¿Cómo financiar un emprendimiento? Opciones y alternativas

¿Estás buscando dinero para comenzar o potenciar tu negocio? Obtener los recursos necesarios para poner en marcha tu negocio es fundamental para su éxito. A pesar de ello, más de 600.000 negocios se inician cada año. Si bien, cada negocio es diferente y como tal, cada uno puede encontrar una manera única de conseguir un capital suficiente para comenzar y esto es lo que básicamente te enseñaremos en este artículo.

Quien haya emprendido alguna vez, seguro que sabe que se trata de una aventura emocionante que conlleva ciertos desafíos, especialmente cuando se trata de la financiación. En este artículo, exploraremos diferentes formas de financiar una iniciativa de emprendimiento, desde opciones tradicionales hasta alternativas más innovadoras.

En los últimos años, han surgido alternativas innovadoras para financiar emprendimientos. Hoy día, los costos para iniciar un negocio están en su punto más bajo, y más del 90% de las startups se autofinancian (también llamado bootstrapping).

Índice de contenidos

  1. Préstamos bancarios
  2. Crowdfunding
  3. Business Angels
  4. Capital de riesgo (Venture Capital)
  5. Subvenciones y ayudas públicas
  6. Bootstrapping
  7. Familiares y amigos
  8. Líneas de crédito
  9. Concursos y premios
  10. Factoring

1. Préstamos bancarios

Los préstamos bancarios son una de las opciones más tradicionales y accesibles para financiar un proyecto o negocio. Los préstamos bancarios son una opción común para financiar un emprendimiento. Puedes solicitar un préstamo a través de tu banco local o institución financiera.

Para acceder a un préstamo bancario, generalmente se requiere un plan de negocio detallado que demuestre la viabilidad del proyecto. Entre las ventajas de esta opción se encuentran la posibilidad de acceder a sumas importantes de capital y la flexibilidad en los plazos de pago.

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Sin embargo, ten en cuenta que es posible que se requieran garantías personales o empresariales y que debas cumplir con ciertos requisitos de elegibilidad.

2. Crowdfunding

El crowdfunding es una forma moderna de financiar proyectos mediante contribuciones colectivas de muchas personas, generalmente a través de plataformas en línea. El micromecenazgo, financiación colectiva o ‘crowdfunding’, modelo que en España durante 2023 ha superado los 80 millones de euros, y recaudado más de 300 millones de euros, consiste en recaudar financiación a través de las pequeñas inversiones de muchas personas.

Este método es ideal para proyectos creativos, tecnológicos o innovadores que pueden captar la atención del público. Para tener éxito, es esencial contar con una campaña atractiva, una propuesta de valor clara, y ofrecer recompensas atractivas a los colaboradores.

Para desarrollarlo comúnmente se utilizan plataformas de crowdfunding online para presentar tu idea y ofrecer recompensas a los inversores. Las campañas de ‘crowdfunding’ se publican normalmente en una plataforma online especializada y se mueven para llegar al máximo de inversores potenciales. A cambio, quien aporta dinero puede obtener desde descuentos hasta acceso prioritario a lo que se esté desarrollando, pasando por un porcentaje pequeño de la empresa.

Esta es una de las fuentes más populares para encontrar financiamiento donde cualquiera puede participar.

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3. Business Angels

Otra opción es buscar inversores que estén dispuestos a financiar tu proyecto a cambio de una participación en el negocio. Los business angels son inversores privados que se dedican a financiar startups a cambio de una participación en la empresa. Estos ‘ángeles de los negocios’ son inversores privados, es decir, personas físicas con mayor capacidad de inversión que las tres efes que apuestan por el emprendedor y su idea.

Según un informe realizado por la escuela de negocios Iese para la Asociación Española de Business Angels Network (Aeban), durante 2023 los 'business angels' realizaron al menos una nueva incorporación a sus carteras, con una inversión media de 49.738 euros. Su inversión de $500,000 en 2004 se convirtió en más de mil millones de dólares cuando la empresa salió a bolsa.

Claudia Caso, que señala que este tipo de financiación es sobre todo para ‘startups’ con un modelo de negocio que empieza a estar probado y que ya generan ingresos, añade que, además de dinero, los ‘business angels’ aportan también mucho conocimiento y apoyo porque en ocasiones son personas que en su momento también emprendieron.

Esto puede implicar presentar tu idea a inversores, grupos de inversión o empresas de capital de riesgo.

