No Soy Mandona, Tengo Talento Para El Liderazgo: Características y Reflexiones

Todo comenzó con una frase: "Búscate otra amiga que sea una mejor influencia para ti. A nadie le gustan las chicas mandonas". Se la dijo un profesor de su instituto a la mejor amiga de Sheryl Sandberg. Y esa ha sido la semilla de la impactante campaña norteamericana 'Ban Bossy' (Prohíbe la palabra mandona) liderada por la cantante Beyoncé. El objetivo: terminar con los estereotipos negativos asociados a las mujeres que ocupan puestos destacados y animar a las jóvenes a ser ambiciosas.

En España, YO DONA ha propuesto a ocho mujeres líderes en distintos ámbitos profesionales plasmar en un vídeo el mensaje: 'No soy mandona. Soy la que manda'. Y Elena Valenciano, Judit Mascó, Cristina Cifuentes, Rosa Díez, Agatha Ruiz de la Prada, Carme Chaparro, Amparo Moraleda y Samantha Vallejo-Nágera no se lo pensaron dos veces.

Para Elena Valenciano, vicesecretaria general del PSOE y cabeza de lista para las elecciones europeas, "mandar es organizar, liderar, dirigir, hacerse cargo de los equipos, anticiparse. Habría que prohibir la palabra mandona", afirma. Un término que, por cierto, solo se conjuga en femenino. "A los jefes nunca se les llama mandones, solo a nosotras", se queja Rosa Díez, líder de Unión Progreso y Democracia (UPyD).

Diferentes lenguajes llevan implícitas connotaciones despectivas que limitan las opciones femeninas y disuaden a las niñas de querer tomar las riendas y ser, ellas también, líderes. "Sheryl Sandberg ha descubierto lo que nos decían cínicamente las madres y abuelas a las chicas de mi generación: no demuestres que eres inteligente o no te casarás... Más de una vez se ha denunciado cómo, de forma inconsciente, en la propia escuela se atiende más a los chicos que a las chicas. Hay que hacer un esfuerzo para que las niñas y jóvenes aumenten su autoestima y manejen con naturalidad su capacidad, su carácter, su poder", reivindica la experta Eva Levy, senior advisor en Diversidad en Atos, compañía internacional de servicios de tecnología de la información.

Estereotipos y Desafíos Enfrentados por Mujeres Líderes

Las que han aceptado el desafío de empeñarse (y lograr) llegar a lo más alto, lo han vivido en su propia piel. "Según empezaba a escalar posiciones tuve que hacer frente al diferente vocabulario empleado para describir cualidades similares en hombres (seguro, entregado, resolutivo) o en mujeres (mandona, agresiva, emocional)", relata en sus memorias la ex secretaria de Estado norteamericana Madeleine Albright.

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Michelle Obama describe su experiencia en la primera línea de la esfera pública: "La imagen que se ha tratado de pintar de mí desde el día en el que Barack anunció su candidatura es la de una mujer negra enfadada". Otras escuchan a diario cosas peores. Los medios americanos definen a Anne Wintour, directora de la edición americana de la revista Vogue y una de las personalidades más influyentes del mundo de la moda, como "una Darth Vader con vestido" y hay quien se refiere a ella como jefa tirana (o directamente una "zorra", 'bitch' en inglés ). Y es que las palabras importan. Claro que importan.

Así lo asegura Margarita Mayo, profesora de IE Business School y vicepresidenta de la European Academy of Management: "Las mujeres son mucho más sensibles al 'feedback' negativo de sus compañeros, porque lo interiorizan y se ven a sí mismas como los demás las perciben. Sin embargo, ellos mantienen sus percepciones exageradas de liderazgo a pesar de las críticas negativas".

Cristina Cifuentes, delegada del Gobierno en Madrid, matiza: "No se puede generalizar. La percepción de las mujeres es positiva o negativa en función de cómo desempeñen sus responsabilidades en cada caso concreto. Igual que los hombres. Pero cuando cometen un error, a veces la crítica es más feroz solo por ser mujer".

Fomentando el Liderazgo Femenino Desde la Infancia

Las cualidades de líder suelen ser innatas, tanto en unos como en otras. Sin embargo, con frecuencia es necesario animar a las niñas a alzar la mano, a expresar sus opiniones, a perder el miedo a ser juzgadas, a ponerse al frente de equipos y tareas, a destacar. Impulsar, fomentar y entrenar las aptitudes y la motivación para el liderazgo desde la infancia y así permitir su acceso a todos los estratos de la pirámide de poder es una cuestión de justicia.

