¿Has escuchado hablar alguna vez del “emprendedor espiritual”? Espiritualidad es una palabra que deriva del griego y que está compuesta por espíritus que significa respiro y dad, que indica cualidad. Cuando hablamos de respirar, no depender y hacernos responsables, de alguna forma hablamos de libertad. No podemos ser libres, sin antes sentirnos libres.
El mundo se está encargando de decirnos, ‘por debajo del agua’, que no nos sintamos libres. Además, todos los motivadores que te venden la idea de que ser libre esta fácil, “solo sigue estos 4 pasos”, o “contrata mi taller y listo, tendrás abundancia”. Descubrir lo que somos a nivel espiritual es la única tarea que hay que hacer día con día. Todos tenemos un potencial ilimitado y solo estamos a un paso de exponerlo.
Lo que tenemos solo son creencias limitantes que tenemos muy dentro de nosotros, no podemos explicarlas, pero una vez que hagamos la tarea, ejercicios, interiorizar, lograremos tener esa claridad y darle un giro a la vida. A esto, muchos lo llaman niveles de consciencia.
Tenemos muy conectada la palabra emprendedor, con dueño de empresa o negocio. La libertad financiera no te produce la verdadera libertad. Sin embargo, emprender espiritualmente, te genera recursos ilimitados para mejorar tu calidad de vida y la de los tuyos. No te confundas, aun sin tener un negocio propio puedes ser un emprendedor espiritual porque la empresa más importante de todas, la traes dentro de ti. Desafíate hasta descubrir de lo que eres y sientes.
Lo más importantes para ser libre es que tus tú sientas que puedes serlo y que no hagas caso a esa voz que esta inundada del exterior y que te convencerá de que no puedes.
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Sabiduría Bíblica para Emprender
La Biblia, está repleta de magníficas perlas de sabiduría sobre cómo vivir. La mayoría de esos consejos son relacionales, pero también los hay de otras índoles. La Biblia es la historia de amor de Dios con sus hijos rebeldes. En este libro especial, el Creador habla de su plan de salvación. Narra, paso a paso, cómo ha sido esa relación de amor desde la creación, hasta que Cristo vuelva a buscarte.
Eclesiastés: Un Enfoque Práctico
Eclesiastés se encuentra en el Antiguo Testamento. También conocido como Qohélet en hebreo. Su nombre proviene de la palabra griega Ekklesiastes, que significa ‘el que convoca a la asamblea’ o ‘el predicador’. Eclesiastés es atribuido tradicionalmente al rey Salomón, hijo del rey David. El libro aborda cuestiones filosóficas y existenciales, reflexionando sobre la naturaleza de la vida, la sabiduría, el propósito y la búsqueda de la felicidad.
Uno de sus temas principales es la vanidad de las cosas terrenales y la futilidad de la vida. A menudo, el autor utiliza un tono pesimista para resaltar la inutilidad de la búsqueda de la satisfacción en las cosas materiales. Este libro es conocido por sus famosos versículos repletos de inteligencia. Como el comienzo de su tercer capítulo, que destaca que hay un tiempo para todo, o el famoso pasaje que empieza diciendo: «Vanidad de vanidades, todo es vanidad».
Consejos Prácticos de Eclesiastés 11
En Eclesiastés capítulo 11, el autor ofrece consejos prácticos sobre cómo vivir la vida y enfrentar la incertidumbre del futuro.
- Versículo 1: La interpretación tradicional, y la que ofrece el comentario bíblico adventista, es la de practicar la caridad o la bondad para con otros, de modo que algún día recibirás la debida recompensa. Sin duda, hacer el bien a todos es vital en la vida de un cristiano, porque es reflejo del carácter y las enseñanzas de Cristo más allá de que ese bien que hagas sea o no correspondido o recompensado en el futuro.
- Versículo 2: Una vez realizada la inversión, el texto habla de repartir. Podría ser repartir el pan entre los peces, porque todos no sobrevivirán o se quedarán en la zona. Lo que sería, siguiendo la metáfora: repartir la ganancia en varios lugares, porque no sabes el futuro. Si lo pones todo en un mismo sitio, corres el riesgo de perderlo.
- Versículo 3a: Y al invertir en varios lugares, y colocar las ganancias en varios más, no olvides informarte bien. Sé previsor y analiza la situación para no equivocarte. Sería triste invertir en tierra poco fértil o guardar en lugares que vayan a desaparecer. La información es importante. La previsión es necesaria. Igual que un agricultor mira al cielo para ver qué momento es el más adecuado para sembrar o cuando lloverá, así tú también debes estar bien informado de las posibles variables.