4. Capital de riesgo (Venture Capital)

El capital de riesgo es una forma de financiación donde fondos de inversión inyectan capital en startups con alto potencial de crecimiento, a cambio de una participación accionaria. Como explica Carlos Fernández, profesor del Instituto de Estudios Bursátiles (IEB) en una entrevista en Gestiona Radio, los fondos de capital riesgo son fondos de inversión “cuya característica fundamental es que en la mayor parte de los casos suele invertir en empresas no cotizadas”.

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Un ejemplo icónico es el caso de Airbnb, que recibió financiamiento de la firma Sequoia Capital en sus primeras etapas. La financiación que reciben las ‘startups’ en esta fase es ya bastante elevada, a cambio de una participación en la empresa que el fondo pueda vender en el futuro por una cuantía mayor.

Aunque el capital de riesgo puede ofrecer recursos significativos, los inversionistas suelen buscar un retorno rápido y elevado, lo que puede significar presiones para crecer agresivamente y la posible pérdida de control sobre algunas decisiones empresariales.

“Es todo un mundo. Hay fondos especializados en industrias, los que buscan tener un porfolio diversificado, los que prefieren proyectos con un impacto positivo…”, asegura Claudia Caso.

Por ejemplo, Startups.com es una plataforma que funciona como un canal para localizar inversores eficientemente.

5. Subvenciones y ayudas públicas

Las subvenciones y ayudas públicas son fondos otorgados por gobiernos, tanto a nivel local como nacional, para apoyar proyectos que cumplan con ciertos criterios, como la innovación, la sostenibilidad o el desarrollo regional. Otra opción de financiación, que además permite mantener el control de la empresa, es solicitar alguna de las subvenciones o ayudas públicas que ofrece la Administración.

Se trata de fondos gubernamentales destinados a apoyar nuevas tecnologías y causas importantes, como la educación, la medicina y las necesidades sociales. Para optar a ellas, además de estar atentos a las distintas convocatorias que se van lanzando, hay cumplir una serie de requisitos.

Sin embargo, conseguir estas ayudas puede ser un proceso competitivo y burocrático. Es fundamental cumplir con todos los requisitos y presentar un proyecto bien estructurado.

La profesora de IE University explica que la facilidad o dificultad de acceder a ellas depende mucho del tipo de empresa y de su actividad. Un buen lugar para empezar a buscar es Grants.gov, que es un directorio de búsqueda de más de 1.000 programas de subvenciones federales.

6. Bootstrapping

El bootstrapping es una estrategia en la que los emprendedores financian su proyecto utilizando sus propios recursos, como ahorros personales o reinversión de ganancias. En las fases iniciales, lo que en el caso de las ‘startups’ se denomina fase ‘pre-seed’ o presemilla, el 'bootstrapping' o financiarse con recursos propios (ahorros y los ingresos que se van generando) permite no depender de financiación externa.

“Es lo primero que puede hacer un emprendedor para testar su idea, ver si puede tener viabilidad y un hueco en el mercado”, explica Claudia Caso. El crecimiento será más lento, pero se mantiene el control de la compañía en esos primeros pasos y no se empieza ya debiéndole dinero a una entidad bancaria.

7. Familiares y amigos

Financiar un proyecto con ayuda de familiares y amigos es una opción común, especialmente en las primeras etapas del negocio. Otra opción válida es la de recurrir a una de las 3F o a las 3F a la vez, es decir, Family, Friends and Fools (familia, amigos y locos).

En inglés se llama a esta opción ‘family, friends and fools’, las tres efes. Consiste en recurrir a la gente cercana para que ayude en la financiación del proyecto, además de a esos ‘fools’, personas que simplemente se enamoran de la idea y deciden dar dinero aunque no conozcan al emprendedor. Se trata de un préstamo entre particulares.

Sin embargo, es importante ser claro y transparente desde el principio, formalizando un acuerdo escrito para evitar malentendidos o tensiones futuras. Si no tienes el suficiente dinero para alcanzar tu sueño, seguro que tu familia y amigos te ayudan.

Si tu concepto de negocio no está en un mercado enorme, tiene alto y rápido potencial de crecimiento o tiene una gran cantidad de activos de propiedad, entonces debes buscar socios o inversionistas locales. Sal y trabaja en tu comunidad para buscar propietarios de negocios locales o personas que estén interesadas en comenzar a multiplicar su dinero. No tengas miedo de preguntar.

