En un entorno caracterizado por la incertidumbre, la necesidad de una formación orientada al emprendimiento se ha vuelto crucial. Para ello, la filosofía Lean Startup emerge como un eje central en las clases de educación emprendedora.
¿Qué es Lean Startup?
Lean Startup es una metodología innovadora para el desarrollo de proyectos de emprendimiento y un término acuñado para lanzar nuevas ideas. Se trata de lanzar ideas, y de fallar, y hacerlo lo antes posible. La filosofía Lean nos ayuda proporcionándonos velocidad y aprendizaje validado.
Aplicado a la educación, Lean Startup plantea establecer un curso de educación emprendedora donde el eje de trabajo sean las metodologías ágiles. No se trata solo de generar y validar ideas rentables desde el punto de vista económico, sino de dar una respuesta excepcional al problema de nuestro cliente en un contexto como el actual, caracterizado por su gran incertidumbre.
Lean Startup es una metodología con gran auge en el medio emprendedor que posibilita implementar negocios evitando desperdiciar tiempo, recursos y esfuerzos.
Es importante entender estos postulados, pero sobre todo su aplicación a Educación.
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El método Lean Startup, desarrollado por Eric Ries, ha revolucionado la forma en que se conciben y gestionan las nuevas empresas. Su enfoque, centrado en la eficiencia y la validación temprana de ideas, ha sido adoptado por emprendedores de todo el mundo.
Orígenes de Lean Startup
Eric Ries, un emprendedor con experiencia en startups tecnológicas, desarrolló el método Lean Startup tras observar las dificultades comunes que enfrentan las nuevas empresas. Inspirado en los principios de manufactura Lean de Toyota, Ries adaptó estos conceptos para aplicarlos al desarrollo de startups.
El método fue popularizado por Eric Ries a raíz de la publicación en 2011 de su libro «El Método Lean Startup». Este emprendedor y autor estadounidense está considerado como el pionero del movimiento Lean Startup.
Lean Start Up surgió como combinación de la experiencia personal de Ries en el desarrollo de compañías startup y de la utilidad de los principios Lean para resolver los despilfarros que surgen durante el proceso de diseño y desarrollo de nuevos productos: equipos de profesionales que elaboran productos que al final nadie desea.
El método Lean Startup debe su nombre a la estrategia Lean Manufacturing de la marca Toyota, metodología que comenzó a desarrollar conceptos de eficiencia que Ries adaptó para el emprendimiento. Fueron los primeros en optimizar los procesos de producción en la década de los 70. ¿Y qué hicieron para conseguirlo?
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Además, Ries también se vio influido por la metodología Customer Development insertada en la obra de su maestro, Steve Blank.
Principios Clave de Lean Startup
- El desarrollo ágil es un enfoque iterativo que prioriza la entrega rápida y continua de productos o servicios. En lugar de seguir un plan rígido, el desarrollo ágil permite a las startups adaptarse rápidamente a los cambios del mercado y las necesidades de los clientes.
- Este ciclo es el corazón del método Lean Startup. Comienza con la construcción de un producto mínimo viable (PMV), una versión simplificada del producto que incluye solo las características esenciales. Una vez lanzado el PMV, se recopilan datos y se mide su desempeño. La información obtenida se utiliza para aprender y tomar decisiones informadas sobre cómo mejorar el producto.
- El PMV es una herramienta clave para validar ideas de negocio con la mínima inversión de recursos. Al lanzar una versión básica del producto, las startups pueden obtener retroalimentación real de los usuarios sin incurrir en grandes costos. Esto reduce el riesgo de invertir tiempo y dinero en un producto que no satisface las necesidades del mercado.
- El método Lean Startup fomenta la validación continua de hipótesis sobre el mercado, el producto y los clientes. Antes de desarrollar plenamente una idea, es crucial probar sus supuestos mediante experimentos y pruebas.
- Un pivote es un cambio estratégico en el enfoque del negocio basado en la retroalimentación y el aprendizaje. Si una hipótesis clave no se valida, las startups deben estar dispuestas a pivotar, es decir, a cambiar su dirección manteniendo algunos elementos fundamentales. El pivote puede implicar modificar el producto, el modelo de negocio o el mercado objetivo.
Ventajas de la Metodología Lean Startup
- Al validar hipótesis y lanzar productos mínimos viables, se minimizan los riesgos asociados con el desarrollo de nuevos productos.