- Versículo 3b: Aunque debemos ser previsores, también debemos ser conscientes de que no podemos controlar todas las variables. Cuando un árbol cae, puedes lamentarte porque te cierra el paso o alegrarte porque puedes tener madera para el invierno. Así que… ten en cuenta las variables incontrolables, asúmelas, pero no te asustes y no te detengas. Sigue adelante.
- Versículo 4: Este versículo puede parecer lo opuesto al 3a que decía que seas previsor. Pero en realidad, lo que dice es que no puedes quedarte de brazos cruzados esperando eternamente. Se previsor, sí; infórmate bien también. Pero actúa. Una cosa es ser previsor y otra carecer de iniciativa. Si no haces nada, no sucederá nada. El momento perfecto no existe. No siembres en plena tormenta… pero tampoco esperes indefinidamente.
- Versículo 5: Pon tu plan en las manos de Dios. Busca su consejo y ora por ello. El Señor es poderoso y ve más allá de lo que tú verás jamás. No existe mejor aliado empresarial que Dios. Sigue sus consejos, busca su dirección, obra según sus leyes, pon tu vida en sus manos y confía en él. Al final, la realidad es que por muy inteligente que seas, tu conocimiento no es ni una mota de polvo comparado con el del Creador de todo.
- Versículo 6: Y si bien debes poner tus planes en las manos de Dios, también debes esforzarte, poner todo de tu parte. El Señor te ha dado una mente, unos dones, unas capacidades, y te pide que uses todo eso.
- Versículo 7: Si has puesto tus planes en las manos de Dios, esos planes eran según su voluntad y has seguido todos los pasos descritos hasta aquí, es probable que lo que has sembrado germine y dé su fruto. Entonces será el momento de disfrutarlo.
- Versículo 8: «pero aunque un hombre viva muchos años, y en todos ellos tenga gozo, acuérdese, sin embargo, que los días de las tinieblas serán muchos. Ahora, no te olvides de agradecer a Dios, y no pierdas el foco. Que el éxito no se te suba a la cabeza. Sé humilde. Acuérdate de que lo realmente importante no se puede comprar con dinero: salud, amor, familia, paz… Lo material, al final, es vanidad. Nacimos sin nada y nos marcharemos sin nada. Ten claro que aunque ahora las cosas te vayan bien, vendrán días difíciles. Sigue confiando en Dios y sigue viviendo y trabajando de Su mano. Que el éxito no te haga soltarte, porque no hay peor fracaso que soltarse de la mano de Dios. Los malos tiempos siempre llegan, tenlo por seguro. Pero aferrado de la mano del Todopoderoso, podrás superar cualquier tormenta y mantenerte en pie.
Sin lugar a dudas, la Biblia es un libro muy especial y muy diferente de todos los demás libros que existen. Es una carta de amor personalizada para cada ser humano. Su autor es Dios todopoderoso, pero también tu Padre que te ama y que te da su mensaje de salvación y sus mejores consejos a través de otros hijos suyos inspirados, para que lo comprendas mejor. Si quieres una vida de verdadero éxito, no hay nada mejor que investigar tu Biblia.
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Autora: Esther Azón, teóloga y comunicadora. Reflexión inspirada en una meditación de Rubén Fernández Aldecoa para HopeMedia, en enero de 2024, sobre Eclesiastés 11.
** Hay que ser cuidadosos en la exégesis y siempre situar los textos bíblicos en su contexto literario, histórico, social y cultural para poder comprender, realmente, lo que esos textos quieren decir. «Un texto fuera de contexto, es un pretexto», tenlo claro. Pero sin lugar a dudas, cada vez que leemos la Biblia en oración, esta arroja también luz sobre diversas situaciones de nuestra existencia. Disponemos de los instrumentos. Ahora, solo hace falta estar dispuestos a convertir en realidad nuestra idea.
Características de la Comunidad Emprendedora
A continuación, te contamos las diez características de la comunidad emprendedora que nos sacarán de dudas.
- La vocación supone el leitmotiv de toda profesión. El entusiasmo ayuda a que el sacrificio que conlleva toda actividad profesional no implique padecimiento, sino deseo de superación. El amor a nuestra ocupación resulta fundamental en el emprendimiento.
- Montar una empresa requiere inventiva. La imaginación nos da alas para mostrarnos ambiciosos y captar oportunidades en lugares inhóspitos.