Pero también una forma de aprovechar mejor el talento de la mitad de la población: "El futuro de la humanidad depende de la capacidad de dar a las mujeres la competencia para la instrucción y el liderazgo", dice Rosa Díez citando a Rita Levi-Montalcini, bióloga y política italiana que, siendo mujer y judía en los años de la II Guerra Mundial, se enfrentó a la doble discriminación, rompió barreras, despreció las normas establecidas y logró la excelencia a pesar de las dificultades.

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¿Existe un Modelo de Liderazgo Femenino?

Los estudios parecen dejar claro que sí. Hudson, compañía de gestión del talento, ha realizado una investigación para conocer las características de los líderes emergentes en Europa. Comparadas con los hombres, ellas tienden a organizarse mejor, tienen una visión más conceptual de las cosas (mayor pensamiento abstracto) y son favorables al cambio. Además, adoptan un estilo de comunicación más abierto, tienen un enfoque humano y prestan atención a las relaciones sociales.

Esa es la teoría, pero la práctica la confirma. "La jefatura es unipersonal, mientras que la idea de liderazgo es más colectiva, más creativa, más cómplice. Nadie duda ya de la valía femenina, de su preparación y de su capacidad para hacer, alcanzar y desempeñar las mismas funciones que los hombres. Lo dijo Mafalda, por seguir citando a mujeres célebres: "Podemos hacer lo mismo que ellos... y con tacones altos". Y conseguir mejores resultados, por cierto, podría añadirse hoy.

"Ser jefa es tomar la última decisión", afirma la periodista Carme Chaparro, "pero una inteligente la toma después de haber oído a todo el mundo". Y es que los estudios de consultoras internacionales demuestran que las empresas con consejos de dirección mixtos tienen más beneficios. "Las mujeres pueden aportan un estilo que favorece la creatividad, la innovación y la adaptación al cambio. Todo lo cual mejora la ventaja competitiva de las organizaciones", subraya la profesora Margarita Mayo.

Hubo un tiempo en el que copiar el estilo, el comportamiento, incluso el aspecto exterior era algo obligado entre las féminas con poder. Vestir como ellos, ocultar las emociones, adoptar sus maneras de mando y sus costumbres era necesario para hacerse un hueco en una cumbre históricamente masculina. Pero los tiempos van cambiando. "Un ejemplo que lo refleja es que ya no se habla del traje de profesional al que nos referíamos hace años con humor (el dos piezas riguroso) y vemos estilos de vestir más libres", reflexiona Eva Levy. "Por supuesto que se puede ser una gran ejecutiva sin renunciar a mostrarse femenina", afirma tajante Amparo Moraleda, consejera independiente. "Mi consejo es: no autolimitarse y seguir adelante cuando los demás tiran la toalla".

Para la modelo Judit Mascó, la pelota ahora está en el tejado masculino: "Las mujeres están muy bien preparadas y cuando deciden asumir puestos de responsabilidad es porque se sienten seguras y capacitadas de llevarlo a cabo con éxito. Se trata de ser una misma, y de actuar como una cree que debe hacerlo, no según los estereotipos marcados. Hemos dado un paso firme en asumir responsabilidades en el mundo empresarial. ¿Copiar a los hombres? No. Pero sí aprender de ellos.

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"A menudo tenemos un problema a la hora de delegar funciones y una tendencia al perfeccionismo (ambos aspectos son caras de una misma moneda) que debemos combatir para ser más eficaces y sentirnos cómodas. Son tics que hay que superar, fruto seguramente de la necesidad de demostrar siempre que estamos a la altura", explica Eva Levy, y añade: "Hay ambientes muy machistas donde una mujer, simplemente, y no digamos una que es poderosa, irrita. Sin embargo, creo que hoy en día tenemos mucho campo de juego y podemos llegar muy lejos. Pero hay que creérselo, desearlo, buscar aliados y desarrollar estrategias inteligentes.

Reflexiones sobre Mujeres Poderosas y Estereotipos

¿Quién es Theresa May, que ayer tomó posesión como primera ministra británica y a la que ya han bautizado -originalidad ante todo- como la nueva “Dama de Hierro” tras Margaret Thatcher? Si nos fiamos de lo que están contando a la prensa sus conocidos, amigos, adversarios y compañeros de partido, Theresa May es una mujer “diligente”, “muy trabajadora” y “muy preparada”, aunque “no demasiado creativa”. Es también una mujer “reservada” que puede a menudo parecer “fría” y “distante” hasta haberse ganado entre algunos el apodo de “Reina de Hielo de Westminster”. “No es fácil trabajar con ella”, resume un colega al referirse a su carácter fuerte, mientras otros la califican de “dura”, “terca”, “autoritaria” o incluso “manipuladora”. Un antiguo dirigente conservador, en un desliz ante un micrófono encendido, no se ha andado con rodeos: “Es una mujer endemoniadamente difícil”, ha dicho.

