El liderazgo es uno de los atributos básicos de la política y objeto de estudio de la Ciencia Política. El liderazgo de la clase política es indispensable para el buen funcionamiento de todo sistema político. El líder es guía y conductor de una comunidad y tiene un rol social importante.
Históricamente, el liderazgo ha tenido múltiples formas de manifestarse. En todas las épocas ha habido dirigentes públicos. Es una constante histórica y un hecho sociocultural recurrente. Las sociedades humanas requieren dirigentes, en diferentes niveles, que guíen e inspiren las acciones personales. Por ello, cada cultura, desde una mirada particular, ha generado su propia idea de buen gobernante.
El origen del concepto de liderazgo político es anglosajón, es el “leadership”. En el ámbito de la Ciencia Política, se entiende por liderazgo político al proceso mediante el cual un individuo ejerce más influencia (poder) que otro u otros en el desarrollo de las funciones grupales. El liderazgo contiene la dirección, jefatura o conducción de un partido político, de un grupo social o de una colectividad. Un líder se asienta sobre un consenso o acuerdo tácito en la formación política, pero que debe renovarse periódicamente, empleando distintos medios: actos de exaltación personal en partidos únicos o elecciones internas en las formaciones políticas democráticas.
No existe una acepción única de liderazgo, pues está definida en relación con referentes geográficos e históricos y con la diversidad de objetivos y propósitos de los grupos y organizaciones de que se trate, pudiendo presentarse en un grupo religioso, una comunidad rural, un sindicato o un partido político (Núñez, 2016).
La autoridad de un líder se basa en el reconocimiento que los miembros de una comunidad le tienen tanto a su rol como a su persona. Esta aceptación de sus seguidores o representados es lo que legitima su posición. Tanto mayor sea el arraigo y la imagen que el líder logre en su comunidad, más fuerte y amplio será el reconocimiento y apoyo a su persona y mayor la confianza que genera, lo cual fortalecerá no sólo sus decisiones políticas sino sus aspiraciones futuras.
Lea también: Ejemplos de promociones de marketing exitosas
Características del Liderazgo Político
Sin seguidores, ya sean ciudadanos en general o miembros de un partido político en particular, no puede haber liderazgo político. El líder requiere de ellos para crear redes de personas con las que pueda contar. El éxito de un líder depende de su habilidad para construir una base de seguidores leales y capaces.
El liderazgo es una influencia permanente mediante relaciones de poder que un individuo ejerce sobre otro u otros. Se basa en un conocimiento profundo y exhaustivo de lo que sucede y preocupa en el entorno. De esta forma, toma el pulso de la manera de pensar, de las aspiraciones y de los deseos de aquellos a los que aspira a representar.
En los partidos políticos es importante el liderazgo porque sirve para aglutinar y fomentar la movilización de los militantes o afiliados.
El liderazgo político implica motivar y comunicar adecuadamente, además de contar con los elementos suficientes para aglutinar en su entorno a un número importante de seguidores que le brindan su confianza y con quien comulgan políticamente, por lo que se sienten representados en el líder, por su personalidad y su carisma (Paredes, 2016).
El carisma de un líder político se muestra en que sus promesas de campaña son atractivas para sus seguidores, y con su discurso logra comunicar sus ideas, transmitir sus objetivos y justificar sus decisiones. Se manifiesta también porque construye un estilo propio que le imprime a sus acciones; es auténtico y tiene referentes políticos e históricos.
Lea también: Descubre los Tipos de Franquicias
En el liderazgo político, la visión política es la clave del verdadero liderazgo. Con ella, el líder ofrece a los ciudadanos un objetivo común con el que pueden identificarse sin reservas. El liderazgo político se caracteriza porque quien lo ejerce puede disponer de recursos para dirigir grupos sociales, contando con la capacidad de influir en ellos, convencerlos y persuadirlos, lo cual es una manifestación típica de poder.
El líder coordina a los miembros de un grupo de interés o comunidad, crea una organización o una estructura institucional y hace viable la provisión de bienes públicos en los que el grupo está interesado. Identifica esos bienes y los fines comunes que sus seguidores persiguen, moviliza recursos colectivos y el esfuerzo de sus seguidores, a la vez que concibe y refuerza la confianza colectiva, así como la identidad y la cohesión del grupo con el propósito de apoyar una cooperación sostenida.
Las cualidades personales del líder son diferentes para cada tipo de grupo. Sus habilidades personales derivan tanto de sus cualidades naturales (como puede ser el carisma), como del aprendizaje y la experiencia. Debe tener visión para identificar metas comunes, aptitud para la comunicación, capacidad organizativa y ser eficaz en las acciones que emprende.
En una sociedad cada vez más marcada por los procesos comunicacionales, el líder ha de dominar los escenarios, la puesta en escena de sus mensajes tanto verbales, orales y visuales.