- Sensatez y seriedad. Llegar el primero al puesto de trabajo y marcharse el último. Además, la toma de decisiones requiere compromiso, pues tendremos que valorar las implicaciones y las consecuencias de apostar por un camino u otro.
- No nos engañemos, si hay un estado continuamente presente en el emprendimiento es la incertidumbre, y resulta algo que ha llegado a convertirse en una de las características de la comunidad emprendedora. El mundo evoluciona a pasos agigantados y, aunque podemos sospechar ciertas alteraciones en el devenir de los acontecimientos, no tenemos la certeza de qué aspectos cambiarán y en qué medida.
- Encontrar las soluciones antes de que irrumpa el problema parece la situación deseable.
- A Walt Disney lo echaron de su puesto de trabajo por falta de imaginación. Esta negativa a claudicar caracteriza a todo emprendedor/a, cuyas ideas se asientan en la tenacidad y el desconocimiento de la rendición. La osadía, el ímpetu, el arrojo, la persistencia y la audacia son características de la comunidad emprendedora que no deben faltar si nuestro objetivo es montar un negocio. No significa que acometamos riesgos lanzándonos por un precipicio.
- Para enfocar los esfuerzos hacia aquellos aspectos que sustentarán los logros de nuestra compañía tendremos que seguir una planificación. Este bosquejo de actividades estará basado en metas estratégicas. Además, en este esquema también prevalecerá la eficiencia, es decir, el desempeño de las funciones que impliquen menos costes y más rapidez. Con este método controlamos las acciones para comprobar que vamos por el buen camino.
- Tolerar errores, establecer metas, dar ejemplo, fomentar el potencial de cada uno de los miembros de la empresa, propiciar la reflexión… Las cualidades de un líder son también las virtudes de un emprendedor/a0. Estas personas reúnen a equipos altamente cualificados y establecen la armonía en su plantilla.
- Crear un tejido de contactos nos permitirá vender más y vender mejor. Una de las características de la comunidad emprendedora es su habilidad para persuadir. Por otro lado, las redes sociales se han convertido en eficientes socios para este cometido.
- Toda empresa respetable ha de proyectar una imagen seria. La formalidad implica sensatez y solvencia, dos virtudes que aportan a la compañía la credibilidad que requiere para su triunfo en el mercado. Dar al cliente aquello que se le ha garantizado ayudará a nuestra marca a labrarse un buen nombre.
Estas características de la comunidad emprendedora resultan básicas y claves para potenciar tu negocio. ¿Ya las aplicas? ¿Necesitas asesoramiento para emprender?
Autores como Otero o Formichella, hacen referencia la término de emprendimiento desde dos acepciones: genéricas y específicas. Las genéricas son aquellas que definen la conducta o competencia, en el estilo de vida de un individuo, que le posibilitan la creación y desarrollo de proyectos, metas o logros individuales o comunitarios. Las específicas son aquellas vinculadas al entorno puramente empresarial.
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Emprendimiento significa etimológicamente: esfuerzo adicional que una persona hace para poder alcanzar una meta. Se refiere a la aptitud y actitud de la persona que le permite emprender nuevos retos, nuevos proyectos, que va mas allá, que le permite dar un paso más. En una sociedad con tantos cambios, necesitamos este carácter emprendedor para poder hacer frente a las dificultades que cada día nos enfrentamos en cada uno de los contextos donde nos movemos: familia, trabajo, estudios, ministerios, etc. Ser emprendedor requiere de habilidades no sólo individuales, sino también colectivas.
Para Alcaraz (2011), emprender hace referencia al conjunto de características que hacen actuar a una persona de una manera determinada y le permiten mostrar ciertas competencias para visualizar, definir y alcanzar objetivos.
Claves para Emprender con Éxito
- Un buen análisis de la necesidad y del contexto. La evaluación de necesidades constituye el punto de partida para identificar situaciones deficitarias o insatisfactorias que reclaman de priorización o asignación de recursos. (Tejedor, 1990)
- Capacidad de adaptarse a los cambios.
- Ver las dificultades como oportunidades.
- Asumir los riesgos.
- Creatividad. “existe potencialmente en todos los seres humanos, y es susceptible de desarrollar, o sea, que no es privativa de los genios, sino que está presente en cualquier ser humano que imagine, transforme o cree algo por insignificante que sea” (Vigotsky, 1981)
- Una buena planificación estratégica. “La Planificación Estratégica consiste en un ejercicio de formulación y establecimiento de objetivos de carácter prioritario, cuya característica principal es el establecimiento de los cursos de acción para alcanzar dichos objetivos.” (CEPAL)
- Perseverancia. “Es una cualidad humana que permite mantenerse constante en la prosecución de lo comenzado, en una actitud o en una opinión.
