La gran preocupación de cualquier negocio es ser rentable. Un concepto financiero fundamental para las empresas, independientemente de su tamaño y de la industria en la que se enmarquen, es el llamado punto de equilibrio. Una herramienta clave para analizarlo es el punto de equilibrio.
¿Qué es el Punto de Equilibrio?
El punto de equilibrio se define como el nivel de ingresos que un negocio necesita para cubrir los costes totales durante un periodo de tiempo concreto. Se trata de una herramienta que permite a las empresas evaluar la viabilidad del negocio teniendo en cuenta el equilibrio entre los ingresos por ventas y los costes totales, tanto fijos como variables.
El punto de equilibrio es el umbral en el que los ingresos de una empresa igualan a sus costes totales. Desde una óptica más operativa, el punto de equilibrio es el nivel de ventas en el que una empresa ni gana ni pierde dinero. Al alcanzar el punto de equilibrio, una empresa puede determinar que ha cubierto sus costes y está en camino de obtener ganancias.
Cuando una empresa alcanza su punto de equilibrio (también conocido como umbral de rentabilidad), es decir, cuando genera la misma cantidad de ingresos que gastos y el ingreso neto es igual a cero, puede afirmar que el negocio se estabiliza y deja de perder dinero, aunque tampoco lo gana. En conclusión, la empresa no obtiene ganancias ni pérdidas ya que el importe total que recibe de la venta de bienes o servicios es igual al importe total que gasta para producirlos.
Por tanto, su consecución implica que está en el camino adecuado para alcanzar el éxito. Miguel A. Todo aquel que funda una startup sueña con el momento en el que deje de generar pérdidas y empiece a ofrecer rentabilidad. Los economistas utilizan el término break even para definir el momento en el que una compañía de este tipo alcanza el equilibrio entre costes y ganancias. El 'break even' de una startup, también conocido en español como punto de equilibrio, es el momento en el que los costes e ingresos se igualan, es decir, el punto en el que se supera al umbral de rentabilidad y los gastos quedan cubiertos con las ganancias obtenidas por la actividad comercial.
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Importancia del Punto de Equilibrio
El punto de equilibrio es una herramienta clave para crear un plan de empresa y actualizarlo de acuerdo a la evolución de cada proyecto puesto que permite saber en todo momento si la empresa está perdiendo dinero o no. De hecho, el primer objetivo de cualquier nuevo proyecto empresarial es alcanzar ese punto de equilibrio. No obstante, este concepto no solo interesa a empresas de nueva creación, sino que se debe integrar en todo negocio y revisar de forma periódica para garantizar que los cálculos y las previsiones no hayan variado sustancialmente y que, por lo tanto, la entidad continúa siendo viable.
Asimismo, el punto de equilibrio es la forma más sencilla para que un negocio averigüe si lo que cobra por sus productos o servicios es suficiente para cubrir lo que cuesta fabricarlos y comercializarlos. Así, el empresario obtiene una mejor compresión de la precisión de sus precios y del grado de realismo de sus objetivos de ventas. De esta manera, gracias al cálculo de los puntos de equilibrio una empresa puede establecer pronósticos y estrategias de precios a largo plazo decidiendo si, una vez cubierta la inversión inicial, debe mantener los precios generando más ganancias por venta o bien bajar los precios dado que ya no se debe hacer frente a la deuda de inversión.
Por otro lado, contribuye a determinar qué producto o servicio no resulta rentable, y decidir si es necesario elevar su precio, reducir los costes fijos asociados o eliminarlo de la cartera. Si una empresa necesita atraer business angels, también es recomendable calcular los puntos de equilibrio en su plan de negocio para orientar a los inversores sobre el rendimiento de su capital y los plazos de retorno. Los escenarios son muy cambiantes en función del sector y algunos proyectos pueden tardar varios años antes de obtener rentabilidad.
Del mismo modo, ser consciente del punto de equilibrio permite a las empresas estudiar los efectos que puede tener para ellas prever y adoptar diferentes estrategias financieras, incluso en fases críticas. En definitiva, el punto de equilibrio ayuda a los empresarios a fijar el precio de sus productos y a determinar cuándo comenzarán a obtener ganancias hasta alcanzar su rentabilidad. Se trata de una información crucial para la comprensión, la planificación y la toma de decisiones estratégicas para el negocio.
