Cómo gestionar el inicio de Windows 10: La guía completa

Vamos a explicarte qué es y cómo encontrar la carpeta de Inicio en Windows 10, un elemento que lleva en Windows desde hace muchísimas versiones, pero que muchos no conocen o no recuerdan por ser algo bastante oculto. En pocas palabras y de forma resumida, las carpetas de Inicio de Windows te permiten añadir aplicaciones que quieras que se inicien junto al sistema operativo.

Lo único que vas a tener que hacer para eso es añadir en la carpeta de Inicio accesos directos a todos los programas que quieras iniciar automáticamente. Windows tiene dos carpetas de Inicio en dos localizaciones diferentes, ambas ocultas en las carpetas del sistema a las que puedes acceder desde el explorador.

Piensa lo útil que es, ya que así podrás tener aplicaciones que arranquen en cualquier sesión de usuario que utilice tu ordenador, pero también otras que arranquen solamente cuando inicies Windows con tu cuenta. Y es que si has decidido explorar estas carpetas y añadir aplicaciones, debes recordar que tener demasiados programas que se inician junto a Windows pueden hacer que tu ordenador vaya lento cuando arranca.

¿Qué es la carpeta de Inicio y cómo funciona?

La carpeta de Inicio de Windows es una carpeta oculta e importante del sistema, y cualquier programa de la carpeta de inicio se iniciará y ejecutará automáticamente al encender el ordenador. La carpeta de inicio guarda los accesos directos de los programas que deben ejecutarse con Windows.

Cuando inicias un sistema operativo o una sesión de usuario, arrancan automáticamente una serie de programas sin que hagas absolutamente nada. En los sistemas de Microsoft, como Windows 10, este proceso se denomina inicio automático o autostart. Una parte de las aplicaciones que se inician con este servicio las impone Microsoft; la otra, la puede configurar el usuario.

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Por norma general, en la carpeta Inicio de Windows 10 solo hay accesos directos a los programas que deseamos iniciar de forma automática, pero también puedes añadir cualquier otro archivo que desees que se ejecute en cuanto inicies sesión (p. ej., scripts). Al margen de los programas de inicio automático, en el Inicio de Windows 10 también hay otros archivos que están integrados de forma fija en el sistema operativo y que también cuentan con una característica de inicio automático.

¿Por qué configurar los programas en el Inicio de Windows 10?

Una buena gestión de la carpeta Inicio en Windows 10 conlleva varias ventajas. En este contexto, la ventaja principal de añadir aplicaciones, servicios o scripts al inicio automático es obvia: si trabajas con programas o procesos que necesitas ejecutar cada vez que inicias sesión, el inicio automático te permite ahorrar mucho tiempo. Si eres administrador, incluso puedes ajustarlo para todos los usuarios mediante una carpeta común.

No obstante, por muy práctico que sea en principio el arranque automático de procesos, servicios y aplicaciones, también hay que tener en cuenta que puede tener el efecto contrario si sobrecarga los recursos del ordenador y ralentiza el inicio de sesión y el uso del sistema. Por lo tanto, solo ahorrarás tiempo si tu ordenador es suficientemente potente para arrancar todas las aplicaciones sin ver mermado su rendimiento.

Si observas que el rendimiento de tu ordenador se ha visto comprometido, debes echar un ojo a la carpeta Inicio: es posible que Windows ejecute demasiados programas o programas demasiado exigentes con cada inicio de sistema, aunque no sea necesario. Plantéate quitar programas del Inicio de Windows 10 para prevenir este problema.

Cómo acceder a las carpetas de Inicio

El primer paso para acceder a las carpetas de inicio es entrar en el Explorador de archivos para activar la visualización de carpetas ocultas. Cuando pulses en Vista se abrirá una barra de opciones. En ella, pulsa sobre la opción Mostrar u ocultar (1) para desplegar un menú, en el que debes asegurarte de que quede marcada la opción Elementos ocultos (2).

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Ahora que ya puedes ver los elementos ocultos, podrás navegar hasta las carpetas de Inicio de Windows. Hay dos carpetas diferentes, y puedes entrar tanto desde el explorador de archivos como con el lanzador de aplicaciones que aparece cuando pulsas a la vez las teclas Windows + R.

  • Carpeta de inicio del usuario: En el explorador de archivos, tienes que ir a C:\Users\TuUsuario\AppData\Roaming\Microsoft\Windows\Start Menu\Programs\Startup.
  • Carpeta de inicio general: En el explorador de archivos, tienes que ir a C:\ProgramData\Microsoft\Windows\Start Menu\Programs\StartUp.