8. Líneas de crédito

Las líneas de crédito son una forma flexible de financiar un proyecto, ya que permiten acceder a fondos según las necesidades del negocio. A diferencia de un préstamo tradicional, solo pagas intereses sobre el dinero que efectivamente utilizas.

Sin embargo, es importante usarlas con prudencia, ya que un uso excesivo puede llevar a endeudarse rápidamente y generar altos costes financieros.

9. Concursos y premios

Participar en concursos y premios es una excelente manera de financiar un proyecto, especialmente si tu idea es innovadora o tiene un impacto social. Una sencilla búsqueda en internet dará numerosos resultados de concursos a los que las empresas se pueden presentar para conseguir financiación.

Además de obtener fondos, ganar un concurso puede darle visibilidad y credibilidad a tu proyecto. “Sobre todo para ‘startups’ en las primeras fases, hay cada vez más concursos en escuelas de negocios y universidades”, señala Claudia Caso.

10. Factoring

El factoring es una opción de financiación donde una empresa vende sus cuentas por cobrar a una entidad financiera (factor) a cambio de un adelanto de efectivo inmediato. Este tipo de financiación ('factoring') ofrece liquidez a las empresas al adelantarles el importe de las facturas que tienen pendientes de cobro.

El factoring es útil para mejorar el flujo de caja, especialmente en negocios con ciclos de pago largos. La entidad bancaria con la que se contrata este servicio cobrará a cambio una serie de comisiones e intereses.

Otras opciones de financiación

Lanzar un negocio sin financiamiento es una tarea difícil, pero no imposible. Afortunadamente, el mercado financiero ofrece métodos de financiación para quienes no cuentan con los recursos necesarios para poner en marcha una empresa. Aquí te contamos cómo financiar un negocio sin dinero.

Si no tienes dinero para financiar tu empresa, solo te queda ser creativo y tomar riesgos. Con los siguientes métodos veremos que, con la información adecuada, podemos tomar decisiones inteligentes e iniciar un negocio sin dinero:

  • Inversores ángeles: hablamos de individuos con un alto poder adquisitivo dispuestos a invertir en empresas de nueva creación. A cambio, los inversores suelen pedir una participación en el negocio y el apoyo puede ir más allá de lo económico, incluyendo asesoría y mentoría.
  • Crowdfunding: esta forma de financiación permite a los emprendedores recaudar pequeñas aportaciones de un gran número de personas. Existen diferentes tipos de plataformas de crowdfunding, como las que trabajan a partir de recompensas o las que permiten participaciones en el negocio.
  • Financiación alternativa para empresas: opciones de financiación que se encuentran fuera de los métodos tradicionales como los préstamos bancarios. Estas alternativas son populares entre las pymes y startups que buscan flexibilidad y rapidez en la obtención de fondos.

Consejos adicionales

  • Planifica y presupuesta: antes de buscar una vía de financiación, asegúrate de tener un plan de negocio detallado y un presupuesto claro. Esto te ayudará a determinar la cantidad de dinero que necesitas y cómo lo emplearás.
  • Prepárate para presentar tu proyecto: ya sea que estés buscando inversores o solicitando un préstamo, necesitarás presentar tu proyecto de manera efectiva. Prepara una presentación convincente que destaque los puntos clave de tu negocio, como la propuesta de valor, el mercado objetivo, la estrategia de crecimiento y el potencial de retorno de la inversión.
  • Busca asesoramiento profesional: considera buscar asesoramiento profesional para ayudarte en el proceso de encontrar y elegir la mejor vía de financiación posible. Un consultor financiero o un mentor experimentado en emprendimiento pueden darte orientación y consejos valiosos.
  • Diversifica tus fuentes de financiación: no dependas únicamente de una fuente de financiación. Explora diferentes opciones y diversifica tus fuentes de ingresos. Esto te brindará mayor seguridad y flexibilidad en caso de que una fuente de financiación no funcione como esperabas.
  • Sé transparente y ético: mantén siempre la transparencia y la ética en tus relaciones financieras. Proporciona información clara y precisa a los inversores o prestamistas. Cumple con tus obligaciones y compromisos financieros.

Como puedes estar viendo, financiar un emprendimiento puede ser un desafío, pero con la información adecuada y una estrategia bien planificada, puedes encontrar las opciones de financiación que se ajusten a tus necesidades. Recuerda investigar y evaluar todas las opciones disponibles, ya sean tradicionales o innovadoras, y utilizar los recursos y el asesoramiento profesional cuando sea necesario.

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