El Ejemplo de Nehemías
- Es consciente de la necesidad. “El remanente, los que quedaron de la cautividad, allí en la provincia, están en gran mal y afrenta, y el muro de Jerusalén derribado, y sus puertas quemadas a fuego.” (1:3)
- Nehemías está dispuesto a salir de su zona de confort. “Llegué, pues, a Jerusalén, y después de estar allí tres días” (2:11)
- Pone su Fe en Dios. (1:5 al 11)
- Ve las necesidades como oportunidades. “y dije al rey: Si le place al rey, y tu siervo ha hallado gracia delante de ti, envíame a Judá, a la ciudad de los sepulcros de mis padres, y la reedificaré.” (2:5)
- Desarrolla y ejecuta un plan. “Entonces se levantó el sumo sacerdote Eliasib con sus hermanos los sacerdotes, y edificaron la puerta de las Ovejas. Ellos arreglaron y levantaron sus puertas hasta la torre de Hamea, y edificaron hasta la torre de Hananeel.” (3:1)
- No trabaja sólo. Se rodea de la gente oportuna y en equipo. (2:12) (7:2) “mandé a mi hermano Hanani, y a Hananías, jefe de la fortaleza de Jerusalén ...”
- Puso su fe y confianza en Dios. (2:20) “Y en respuesta les dije: El Dios de los cielos, él nos prosperará, y nosotros sus siervos nos levantaremos y edificaremos ...”
- Mostró alta disciplina, perseverancia y un espíritu de sacrificio personal.
La Parábola de los Talentos: Una Lección Empresarial
Las parábolas de Jesús enseñan verdades eternas, pero también ofrecen sorprendentes lecciones prácticas para los asuntos mundanos. En el Evangelio según San Mateo (capítulo 25, versículos 14-30) encontramos la Parábola de los Talentos, de Jesús. Su esencia se refiere a cómo debemos utilizar el don de la gracia de Dios. En cuanto al mundo material, es una historia sobre el capital, la inversión, el espíritu empresarial y el uso adecuado de los escasos recursos económicos.
Un hombre rico que iba a emprender un largo viaje convocó a sus tres criados. Les dijo que cuidarían de su propiedad mientras él estuviera fuera. El señor había evaluado cuidadosamente las capacidades naturales de cada uno de los siervos. Dio cinco talentos a uno, dos a otro y uno al tercero, a cada uno según su capacidad. El señor se fue de viaje.
Los siervos salieron a un mundo abierto a la empresa y la inversión. El siervo que había recibido cinco talentos se dedicó a los negocios y ganó cinco más. El siervo que había recibido dos hizo otros dos. Pero el siervo que recibió uno escondió los bienes del señor en un agujero en la tierra.
El señor volvió para ajustar cuentas. El siervo que había recibido cinco talentos se presentó. “Señor mío”, le dijo, “me confiaste cinco talentos; ¡mira, he hecho cinco más!”.“¡Bien hecho, siervo bueno y fiel!”, respondió el señor. “Has sido fiel sobre lo poco, yo te pondré sobre lo mucho. Entra en el gozo de tu señor”.
Entonces el siervo que había recibido dos talentos se acercó al señor. “Señor mío”, le dijo, “me confiaste dos talentos; ¡mira, he ganado dos talentos más!”. El señor alabó al siervo de la misma manera.
Entonces el que había recibido un talento se acercó a su señor. “Señor mío”, le dijo, “sabía que eras un hombre duro; siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; y teniendo miedo, fui y escondí tu talento en la tierra. Mira, tienes lo que es tuyo”.
La respuesta del amo fue rápida y dura: “¡Esclavo malvado e indolente! Sabías que siego donde no sembré y recojo donde no esparcí; por eso debías haber invertido mi dinero con los banqueros; así, a mi regreso, habría recibido lo mío con intereses.”
El señor ordenó que le quitaran el talento al siervo perezoso y se lo dieran al que tenía los diez talentos. “Porque a todo el que no posee”, dijo el amo, “aun lo que tiene le será quitado. Echa a ese esclavo inútil a las tinieblas de afuera; allí será el llanto y el rechinar de dientes”.