Ahora trate el lector de hacer un ejercicio: regrese al párrafo anterior y pruebe a sustituir el nombre de Theresa May por el de Hillary Clinton, Angela Merkel, Dilma Rousseff, Christine Lagarde, Condoleeza Rice, Madeleine Albright, o la propia Margaret Thatcher. ¿A que le suena haber oído lo mismo de ellas? La conclusión es chocante. Una de dos: o todas las mujeres poderosas son iguales, o a todas las mujeres poderosas las vemos igual. Las dos opciones, claro, igualmente inquietantes. Preguntémonos, ¿es que no hay más adjetivos en el diccionario para describir el liderazgo femenino?

Incluso cuando se pretende ser elogioso se acaba demasiado a menudo por elegir términos que esconden un sutil -o nada sutil- matiz peyorativo. Sin ir más lejos, el eslogan principal de la campaña electoral de Hillary Clinton consiste en repetir, una y otra vez, que es la candidata “más cualificada” para la Presidencia, como si dieran por hecho que es la mejor virtud de la que puede presumir o la que más van a apreciar los electores, que nunca le exigieron experiencia a Obama o a Reagan, por cierto. O como si no estuviera ya claro que está más preparada que un patán ignorante como Trump, que se jacta precisamente de su falta de experiencia política y de tener un talento natural para el éxito. El argumento de Clinton, de lo menos sexy y estimulante que se estila en comunicación política, se arriesga además a un efecto boomerang que ya han señalado algunos analistas: ser percibida como una arrogante o una sabionda entre el electorado más tradicional. A las mujeres ambiciosas las consideramos peligrosas y sin escrúpulos. A las que tienen ideas claras tendemos a verlas como inflexibles y testarudas.

Que quede claro: no soy precisamente una fan del Partido Conservador de Theresa May, estoy radicalmente en contra de las políticas de Merkel o Lagarde, Thatcher siempre me pareció una tipa peligrosa, y Rice fue cómplice imperdonable en las mentiras de Bush.

Datos y Estrategias para Impulsar el Liderazgo Femenino

El último Reporte de Indicadores de Género en las Empresas 2021, mostró que las gerencias femeninas de primera línea se mantuvieron en 21% durante el 2021 y en el caso de los directorios, subió de un 10,5% del 2020 a un 12,7% el año pasado. La buena noticia es que hay una leve mejoría y reconocimiento a estos talentos.

Estrategias para mujeres en posiciones de liderazgo:

  • Apalanca tus fortalezas: todos tenemos fortalezas y debilidades.
  • Toma Riesgos: en muchos casos, lo que detiene el crecimiento de las mujeres en posición de liderazgo es el miedo.
  • Encuentra Mentoras/es: ningún líder llega a la cima sólo.
  • No te compares con otros/as: compararte con otros es la receta perfecta para cercenar la creatividad. Cada uno hace su propia historia, y tu camino no tiene por qué ser igual al de otro.
  • Practica tu feminidad en el liderazgo: “No soy mandona, sólo tengo habilidades directivas” es una frase típica de Sheryl Sandberg, fundadora de Lean In y ex-directora operativa de Meta. Muchas mujeres en posiciones de liderazgo tienden a ir perdiendo la amabilidad y cercanía propias de la feminidad en la medida que se ven desafiadas a probar su autoridad.
  • Aprende a decir “No”: como mujeres, nos vemos muchas veces tentadas a querer cumplir con todo y dar en el gusto a todos los pedidos que recibimos desde múltiples frentes (no sólo el profesional).
  • Practica la gratitud, todos los días: es muy fácil ver todo “lo que no tengo, lo que me falta”. Esa percepción de insuficiencia quita poder y merma la confianza.
  • Cuida de ti misma: aquí no hay mejor metáfora que la que nos dan los viajes en avión “ponte la mascarilla de oxígeno primero, para luego poder ayudar a otros”.

“La presencia de más mujeres líderes no solo beneficia a nuestros equipos, personas y culturas, sino que es vital para la relación entre las organizaciones y su entorno. Es un win-win para todos.

Mujeres Lideresas: Reflexiones para un Mundo Más Igualitario

Que las mujeres accedan a puestos de liderazgo y toma de decisiones resulta clave para construir una sociedad más justa e igualitaria. Sin embargo, las mujeres se siguen enfrentado, todavía hoy, a retos y obstáculos para acceder a determinados espacios. Es una realidad que este 8 de marzo Cruz Roja reivindica, y lo hace con la convicción de que solo así podremos alcanzar un mundo mejor. Hoy contamos con las inspiradoras historias de mujeres que han demostrado que el talento y el compromiso son motores de cambio.