Costes Fijos y Variables
Para calcular el punto de equilibrio la empresa debe determinar tanto los costes fijos como variables, así como establecer el precio de venta del bien o servicio, que debe ser superior al de compra. Es fundamental entender y diferenciar entre los costes fijos y los costes variables. Estos dos tipos de costes son esenciales para realizar un cálculo preciso y eficaz.
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Por gastos fijos se entienden aquellos costes en los que incurre un negocio independientemente al volumen de ventas. Se identifican como fijos porque permanecen constantes sea cual sea la cantidad de unidades que esté produciendo la empresa y, por tanto, no están en relación directa con el nivel de ventas que la empresa realiza. Entre ellos se contemplan los gastos de alquiler, equipos, administración, seguros, publicidad, suministros o salarios y seguridad social, entre otros.
Respecto a los costes variables, sí están relacionados directamente con el nivel de ventas. Los costes variables se originan en función de los volúmenes de venta y se incrementan a medida que las propias ventas aumentan ya que se necesita producir más bienes o servicios. Es el caso de las materias primas y, a veces, otros costes como comisiones por ventas.
- Costes fijos: Son aquellos que se deben pagar independientemente del nivel de producción de la empresa. No cambian con la cantidad de bienes o servicios producidos.
- Costes variables: Son aquellos que fluctúan en función del nivel de producción. Estos costes aumentan o disminuyen según la cantidad de bienes o servicios que se producen. Ejemplos de costes variables incluyen el costo de las materias primas, la energía utilizada en la producción, y otros insumos que varían con la actividad productiva.
Cálculo del Punto de Equilibrio
Ahora bien, ¿cómo calcular el punto de equilibrio? El cálculo del punto de equilibrio se puede expresar en unidades (volumen) o en ventas (valor). El primer tipo de cálculo informa al negocio del número de unidades que necesita producir para llegar al punto de equilibrio.
Para calcular el punto de equilibrio en unidades se puede aplicar la siguiente ecuación:
Punto de equilibrio (unidades) = Costes fijos / Margen de contribución
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El margen de contribución hace referencia a la diferencia entre el precio de venta por unidad (volumen de venta) y el coste variable por unidad.
El punto de equilibrio también se puede calcular en valores monetarios (euros). Para ello, se utiliza la siguiente fórmula:
Punto de equilibrio (valores) = Costes fijos / 1 - (Coste variable total / Ventas totales)
La fórmula aplicable para calcular el break even o punto muerto es: CE/MB (%).
El cálculo del punto de equilibrio por unidades te permite saber cuántas unidades tienes que vender para encontrar dicho equilibrio y qué monto tendrás que ingresar para lograrlo.
Ejemplo Práctico
Vamos a ejemplificar estos cálculos tomando como referencia a la empresa ficticia ABC Modas, que fabrica blusas para mujer y ha establecido un precio de venta de 10 euros. Los gastos variables para producir cada blusa que incluyen tela, botones o hilo, entre otros, ascienden a 5 euros por unidad. Respecto a los costes fijos, se han computado en 15.000 euros anuales.
Según esta información, podemos calcular el punto de equilibrio en unidades utilizando la primera fórmula de tal manera que se dividiría 15.000 entre 5 que es el margen de contribución (precio de venta de 10 euros menos costo variable por unidad de 5 euros). El total ascendería a 3.000, que serían las unidades que se necesitan vender a 10 euros cada una para alcanzar el punto de equilibrio.
Para calcular el punto de equilibrio en ingresos por ventas se aplica la segunda ecuación dividiendo 15.000 euros entre 0,5 con un total de 30.000 euros.
Trasladado a un ejemplo concreto, en el supuesto de una empresa que tenga unos costes de 5.000 euros y un margen bruto del 25%, el umbral de rentabilidad se situará en los 20.000 euros.
Cuando un producto cuesta el valor de 50 euros, el coste variable unitario es de 25 euros y los costes fijos suman 12.500 euros.
Si un producto cuesta $70, tu costo variable unitario es de $35 y tus costos fijos suman 15.000. El punto de equilibrio es 428.
Una empresa que comercializa carpetas ha fijado el precio de venta en $60 por unidad. El costo variable por carpeta es de $20, y los costos fijos totales de la compañía ascienden a $40,000.