También puedes acceder a la carpeta Inicio con el comando shell:startup. Desde las primeras versiones de Windows siempre ha sido posible acceder a la carpeta que contiene los accesos directos del menú de inicio.

Para tranquilos, sigue siendo muy sencillo acceder mediante la función Ejecutar, a la que podemos acceder rápidamente pulsando “tecla Windows + R”. Ejecutando “Shell” accedemos a la carpeta de inicio del usuario local. Mientras que ejecutando “Shellstartup” accederemos a la carpeta de inicio de todos los usuarios.

Añadir o eliminar programas de la carpeta Inicio

Ahora, para sacarle provecho a las carpetas añadir aplicaciones que quieras iniciar al arrancar Windows, el procedimiento que te queda es muy fácil. Primero, tienes que encontrar el archivo .exe que ejecute la aplicación que vas a querer que se inicie.

Muchos programas ofrecen en la Configuración la posibilidad de activarse automáticamente con el inicio del sistema. Así que, antes de nada, debes comprobar si el software que te interesa cuenta con esta opción. Añadir programas al inicio automático de Windows 10 no es una tarea complicada. Solo necesitas crear un acceso directo del archivo de inicio ejecutable (cuenta con la extensión .exe) y guardarlo en la carpeta de inicio automático.

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Si no sabes dónde se encuentra el archivo de inicio correspondiente, usa la opción de búsqueda de Windows. Introduce el nombre de la aplicación y haz clic con el botón derecho del ratón sobre el resultado correcto, selecciona entonces el punto de menú “Abrir la ubicación del archivo” (Open file location):

Si has ocultado la función de búsqueda de Windows 10 puedes volver a mostrarla en cualquier momento si haces clic con el botón derecho del ratón sobre el icono de Windows y luego seleccionas “Buscar”. A continuación, selecciona el archivo con el botón derecho (Windows la marcará automáticamente) y selecciona primero “Enviar a” y “Escritorio (crear acceso directo)” (Send to > Desktop (create shortcut):

Ahora ya solo tienes que copiar el acceso directo que has creado a la carpeta Inicio, ya sea copiándola y pegándola o arrastrándola:

Naturalmente, todos los programas que hayas añadido al inicio automático de Windows 10 pueden eliminarse de la carpeta. Para ello, solo has de borrar los accesos directos de la carpeta. En el caso de la carpeta común, solo se te permitirá eliminar archivos si cuentas con derechos de administrador.

Además, también es posible eliminar configuraciones determinadas de inicio automático a través del administrador de tareas, aunque ten en cuenta que aquí también te encontrarás con programas y servicios que no aparecen en las carpetas de inicio automático. Para abrir el administrador de tareas, mantén pulsadas las teclas [Ctrl] y [Shift] y acciona la tecla [Esc].

Una vez abierto, accede a la pestaña “Inicio” (Start-up): A continuación, verás una lista de los programas de inicio automático de tu versión de Windows 10, incluidos los datos del anunciante, el estado actual (habilitado/deshabilitado), así como los efectos del programa en cuestión sobre el arranque del sistema (bajo/alto/no medido). Para eliminar un programa, haz clic en la línea correspondiente del administrador de tareas y selecciona “Deshabilitar”.

Alternativas para gestionar el inicio de aplicaciones

No existe una sola forma de arrancar una aplicación automáticamente en Windows 11. La primera manera de habilitar el arranque automático de un programa es con el administrador de tareas.

  1. Puedes acceder a él de distintas maneras, como presionando las teclas Control + Alt + Suprimir, uno de los comandos más conocidos de Windows. Presiona en el apartado Aplicaciones de arranque.
  2. Haz clic sobre la aplicación que deseas ejecutar durante el arranque. Esta debe estar marcada como Deshabilitado en la columna Estado. En el menú contextual, selecciona Habilitar. La próxima vez que enciendas el ordenador, la aplicación se abrirá automáticamente.

En esta lista no están todas las aplicaciones de tu ordenador. La configuración de Windows 11 te ofrece la posibilidad de controlar las aplicaciones de inicio.

  1. Abre la configuración.
  2. Entra en Aplicaciones.
  3. Presiona en Inicio.
  4. Activa las aplicaciones que desees para que se abran automáticamente.

En los dos casos anteriores, aparecen solamente aquellas aplicaciones que han creado un registro para indicarle al sistema que necesitan o pueden ejecutarse durante el inicio.