- El enfoque Lean se centra en la eficiencia y la eliminación de desperdicios.
- La capacidad de pivotar y adaptarse rápidamente a la retroalimentación y a los cambios del mercado es una ventaja significativa.
- El método Lean Startup pone al cliente en el centro del proceso de desarrollo.
- Agiliza el proceso de creación del producto o servicio desarrollado por una startup al eliminar aquellas etapas que no suponen un aporte o valor añadido al mismo.
- Maximiza el potencial de las inversiones recibidas para impulsar el proyecto en sus primeras fases, disminuyendo los costes y optimizando el uso de los recursos gracias a que permite ir testando sus productos en un escenario real. En consecuencia, la versión definitiva se ajustará plenamente a las necesidades expresadas por el público al que se dirige.
- Favorece la escalabilidad del proyecto, fomentando su avance al siguiente nivel, la scaleup, o que pueda llegar a transformarse en una empresa unicornio.
Lean Start Up: Principios de Valor Añadido y Eliminación de Despilfarros
Lean Start Up consiste en la aplicación de los principios de valor añadido y de eliminación de despilfarros, propios del Lean Management, a las compañías startup y a los procesos de emprendimiento en general.
La metodología Lean identifica como despilfarro todas aquellas actividades que no añaden valor al cliente. Pero, en un nuevo desarrollo o en una nueva empresa, ¿quiénes serán los clientes y qué aspectos del producto o servicio encontrarán valiosos?
Objetivos de Lean Start Up
La idea principal del Lean Start Up es considerar las funciones de marketing tan importantes como las de diseño y desarrollo de productos.
Para conseguir mejorar la tasa de éxito de productos nuevos o innovadores, es necesario acortar el plazo y optimizar los recursos dedicados desde el nacimiento de la idea hasta la obtención de información de retorno por parte de los primeros consumidores o usuarios.
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Cuanto más se acelere este ciclo, antes se dispondrá de información consistente sobre todos los elementos del nuevo producto o servicio y, por tanto, antes se podrá reaccionar modificando lo necesario o perseverando en la idea.
Para acelerar el ciclo se deben realizar lo antes posible experimentos científicos con clientes. En vez de basarse en presunciones o conjeturas, en vez de tomar como única base los estudios de mercado, si se dispone de ellos, los recursos deben focalizarse en cómo crear lo que Ries llama un “producto mínimo viable” que permita probar las hipótesis de partida con el mínimo coste y esfuerzo, y anticipar la evaluación del producto: si es acertado o si hay que modificar la idea.
El elemento central de la metodología Lean Startup es el desarrollo de un producto o servicio que se adapte perfectamente a las necesidades de la audiencia para la que ha sido diseñado.
Siempre teniendo en cuenta de que se trata de una empresa emergente con un nivel de recursos e inversión limitados, en la que normalmente el objeto de su negocio no existe ni es comparable con otros del mercado debido a su marcado carácter innovador y tecnológico.
Por todo ello, este método apuesta por impulsar en las etapas iniciales de la startup, también conocida como fase seed o semilla, el producto mínimo viable -PMV o MVP siglas en inglés de Minimum Viable Product-.
Es decir, el objetivo es presentar rápidamente el producto al mercado a través de una primera versión del mismo y observar el recibimiento del público, recoger las impresiones y comentarios de los usuarios, conocer si realmente tiene el espacio en el sector al que se dirige que se había estimado y, a partir de ahí, perfeccionar una versión definitiva.
En definitiva, el método Lean Startup se basa en eliminar todo lo que no aporte valor al cliente, centrándose en:
- Desarrollo iterativo y validación continua.
- Testeo rápido del producto con usuarios reales.
- Medición de resultados con datos objetivos.
- Toma de decisiones ágil.
¿Cómo aplicar el método Lean Startup?
- Comienza por identificar las hipótesis clave sobre tu negocio. Estas pueden incluir supuestos sobre quiénes son tus clientes, qué problemas enfrentan y cómo tu producto puede resolver esos problemas.
- Desarrolla un producto mínimo viable que incluya solo las características esenciales necesarias para probar tus hipótesis.
- Lanza tu PMV y recopila datos sobre su desempeño. Utiliza métricas clave para evaluar el éxito de tu producto y la validez de tus hipótesis.