Tipos de Liderazgo Político
Han existido distintos tipos de liderazgo como son el religioso, empresarial, militar, social, académico y político, entre otros. Al sustantivo liderazgo se le han agregado diversos adjetivos delimitativos como: heroico, innovador, transformador, transaccional, individual, colectivo, coercitivo, consensual, reactivo, gerencial, de opinión, burocrático y religioso, entre otros.
Lea también: Descubre los diferentes tipos de consultoría financiera
Quienes ejercen el liderazgo vinculado con la política, lo hacen de manera revolucionaria, autoritaria, democrática, legislativa y/o partidista, principalmente. En muchos de estos casos suelen ser carismáticos y populistas.
Para el tema que nos ocupa, el tipo de liderazgo que se aborda es el carismático, el cual surge de la personalidad del líder, quien ejerce una atracción especial sobre las masas que lo siguen. Sus características de personalidad son las que muestran un control absoluto de sus emociones, estabilidad, seguridad y don del convencimiento, ya sea por la claridad de sus argumentos o por la confianza que le otorgan sus seguidores.
También se encuentran características del tipo de liderazgo populista. Quien posee estas características, es un influyente líder popular y social que conoce la problemática nacional porque la ha vivido. El pueblo lo reconoce como uno de los suyos, lo sigue y lo defiende de sus detractores. Sus propuestas son claras, simples, y su lenguaje es coloquial. Su principal bandera es la justicia social, acabando con los vicios del sistema que concentra la riqueza en unos cuantos, que viven a expensas del sacrificio del pueblo.
Algunos tipos de liderazgo político son:
- Liderazgo carismático: Los seguidores atribuyen al líder un conjunto de características, cualidades, habilidades y poderes superiores al resto de las personas.
- Liderazgo tradicional: El de aquellos líderes que tienen el poder gracias a una tradición, jerarquía o herencia.
- Liderazgo burocrático: Con base legítima en la racionalidad, esto es, en la creencia en el ordenamiento legal que concede derechos de autoridad a quienes están designados por tal legalidad.
Según Serge Moscovici, existen dos tipos de líderes:
- Líderes mosaicos: De autoridad humilde, discreta y modesta, que sacrifican sus intereses por la causa en la que creen.
- Líderes totémicos: Que potencian sus cualidades extraordinarias al tiempo que crean un halo de omnipotencia sobre su misma figura.
Joseph Nye diferencia entre:
- Poder duro: Fundamentado en las tareas realizadas, la experiencia y el conocimiento.
En el ámbito político, el liderazgo es una de las habilidades más cruciales para influir, motivar y guiar a los demás hacia una visión compartida. Sin embargo, no todos los líderes políticos son iguales; existen diferentes estilos de liderazgo que se adaptan a diversas situaciones y personalidades.
- El líder carismático es aquel que inspira y motiva a través de su personalidad magnética y su capacidad para conectar emocionalmente con el electorado. Estos líderes suelen ser visionarios, capaces de articular una visión poderosa del futuro que resuena con sus seguidores. Ejemplos históricos incluyen figuras como John F. Kennedy y Nelson Mandela.
- Este tipo de líder toma decisiones de manera unilateral, confiando en su propio juicio y experiencia. Los líderes autoritarios suelen ser directos y decisivos, lo que puede ser ventajoso en situaciones de crisis o cuando se necesita una dirección clara.
- El líder democrático valora la participación y el consenso. Este estilo se basa en la colaboración y el respeto por las opiniones de todos los miembros del equipo. Los líderes democráticos son efectivos en entornos donde la inclusión y la construcción de un consenso son fundamentales para el éxito.
- Los líderes transformacionales son agentes de cambio. Se enfocan en transformar la cultura y las estructuras existentes para alinearlas con una visión más innovadora y avanzada. Estos líderes inspiran a su equipo a alcanzar un mayor rendimiento y a superar sus propias expectativas.
- El líder laissez-faire adopta un enfoque de "dejar hacer". Confía en su equipo para tomar decisiones y manejar su trabajo con mínima interferencia.
Entender tu estilo de liderazgo es clave para maximizar tu efectividad como líder político.
Dimensiones Clave del Liderazgo Político
Lo que sí parece más que razonable afirmar es que la imagen de un líder político se construye sobre la base de las percepciones que provoca en distintas dimensiones. Una vez más, el número de dimensiones difiere según autores, al igual que su precisa caracterización, siendo quizá las investigaciones más interesantes las llevadas a cabo en la década de 1980.
Si partimos de estas dimensiones, podemos trazar dos grandes ejes: integridad y competencia. El primero (integridad) más referido a las tareas, alcance de metas, cumplimiento de objetivos y a la capacidad de organizar grupos (tengamos en cuenta en este sentido la importancia para el líder político de crear redes de apoyo que faciliten los recursos necesarios para su actividad).
