Josep Artigas: El Empresario Detrás del Éxito de Rosa Clará

La historia de amor entre la empresaria Rosa Clará y su marido, Josep Artigas, comenzó muchos veranos atrás, cuando dos familias con hijos decidieron veranear en Calella, en la Costa Brava.

Rosa y Josep formaban parte de la misma pandilla y compartían esos veraneos sin fin de tres meses: “Tengo unos recuerdos preciosos de aquellos años, donde el tiempo a esas edades era eterno”.

Temporada tras temporada, lo mismo. Hasta que ya cada uno tiró por su lado y no volvieron a verse.

La diseñadora organizó su proyecto de vida sentimental y profesional sin saber de Josep, que se casó y más tarde se divorció.

Rosa también se casó, tuvo a su hijo, Daniel, y también se divorció.

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Montó su imperio y, en uno de sus múltiples viajes, coincidió con su amigo de pandilla de juventud en el aeropuerto de Barcelona.

“Yo iba a lo mío, como siempre, y veo que me paran y me saludan. Era Josep”, recuerda.

“Nos intercambiamos los teléfonos y me llamó para pedirme una gestión. Se la hice y quedamos a comer un día porque quería darme las gracias. Yo salía del trabajo y no me arreglé mucho. Lo que quería era acabar pronto para volver al taller”.

El destino jugó fuerte y desde ese día no se separaron.

“Lo que nos pasó fue precioso”, recordaba la empresaria en el cóctel posterior a su presentación en la Bridal Week.

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Al día siguiente viajaba a Miami con José para descansar de lo que ha sido el primer desfile tras la pandemia.

Se casaron en 2013, pero Rosa Clará y Josep Artigas se conocieron muchos años atrás.

Ambos veraneaban en Calella, Barceona, cuando eran niños y, de hecho, sus padres eran amigos.

En aquellos veranos interminables en la Costa Brava, Rosa no tenía tiempo para uno de los hermanos Artigas que formaba parte de la pandilla de los pequeños.

Ella prefería salir con los mayores que tenían coche y así la diversión se trasladaba a las discos de Playa de Aro, que era el sueño dorado de Rosa y sus amigas.

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Pasaron los años y no volvieron a encontrarse a pesar de vivir los dos en Barcelona.

Apenas un encuentro fugaz en el aeropuerto del Prat con un “hola y adiós” y sin intercambio de teléfono.

El siguiente paso para cerrar el círculo del futuro feliz tiene un fondo de favores, como explica la empresaria.

“Un día un amigo le pregunta a Josep si conocía a alguien en el sector nupcial. Y él les dice: cuando era muy joven Rosa Clará y yo veranábamos en el mismo sitio”.

La maquinaria se puso en marcha y el destino a trabajar.

“Me manda un correo y una vez que ya se solucionó el tema quería comer para darme las gracias por las gestiones. Yo no tenía el más mínimo interés en quedar con él. Insistía, insistía y a mí me daba una pereza tremenda tener que contar mi vida. El caso es que para dejar el asunto zanjado quedamos a mediodía. Mi interés era nulo, ni tan siquiera fui a la peluquería. Desde ese día no nos volvimos a separar. Cuando llegué a casa le dije a Dani: 'he comido con una persona muy interesante'” Y el hombre interesante se convirtió en su marido.

“Nos dimos cuenta de que éramos gent del barri (gente del barrio), que sabíamos de donde veníamos sin tener que dar explicaciones. Y lo que no había hecho en mi vida porque estaba trabajando lo he hecho con él".

"Josep me sacó de mi vorágine laboral y me hizo ver que tenía un equipo fantástico y por lo tanto yo no era tan imprescindible. Fue la época (2014) en la que contraté a Manuel Cano, que es lo mejor que le ha podido pasar a esta empresa. Esas primeras veces en las que Josep y yo nos íbamos de viaje lo pasaba muy mal hasta que vi que los equipos eran mucho mejores que yo. La maquinaria estaba muy bien engrasada", nos dice.

El Imperio de Rosa Clará

Si siempre has soñado con el vestido perfecto para tu boda, lo más probable es que la firma Rosa Clará tenga uno que se asemeje.