- Analiza los datos recopilados para aprender sobre tu producto y tus clientes. Utiliza esta información para hacer ajustes y mejoras.
- Repite el ciclo de construir-medir-aprender. Cada iteración debe acercarte más a un producto que resuelva eficazmente los problemas de tus clientes y tenga un mercado viable.
La implantación del método Lean Startup parte de la premisa de que existe una necesidad a cubrir en el mercado, por lo que se desarrolla en poco tiempo un producto mínimo viable que se presenta al público para el que ha sido creado.
Aplicar el Lean Startup implica seguir un ciclo iterativo basado en tres etapas: construir, medir, aprender. Así, el objetivo es identificar ámbitos de mejora y medir si realmente existe un nivel de demanda real que justifique continuar invirtiendo en él.
Con este punto de partida, es posible dividir las fases de aplicación de esta metodología en:
- Análisis del mercado y diseño de una solución innovadora, con un marcado carácter tecnológico, que ofrezca respuesta a una necesidad identificada en el mercado.
- Desarrollo ágil de un producto mínimo viable para comprobar que la solución diseñada se ajusta a los requisitos demandados por la audiencia a la que se dirige.
- Introducción en el mercado del PMV y medición de resultados en base al feedback ofrecido por los usuarios.
- Decidir si se continúa con la inversión y desarrollo del producto, con la correspondiente introducción de las innovaciones necesarias, o si, por el contrario, se suspende (en función de las conclusiones obtenidas del estudio realizado a los clientes del PMV).
En definitiva, Lean Startup es una metodología que permite acortar los plazos de desarrollo de un producto o servicio, reduciendo los riesgos asociados a la inversión de las empresas emergentes, fomentando su escalabilidad e incrementando sus posibilidades reales de supervivencia.
El método Lean Startup de Eric Ries ofrece un enfoque sistemático y eficiente para el desarrollo de nuevas empresas. Al centrarse en la validación temprana de ideas y la adaptación rápida, las startups pueden minimizar riesgos, ahorrar recursos y crear productos que realmente satisfacen las necesidades de sus clientes.
Implementar el método Lean Startup no solo te proporcionará una ventaja competitiva, sino que también fomentará una cultura de aprendizaje continuo y adaptación en tu empresa.
Para profundizar más en este enfoque innovador, te recomendamos leer el libro El método Lean Startup de Eric Ries.
En líneas generales, el método Lean Startup permite poner en marcha productos y servicios de éxito, a través de la experimentación y el aprendizaje validado. A partir de esta suma de conocimientos se pone el foco en las características del producto más valoradas por los consumidores.
Así pues, el principal objetivo de la estrategia Lean Startup es que las empresas miden el progreso de un proyecto a partir del feedback de los clientes en las fases iniciales de lanzamiento.
Ahora que ya sabes qué es la metodología Lean Startup es momento de pasar a la práctica.
Pasos Clave del Lean Startup: Crear, Medir, Aprender
Los tres pasos del Lean Startup son etapas basadas en crear primero el producto, medir después los resultados y aprender del proceso de desarrollo.
- El primer paso es la creación de un producto mínimo viable o PMV es el primer producto que se crea en el lanzamiento de una startup. Su principal característica es que estará incompleto, pero contará con las funcionalidades mínimas y suficientes para darlo a conocer y que los clientes lo prueben. Por eso se le llama «mínimo viable». Cuanto antes pueda ponerse el producto en el mercado, antes podrán observarse las respuestas de los clientes.
- Después de haberse lanzado el PMV, la segunda fase consiste en medir esos resultados que se han obtenido. En esencia, se trata de medir la acogida de ese producto inicial. Esta es una fase de gran importancia, pues ayuda a crear el producto final optimizado para cubrir las necesidades del público objetivo al que va dirigido.
- Una vez lanzado el producto prototipo (PMV) y recopilados los datos necesarios sobre su acogida, llega la tercera y última fase del proceso. Esta consiste en aprender en base a esa información obtenida, lo que se conoce como aprendizaje validado. Y es en este punto donde se decide qué es lo que va a ocurrir con el producto o idea de negocio.
Al centrarse en lanzar un Producto Mínimo Viable (PMV), se evitan inversiones innecesarias en desarrollos complejos que podrían no interesar al mercado. En lugar de esperar a tener un producto final “perfecto”, se prioriza salir al mercado lo antes posible con una versión funcional.
