del Gran Hombre.
- La era del comportamiento comenzó a mediados de la década de 1940 y duró hasta principios de la década de 1970. Los investigadores en el período apoyaron la creencia de que el liderazgo se aprende. Pero el enfoque teórico de este rasgo no funcionó. Por lo tanto, había una necesidad urgente de identificar y capacitar a los líderes durante la época de la Segunda Guerra Mundial.
- La teoría de la contingencia de Fiedler establece que, para que un líder sea eficaz, su estilo de liderazgo debe adaptarse a la situación.
Evolución del Liderazgo: Cómo es el Líder Actual
Hoy en día se necesitan líderes con capacidad para cumplir los objetivos empresariales. Sin embargo, también se requiere que sean lo suficientemente hábiles para hacer partícipes a sus equipos y seguidores de estos éxitos, de forma que se sientan igualmente inspirados a hacer lo mismo con las personas bajo su cargo o supervisión.
Estas figuras debe ser lo suficientemente creativas para lograr que sus organizaciones destaquen sobre las demás, ya sea por sus logros, su innovación o su tecnología; al mismo tiempo deben ser líderes suficientemente justos para lograr que cada persona obtenga de su trabajo lo que adecuadamente necesite.
Para ello es imprescindible que este nuevo líder sea multifocal. Esto quiere decir que debe tener la capacidad de saber dar confianza a los miembros de su organización, comunidad o equipo. Y de esta forma poder obtener mejores resultados que contribuyan al éxito del conjunto.
No podemos olvidar que estos líderes deben buscar siempre una visión compartida, que debe ser diseñada, transmitida y entendida tanto por el cómo por sus seguidores.
Características que Poseen los Líderes en la Actualidad
Los líderes en empresas de éxito deben poseer los hábitos, las creencias, la pasión, la flexibilidad y la actitud necesarias para comprender, entender y abordar los procesos y retos a los que se enfrentan sus compañías; además, es importante que tengan estos atributos:
- Tener coraje. Gran parte del éxito depende de ser capaz de aventurarse a lo desconocido, asumiendo la posibilidad de que no se logren los objetivos. Los grandes líderes no siempre han tenido éxito en sus primeras experiencias. De hecho, lo que realmente marca la diferencia es la capacidad de aprender de los fracasos y crecer como individuo.
- Tener una actitud positiva, pues con ello se aumenta la capacidad de lograr los objetivos. El éxito no suele suceder de repente y hay que trabajar duro para llegar a las metas fijadas.
- Elegir buenos equipos. Quienes rodean al líder son tan importantes como la estrategia para alcanzar un objetivo, pues basta una sola persona para destruir la moral de un equipo de trabajo.
- Adoptar metas propias. Un buen líder debe alinear sus propios objetivos con los de la empresa ya que de esta manera se encontrará más motivado para lograrlo, pudiendo así establecer y transmitir mejor la visión y el propósito de la organización.
- Ser agradecido. La gratitud es uno de los pilares de los líderes, pues implica el reconocimiento del esfuerzo realizado por su equipo y las personas implicadas en la tarea.
- Ser decidido. Los nuevos líderes deben tener la firmeza de aceptar lo que ocurra. Las personas que destacan del resto suelen ser atacadas y criticadas. Por este motivo deben tener la fortaleza para saber llevar la situación y no dejar que les afecte.
Por todo esto, los directivos que son líderes o que quieren serlo en sus organizaciones, deben poseer y desarrollar la mayor parte de estos atributos para ayudarles a lograr sus objetivos.
| Etapa del Liderazgo | Características Clave |
|---|---|
| Liderazgo Clásico (hasta el siglo XIX) | Líder escogido por valentía, fortaleza, riqueza o astucia; ofrece seguridad a cambio de lealtad. |
| Liderazgo Siglo XX | Adaptación a la innovación y al manejo de la información; procesos rápidos y cambiantes. |
| Liderazgo Siglo XXI | Capacidad para enfrentar la incertidumbre, cambios constantes, flexibilidad organizacional y responsabilidad social. |