Tienes un emprendimiento pequeño o mediano y venderás el producto a 25 euros por unidad.
Así, supongamos que una empresa tiene unos costes fijos de 8.000 euros mensuales, el precio de los productos vendidos es de 500 € y el coste variable de estos es de 250 €, por lo que tiene una ganancia de 250 € por cada unidad vendida. Esto significa que la empresa necesitaría vender 32 unidades con un margen de contribución de 250 € cada una para poder cubrir todos sus gastos fijos.
Esta forma de calcular el punto de equilibrio nos muestra que en el momento en el que la empresa obtenga unos ingresos por ventas de 17.708 € habría alcanzado su punto de equilibrio.
Utilidad del Punto de Equilibrio
El punto de equilibrio tiene una utilidad e importancia muy amplia. Es una herramienta imprescindible de gestión, planificación y organización empresarial que tiene influencia en una gran variedad de factores. Conocer el break even es muy útil para evaluar la sostenibilidad y, sobre todo, la viabilidad de una empresa emergente. También permite establecer objetivos financieros realistas y claros así como tomar las decisiones más adecuadas en cada caso.
El punto de 'break even' es un indicador que refleja que las empresas ya empiezan a ser rentables y que puede dar seguridad a los inversores, que pueden emplear esta métrica para valorar los riesgos de una posible inyección de capital.
Estrategias para Mejorar el Punto de Equilibrio
Mejorar el break even de un negocio no es sencillo, pero tampoco imposible.
- Optimización de los costes fijos: es lo más importante. Hay que analizarlos en profundidad y buscar cualquier oportunidad de reducirlos.
- Incrementar las ventas: desarrollar estrategias de marketing que permitan elevar el número de productos y servicios comercializados también es clave.
- Mejorar la eficiencia operativa: aunque no lo parezca, casi todas las cadenas de trabajo presentan ineficiencias que acaban traduciéndose en sobrecostes.
También puede ser recomendable ajustar los precios, pero hay que tener cuidado al hacerlo. Incrementarlos si no se ha trabajado en la propuesta de valor del producto o servicio puede ser contraproducente, ya que probablemente conlleve un descenso en las ventas.
Revisar y ajustar los precios de tus productos o servicios puede impactar directamente el punto de equilibrio. Por otro lado, una reducción estratégica de precios puede aumentar el volumen de ventas, ayudándote a alcanzar el equilibrio más rápido.
Reducir los costos fijos y variables es una forma efectiva de mejorar el punto de equilibrio. Esto implica identificar áreas donde puedas ser más eficiente sin comprometer la calidad.
Diferenciar tu producto o servicio te permite destacar en el mercado y justificar precios más altos. Esto aumenta el valor percibido por los clientes y, en consecuencia, mejora tu punto de equilibrio.
Incorporar nuevas líneas de productos o servicios puede ayudarte a alcanzar el punto de equilibrio más rápido. La diversificación reduce la dependencia de un solo flujo de ingresos y permite aprovechar nuevas oportunidades de mercado.
Consideraciones Finales
Es necesario destacar que el punto de equilibrio no es una línea de meta. Más bien es un nuevo punto de partida para que las empresas tengan mayor confianza en sus productos o servicios. De igual forma, el punto de equilibrio puede calcularse a corto plazo (semanal, mensual, bimestral o trimestral).
Calcular el punto de equilibrio empresarial es una herramienta clave para la toma de decisiones estratégicas, ya que permite evaluar la rentabilidad del negocio y entender qué nivel de ventas se necesita para comenzar a generar ganancias. Al identificar el nivel mínimo de ventas necesario para cubrir los costos, los dueños de negocios pueden evaluar la viabilidad de expandir operaciones, lanzar nuevos productos o servicios, o ingresar a nuevos mercados.
Por otro lado, el análisis del punto de equilibrio también es útil para desarrollar planes de contingencia. Por ejemplo, ayuda a prepararse para escenarios de reducción en la demanda o aumento de costos, ajustando las operaciones para mantener la estabilidad financiera.
Mejorar el punto de equilibrio no solo es esencial para cubrir los costos, sino también para fortalecer la estabilidad financiera y fomentar el crecimiento del negocio.
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