En definitiva, el método Lean Startup permite lanzar productos o servicios yendo a lo seguro, sabiendo que van a captar el interés de los consumidores.
Lean Startup es una metodología ágil que permite reducir los tiempos de desarrollo y minimizar los riesgos de lanzamiento, validando cada fase del producto con usuarios reales y apostando por la mejora continua basada en datos.
Aplicar el Lean Startup implica seguir un ciclo iterativo basado en tres etapas: construir, medir, aprender.
Entre los retos de las empresas emergentes, que buscan ofrecer soluciones innovadoras de marcado rasgo tecnológico a las necesidades del mercado, destaca la exigencia de acortar los tiempos de desarrollo y su presentación ante su audiencia.
Lean Startup es una metodología que, precisamente, ayuda en este propósito al identificar aquellas fases del proceso que son prescindibles y facilitar la incorporación de mejoras que impulsen su escalabilidad.
Como sistema de gestión de trabajo que busca aumentar la escalabilidad, Lean Startup es un tipo de metodología Agile que los profesionales aprenden a dominar gracias a formaciones como el Máster en Gestión en Proyectos online de UNIR. Al cursar este posgrado dominarás esta y otras estrategias ágiles, desarrollando entornos de trabajo eficientes y potenciando la innovación.
La metodología Lean Startup es un sistema que propone analizar las fases de desarrollo del producto o servicio llevado a cabo por este tipo de empresas emergentes, eliminando aquellos elementos que ralentizan y/o dificultan el proceso.
De esta manera, se reducen los tiempos y se mantiene un control absoluto sobre cada una de las etapas de producción o desarrollo, facilitando la identificación de debilidades e introduciendo antes las innovaciones necesarias.
Su implementación aumenta las posibilidades y es clave en el éxito de las startups, al fomentar su escalabilidad al ser un sistema de gestión de trabajo que apuesta por la flexibilidad y la posibilidad de adaptarse al cambio, elementos fundamentales para aquellas empresas que se mueven en escenarios de gran incertidumbre.
Esta metodología fue impulsada por Eric Ries y da respuesta a un entorno tan competitivo como el actual, donde crear una startup no es solo cuestión de tener una gran idea. Es necesario ejecutarla con rapidez, eficiencia y una mentalidad abierta al cambio. El plan: acertar antes de invertir demasiado.
Ejemplo Práctico de Lean Startup
Hace casi diez años me encontraba viajando por Marruecos. Tras un largo día acabamos llegando a un pequeño hotel de montaña que estaba en obras. Afortunadamente tenía habitaciones disponibles.
El hotel era nuevo. Durante la cena, el propietario nos contó su estrategia para poner en marcha el negocio. Había decidido realizar la obra por partes, de manera que lo primero que debía tener acabado eran las zonas comunes indispensables (recepción y cocina, principalmente) y tres o cuatro habitaciones. En cuanto tuvo esta parte de la obra terminada, abrió el hotel y dejó de construir.
Posteriormente, conforme la afluencia de clientes lo fuera aconsejando, iría ampliando progresivamente el número de habitaciones y la oferta de servicios.
Lean Startup en la Educación Emprendedora
Hemos planteado la necesidad de formar en una determinada dirección por exigencias de la propia sociedad. Para conseguir el reto propuesto, nuestra “propuesta de valor” consiste en usar la filosofía Lean Startup como eje de trabajo en las clases de educación emprendedora.
Lean startup es una metodología que nos ayuda a acelerar la creación y adaptación de nuestra solución innovadora hacia las necesidades y problemas de nuestro usuario/mercado. De forma ágil podremos cambiar nuestra propuesta de valor, adaptarla o abandonarla sin incurrir en grandes costes.
Dentro de esta filosofía aprenderemos a definir Hipótesis de trabajo , generar experimentos que las pongan a prueba, y desarrollar Mínimos Productos Viables (MPV) con el fin de identificar soluciones y modelos de negocio que funcionan para posteriormente construir una solución completa minimizando los riesgos económicos.
El auge de las startups es un hecho evidente que ha revolucionado el mercado y transformado el concepto de modelo de negocio tradicional. El emprendedor medio inicia su aventura en el terreno empresarial partiendo de una idea y la primera y última pregunta que se hace es, ¿esta idea tendrá validez en el mercado?