Este año se cumplen 30 años desde la apertura de su primera tienda en Barcelona.

Tres décadas después, el Grupo Rosa Clará ha construido un imperio de vestidos de novia que continúa conquistando el mundo.

83 países, 140 tiendas exclusivas y más de 4.000 puntos de venta en todo el mundo confirman el éxito del grupo.

Rosa Clará, con unas ventas que alcanzaron una cifra récord de 71 millones de euros en 2023, dieciséis colecciones de novia y siete de “moda cocktail” destacan a la firma como uno de los grandes grupos de referencia del sector de la moda nupcial, a nivel internacional.

Rosa Clará no es solo un grupo, su triunfo viene de la creadora que bautiza la marca con su nombre.

En su mente siempre habían estado en mente los negocios ya que su padre era constructor y su madre tenía una tienda de muebles: “El espíritu empresarial se vivía”.

Asus 32 años, y tras haber trabajado en una empresa que le requería viajara demasiado, Clará decidió que era el momento de ser madre, y ello vino acompañado de otra hija, su primera tienda, en Barcelona.

«La monté y no había pasado un año que ya tenía tres. En el año 2013, la diseñadora delegó su papel líder en la empresa tras reencontrarse con el amor de su vida y dar el «sí, quiero» con el empresario Josep Artigas.

«El mercado americano es un proyectazo. Es el crecimiento natural de nuestra empresa». Inauguraron su primera tienda en Miami, hace diez años. Además tienen sede en Chicago y una oficina de expansión desde hace quince años en New Jersey.

Antes de encontrar a su príncipe azul, Rosa Clará ya estuvo casada en un primer matrimonio del que resultó su hijo Daniel, quién la acaba de hacer abuela.

Sin embargo, el destino de la empresaria estaba escrito desde su infancia.

Daniel Clará: El Futuro de la Moda Española

Daniel Clará es el futuro de la moda española. Apenas tiene 34 años y ya está llamado a seguir el legado de su madre en el negocio de la moda nupcial y de invitada.

Es el único hijo de la conocida diseñadora y empresaria Rosa Clará, que en 1995 fundó la firma homónima.

Aquella idea de vestir a las mujeres en su gran día se ha convertido en un imperio que da la vuelta al mundo.

La marca se vende en más de 83 países y cuenta con más de 4,000 puntos de venta, una complejidad que el joven tendrá que gestionar en el futuro, además de imponerse a la situación actual de la industria.

El relevo generacional en la empresa ya ha comenzado, traspasando algunas responsabilidades de la fundadora al heredero.

Hoy en día, Daniel es vicepresidente de Rosa Clará, por detrás de su propia madre.

También es el mayor representante de Fecla, el patrimonial de la familia Clará que gestiona sus otros negocios también en el sector textil.

Estas empresas paralelas generan una facturación de 2.500.000 euros anuales, según datos recientes de Expansión.

Con esta cartera de proyectos, el joven catalán tiene por delante una tarea ambiciosa. Ya que va a ser uno de los empresarios más poderosos de la moda española, conozcamos un poco mejor su historia.

Daniel Clará Martínez nació en 1991, por lo que este año celebra sus 34 años.

Es natural de Barcelona, como también lo es su madre y su proyecto familiar.

El empresario no tiene hermanos porque su madre así lo decidió hace décadas.

La modista explicó en Forbes que la carga de trabajo se impuso a sus deseos personales, en el amor y en la maternidad: «Fracasé con un primer matrimonio, quizá podría haber tenido más hijos».

El segundo marido de su madre, Josep Artigas, tampoco le trajo hermanos, ya que se casaron en 2013 cuando ella tenía 50 años.

Dani empezó a integrarse en Rosa Clará -la marca- a los 18 años. Cuando cumplió la mayoría de edad, su madre reestructuró la empresa, delegando en un CEO, y preparó los cimientos del ahora cargo esencial su hijo.

En 2020 terminó de formarse con un MBA en Boston, un master de administración negocios que le preparó para entrar directamente en los altos mandos de la firma textil.

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