Entrevistas a Mujeres Líderes en Cruz Roja Española

María del Mar Pageo Giménez, Presidenta de Cruz Roja Española:

En nuestra organización, como en el tercer sector en su conjunto, si bien el porcentaje de voluntariado femenino es mayoritario, las mujeres siguen infrarrepresentadas en los puestos de responsabilidad. Que esto deje de ser así exige un esfuerzo activo para generar las condiciones que lo favorezcan. Por eso, en Cruz Roja desde el año 2007 hemos lanzado diferentes iniciativas orientadas a propiciar las condiciones que permitan a las mujeres optar a puestos de liderazgo en situación de igualdad con nuestros compañeros hombres; me refiero a la existencia de planes periódicos de igualdad (actualmente estamos en el IV), al desarrollo de una estrategia de género o a la puesta en marcha de iniciativas muy focalizadas como son la de Gobernanza 50/50 o la Red de lideresas.

Mª Ángeles Cacereño, Coordinadora General de Cruz Roja Española:

Es fundamental que las mujeres accedan a posiciones de liderazgo porque la diversidad hace posible contar con diferentes puntos de vista y sensibilidades a la hora de tomar decisiones, garantizando el que todas las realidades estén representadas. En Cruz Roja esto resulta aún más importante, dado que desarrollamos nuestra intervención desde valores, principios y un enfoque de derechos que llevan implícita la igualdad entre mujeres y hombres.

Rosa Urbón, Presidenta autonómica de Cruz Roja en Castilla y León:

Personalmente no he tenido ningún tipo de obstáculo por el hecho de ser mujer en el ámbito profesional, si bien en la sociedad actual, a pesar de los avances indudables, nos quedan cosas por hacer para hablar de verdadera igualdad entre mujeres y hombres. Las mujeres somos mayoría en Cruz Roja: dentro del personal laboral y también en el voluntariado. Por lo tanto, no podemos prescindir de su talento y de sus capacidades dentro de los órganos de gobierno de nuestra Organización.

Lucía Chocarro, Vicedirectora Estatal de Cruz Roja Juventud:

Como mujer joven en un rol de liderazgo, es un desafío constante hacerte escuchar y respetar, teniendo que soportar el estigma de 'mandona' o 'estresada' cuando en la misma situación un hombre estaría siendo 'serio' u 'ocupado'. En Cruz Roja significa no solamente una representación de nuestro voluntariado, mayoritariamente femenino, sino principalmente poner en práctica aquello en lo que creemos. Nuestros valores de humanidad, inclusión y respeto por todas las personas incluyen potenciar el liderazgo inclusivo y buscar reducir las barreras y obstáculos que impidan que más mujeres accedan a nuestros órganos de gobierno.

Raquel Bernedo, Técnica de la Unidad de Emergencias de Cruz Roja Española:

Afortunadamente, no me he encontrado muchos retos a este respecto. Siempre he trabajado en ámbitos donde hombres y mujeres estaban valorados. Soy ingeniera de telecomunicaciones y antes de trabajar en la Cruz Roja, trabajaba en el sector aeronáutico. En dicho sector sí que tuve que hacerme valer con mi trabajo por no ser aeronáutica, no sé si influyó el hecho de ser mujer, pero ello no conllevó ningún obstáculo en mi carrera.

Obstáculos y Soluciones para el Liderazgo Femenino

Para eliminar barreras, es clave promover políticas de igualdad real, visibilizar referentes femeninos, fomentar una cultura organizativa que valore el talento sin sesgos, el apoyo a la conciliación. Considero también que mujeres y hombres somos corresponsables de promover estos aspectos para una transformación real.

Para avanzar en el acceso a puestos de responsabilidad de las mujeres debemos trabajar en distintos ámbitos: conciliación de la vida familiar y laboral y corresponsabilidad de los hombres, racionalización de horarios. Y la base siempre tiene que ser la educación en igualdad tanto en los centros educativos como en las familias.

En mi opinión, la forma más eficaz de remover esos obstáculos que encontramos las mujeres a la hora de acceder a puestos de responsabilidad es señalar en voz alta, sin intentar minimizar, la barrera o excusa que se nos pone a cada paso, cada opinión o elección que damos; el constante juicio doble que vivimos nos quita seguridad y confianza en nosotras mismas. Decir claramente cuándo vivimos un obstáculo extra permite también a todas aquellas personas que no sean conscientes de lo que está ocurriendo ser conscientes y poner remedio conjuntamente.

Presencia Femenina en Gerencia y Directorios (2020-2021)
Posición 2020 2021
Gerencias de Primera Línea N/A 21%
Directorios 10.5% 12.7%

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