No es una historia que escuchemos a menudo desde el púlpito. Nuestra época sigue exaltando una ética socialista en la que obtener beneficios es sospechoso y el espíritu empresarial está mal visto. Sin embargo, la historia transmite un significado ético evidente, e incluso lecciones más profundas para comprender la responsabilidad humana en la vida económica.
Lecciones Clave de la Parábola
- Uso de los Talentos: Dios nos ordena utilizar nuestros talentos con fines productivos. La parábola subraya la necesidad del trabajo y la creatividad frente a la ociosidad.
- Afrontar la Incertidumbre: Esto implica la obligación moral de afrontar la incertidumbre de forma emprendedora.
- Espíritu Empresarial y Codicia: La capacidad de tener éxito en los negocios, la bolsa o la banca de inversión es un talento. Como otros dones, no debe malgastarse, sino utilizarse al máximo para la gloria de Dios.
También podemos aplicar la lección de esta parábola a la política social de nuestra nación. En nuestro sistema actual, el trabajo de los obreros se grava para mantener a muchos que no trabajan. A menudo oímos que “no hay trabajo” para muchos de nuestros pobres. Sin embargo, siempre hay trabajo que hacer. Un hombre con dos manos puede encontrar trabajo por un dólar la hora. Toma la decisión de no trabajar. Además, nuestro sistema de bienestar desincentiva el trabajo. Crea el incentivo perverso de ir a la asistencia social a menos que haya un trabajo que pague al menos tanto como la ayuda del gobierno. Dios ordena a todas las personas que utilicen los talentos que se les han dado, pero en nombre de la caridad nuestro sistema de asistencia social anima a la gente a dejar que sus habilidades naturales se atrofien, o les impide descubrir sus talentos.
Así fomentamos el pecado. La parábola de los talentos implica que la inactividad -o el desperdicio del talento empresarial- incita a la ira de Dios.
Esta parábola también nos dice algo sobre macroeconomía. El maestro emprendió su viaje dejando atrás un total de ocho talentos; a su regreso se han convertido en quince. La parábola no es la historia de una ganancia de suma cero. La ganancia de uno no es el gasto de otro. El éxito comercial del primer siervo no obstaculiza las perspectivas del tercero. Lo mismo ocurre en la economía actual. A diferencia de lo que tan a menudo se predica desde el púlpito, el éxito de los ricos no se produce a expensas de los pobres.
A menudo, los cristianos de izquierdas citan las palabras de Jesús: “Qué difícil es entrar en el Reino de Dios. Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el Reino de Dios”. Sus discípulos se quedan estupefactos y se preguntan quién puede salvarse. Jesús responde a sus temores: “Para el hombre es imposible, pero no para Dios”. Esto no significa que nuestro éxito material nos aleje del cielo, pero sí implica la necesidad de ordenar adecuadamente nuestra vida antes que todas nuestras preocupaciones materiales. Nuestra preocupación por Dios debe venir del mismo modo que los siervos pensaban en el interés de su amo mientras perseguían el beneficio. Sigue siendo cierto que para todos nuestros bienes y actos mundanos, dependemos completamente de Dios para alcanzar la salvación.
Pero para la conducta económica, dependemos en gran medida del espíritu empresarial, la inversión, la asunción de riesgos y la expansión de la riqueza y la prosperidad. Deberíamos prestar una mirada crítica a la forma en que nuestra cultura trata a la empresa. Las revistas de negocios publican continuamente historias de éxito empresarial. El héroe suele ser el empresario con visión de futuro, valiente y alegre, que se parece mucho al siervo capaz al que se le dieron cinco talentos. Sin embargo, al mismo tiempo, la fe religiosa popular sigue ensalzando y promoviendo el comportamiento endémico del siervo ocioso que fue desterrado por el amo.
A menudo se culpa al cristianismo del fracaso de los proyectos socialistas en todo el mundo. Y en muchos casos cristianos equivocados han participado en la construcción de edificios socialistas. Es necesario comprender mejor la lección de la Parábola de los Talentos. El sueño socialista no es moral. Simplemente institucionaliza el comportamiento condenado del siervo menor. Donde Dios ordena la acción creativa, el socialismo fomenta la pereza. Donde Él exige fe y esperanza en el futuro, el socialismo promete una forma básica de seguridad. Donde la Parábola de los Talentos implica la moralidad de la libertad para comerciar, invertir y obtener beneficios, el socialismo la niega.
Todas las personas de fe necesitan trabajar para cerrar el abismo que existe entre la religión y la comprensión económica.
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