¿Qué programas deberían arrancar automáticamente?

Windows 10 carga automáticamente los servicios básicos que el sistema operativo de Microsoft necesita para funcionar correctamente, sin que tengas que preocuparte de la gestión de estos procesos. En cambio, si hablamos de la gestión del software instalado, tienes plenos poderes como administrador.

Entre los programas para los que el inicio automático es imprescindible o, al menos, recomendable, destacamos los siguientes:

  • Software de seguridad (programas antivirus, cortafuegos, etc.): Windows 10 ofrece una gama propia de software que protege al sistema frente a posibles ataques. No obstante, si has desconectado estas aplicaciones y usas un software propio, es importante que arranque desde el momento en el que inicias sesión como usuario, por lo que la función de inicio automático te viene como anillo al dedo.
  • Software de copia de seguridad: si usas un software para realizar las copias de respaldo de tus datos, también debes añadirlo a los programas al inicio de Windows 10. De esta forma ya no te olvidarás de conectar el servicio de copias de seguridad.
  • Software de uso frecuente: otros candidatos para añadir a la carpeta Inicio son aquellos programas que usas a menudo. Aquí podemos citar, por ejemplo, gestores de portapapeles, programas VPN o soluciones de almacenamiento en la nube o software de correo electrónico.

Para que el inicio automático de Windows 10 sea lo más eficiente posible, debes descartar todas las aplicaciones, scripts y servicios innecesarios. Entre los programas más frecuentes que se suelen cargar con el inicio del sistema y no son estrictamente necesarios están los videojuegos, programas de chat, aplicaciones de Adobe o Apple como QuickTime o Adobe Reader y herramientas de utilidad como limpiadores de la clave de registro o todo tipo de barras de herramientas.

Optimización del inicio rápido de Windows 10

Si hay algo que nos desespera a todos y nos hace perder la paciencia es esperar y esperar a que nuestro ordenador termine de arrancar. Sin embargo este tiempo muerto puede minimizarse siguiendo determinados pasos en la configuración del equipo. La mejor alternativa es activar la función de “Inicio rápido” de Windows 10, aunque en muchos casos esta opción ya viene activa por defecto.

Además de activar el Inicio rápido de Windows 10 puedes seleccionar otros ajustes para hacer su inicio más rápido y acelerar el arranque del sistema. Para priorizar el inicio de Windows 10 es necesario deshabilitar aplicaciones que arrancan con el sistema desde el Administrador de Tareas.

Haz click derecho en la barra de herramientas > Administrador de Tareas y una vez abierta la ventana pulsa en Inicio. Verás que aparece un listado de programas y servicios, el estado en el que se encuentran (habilitado o deshabilitado) y su grado de impacto en el inicio (alto, medio o bajo). Solo tienes que seleccionar el/los programas y presionar en Deshabilitar, teniendo mucho cuidado de no tocar aplicaciones críticas o servicios del sistema que son necesarios para su correcto funcionamiento.

También hay otra alternativa para deshabilitar programas en el arranque del sistema operativo. En este caso se realiza siguiendo la ruta Configuración > Aplicaciones > Inicio.

Inicio rápido (Fast Startup) combina un apagado parcial con elementos de hibernación: al apagar, Windows guarda el estado del núcleo y drivers para que, al encender, cargue mucho más rápido que con un arranque “en frío”. Si no lo tienes activo por defecto, puedes activarlo desde las Opciones de energía en pocos pasos. Probablemente la hibernación esté desactivada. Actívala con el comando powercfg /hibernate on (ejecuta CMD como administrador) y vuelve a Opciones de energía.

Además del Inicio rápido, reducir lo que se carga al encender es clave. Abre el Administrador de tareas (clic derecho en la barra > Administrador de tareas) y entra en la pestaña Inicio. Revisa el Impacto de inicio y deshabilita lo que no sea imprescindible (mensajería, launchers, actualizadores). Desde Configuración puedes activar/desactivar apps en segundo plano de forma más visual.

Deja al menos 15-20 GB libres en la unidad del sistema. Revisa actualizaciones de Windows Update y drivers. Pasa un antivirus fiable para descartar malware. Desinstala software que ya no uses.

Activa Inicio rápido, elimina del arranque lo innecesario y, si puedes, cambia a SSD. Con estos tres pasos cubres el 90 % de los casos en los que «Windows 10 tarda mucho en iniciar».

Recuerda que el cuidado y la optimización de los programas de inicio son esenciales para mantener un sistema operativo ágil y eficiente.

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