Como afirman Crespo y Mora, si el liderazgo está compuesto por ambas dimensiones, el éxito consistiría en mantenerlas equilibradas. En la tabla siguiente se expone en detalle la estructura de las dimensiones de liderazgo utilizada en su estudio sobre la elecciones de 2011 en España [5]. En ella puede apreciarse que aparecen tanto elementos conductuales (qué comportamientos efectúa el líder), como de tipo situacional-contingente (depende de la situación).
| Dimensión de Integridad | Dimensión de Competencia |
|---|---|
| Atributos situacionales | Cualidades personales |
| Capacidad de formar equipos | Capacidad para solucionar la crisis económica |
| Propuestas para solucionar el problema del desempleo | Su compromiso con los problemas del país |
| Honradez | Sinceridad |
| Coherencia | Biografía política |
| Percepciones generadas | Experiencia de gobierno |
| Experiencia política | Cercanía |
| Confianza | Visión de futuro |
| Capacidad de comunicar con la gente | Eficacia profesional |
| Capacidad para solucionar los conflictos | Capacidad para lograr acuerdos |
| Inteligencia | Capacidad de gestión |
En cuanto a los resultados de esta investigación, sus conclusiones aportan un punto de vista valioso para precisar el peso de cada dimensión y de cada atributo. Por otra parte, de los atributos del liderazgo político, el referido a la confianza fue el que obtuvo más peso en ese contexto electoral, confirmando lo que ya se apunta desde los estudios sobre el comportamiento político y la persuasión. Con relación a las dos grandes dimensiones, la de competencia tuvo un mayor efecto que la de integridad en la percepción de liderazgo. Así, la dimensión de competencia es la más influyente para que un líder sea considerado como tal. Y, una vez consolidado ese liderazgo, los atributos de la dimensión de integridad son los más influyentes en la respuesta electoral; sobre todo aquellos relacionados con la capacidad para responder adecuadamente a los problemas del contexto.
Cualidades Esenciales de un Líder Político
Decía Robert Louis Stevenson que la política es la única profesión para la cual no se considera necesaria poseer preparación alguna. Puede ser que tengan la razón, pero no es menos cierto, que la persona que tenga pretensiones de ser líder en el ámbito político, debe hacer gala de una cualidad indispensable, liderazgo político.
Prestancia, comunicación, imagen, dedicación, son atributos que no son ajenos a la figura del líder político, pero ahora bien, ¿Cuáles son las características que definirían el liderazgo político de nuestro tiempo?
- La credibilidad. En nuestros días es la cualidad más importante para un líder. El descrédito actual que vive la clase política sólo podrá superarse gracias a ella. En Norteamérica, Barack Obama consiguió crear esta credibilidad haciendo del yes, we can toda una declaración de Estado. Haciendo a los americanos conscientes de que si algo se proponían podría hacerse realidad.
- La firmeza. La política no es terreno para pusilánimes y mucho menos en tiempos de crisis. Ver dudar a un oficial en el campo de batalla es un anticipo de un fracaso seguro y en un espacio, el de la política, en el que valores son el combustible de una máquina diseñada para gobernar, la firmeza, y la resolución son cualidades que proporcionan seguridad a los ciudadanos. Esta cualidad, como ya se ha señalado, esencial en tiempos de crisis, está precisamente ausente del discurso y del relato político occidental actual. Winston Churchill es, quizá, el principal representante de este valor.
- La autoridad. Distingámoslo de la firmeza, puesto que, mientras que la primera se refiere a la imposición y la previsibilidad del yo, la autoridad se ejerce frente al resto. También es conveniente diferenciarla del autoritarismo que convierte al líder político en un caudillo local, en una persona que pierde la referencia del partido para convertir la política en él mismo. En este caso, la gran mayoría de caudillos políticos se dan en el ámbito local donde confluyen la cercanía de la acción política con la comunicación directa con el ciudadano.
- La honestidad. El líder político necesita, al igual que el mando en el Ejército, ser honesto con sus votantes, con los ciudadanos. Cuando el 9 de mayo de 1950, Robert Schuman, el político francés - de origen luxemburgués -, declaró como se construiría la futura Unión Europea no ocultó en su mensaje el esfuerzo y el sacrificio a realizar.
- La convicción. El líder político actúa conforme al diálogo, no a la imposición. Su autoridad en este sentido es más moral que ejecutiva porque realmente convence tanto a sus seguidores como incluso a sus adversarios. Muhatma Gandhi es el símbolo perfecto de esta cualidad.
- La empatía. Vital en el siglo XXI. A menudo observamos cómo los políticos se asemejan cada vez más actores del Club de la Comedia en sus mítines. No se trata de eso, ni de ser simplemente gracioso. Se trata de empatizar con aquellos ciudadanos que, a pesar de no estar pasando por una buena situación, consiguen llamar su atención y visualizarse como la solución a ese problema. Esta característica es quizá la más etérea del liderazgo político pero, sin duda, es la más importante en el siglo de lo audiovisual, de lo inmediato, de lo intangible.
Estas seis características no son, por supuesto, excluyentes de otras muchas que conforman al líder político pero sí son las principales razones por las que un líder puede ser percibido como tal en nuestro siglo.