El concepto de orientaciones de la dirección de marketing hace referencia a las orientaciones que se tienen en cuenta para crear y planificar una estrategia de marketing efectiva. El marketing ha evolucionado mucho durante todos estos años. Existen diversas orientaciones guiadas por la dirección de marketing de un negocio. Pero, incluso dentro de esas categorías ha habido una evolución con el paso de los años.
En el mercado podemos estudiar cómo las empresas se han posicionado en estas diferentes orientaciones del marketing. Para verlo más claro examinaremos las cuatro orientaciones del marketing con cuatro ejemplos de empresas que operan en el sector tecnológico.
¿Qué es el Marketing?
Las orientaciones en Marketing han variado: producción, ventas, marketing y social. El Marketing Social no solo persigue la búsqueda de beneficios de las compañías y satisfacer los deseos del consumidor, sino el estado de bienestar de la sociedad.
- Orientación de la dirección al producto: En este caso lo que se busca es como prioridad mejorar el sistema de producción. Esto se da cuando una empresa domina el mercado y la competencia no le da problemas ni le hace sombra.
- Orientación de la dirección al mercado: Aquí lo esencial es estudiar al mercado y conocer lo que demanda.
- Orientación de la dirección a las ventas: Cuando hay una gran competencia y se entra en guerra de precios es habitual establecer estrategias relacionadas con esta cuestión.
- Orientación de la dirección a la producción: En este caso la demanda es adquirir productos inmediatos, no se busca tanto proporcionar calidad sino inmediatez.
- Orientación de la dirección al sector digital: La orientación está totalmente dirigida al negocio digital. Se trata de aprovechar todo lo que ofrece tener un producto en internet.
Ejemplos de Orientaciones del Marketing
Para entender mejor cómo se aplican estas orientaciones, examinemos ejemplos de empresas que operan en el sector tecnológico:
- Orientación producto: Es típica de las empresas que fabrican productos de consumo poco diferenciados, que ofrecen altas prestaciones a bajo coste y cuyo objetivo primordial es maximizar las ventas.
- Orientación al marketing: Es usada por empresas que tienen muchos datos del cliente, sus gustos, sus preferencias, creando productos bien posicionados y diferenciados capaces de satisfacer necesidades concretas.
- Orientación a la experiencia: La empresa gestiona toda la experiencia del usuario en su conjunto consiguiendo un mayor grado de interacción. El cliente es copartícipe de la creación y desarrollo del producto. Red Bull impulsa diferentes experiencias en sus campañas para impactar todos los sentidos. Esta marca no solo vende bebidas energéticas, sino también crea experiencias emocionantes y llenas de adrenalina para sus consumidores.
- Orientación a la confianza: El valor reside en crear un producto auténtico, genuino capaz de crear relaciones duraderas, involucrando al cliente en la historia y los valores de la empresa.
Cada uno de los enfoques de la mercadotecnia tiene sus propias ventajas y desafíos, pero todos ayudan a las empresas en aspectos específicos. Las empresas tratan de averiguar las necesidades y los deseos de los consumidores, para desarrollar productos con valor que los terminen satisfaciendo.
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El marketing social es una estrategia que aplica principios y técnicas del marketing tradicional con el objetivo de provocar un cambio positivo en la sociedad. Según Philip Kotler, padre del marketing moderno, se trata de “la aplicación de los principios de la mercadotecnia social para influir en conductas que beneficien a las personas y a la sociedad”.
Aunque el marketing social no busca vender, puede ser una herramienta muy poderosa para las marcas. Al alinear la empresa con una causa significativa, se genera un vínculo emocional con el público. En un mundo donde el mercado es cada vez más competitivo, una buena estrategia de apoyo social puede hacer que los consumidores elijan comprar tu producto o servicio antes que el de la competencia, creando un carácter diferenciador de tu negocio sobre el resto.
Una campaña social puede llegar a un gran número de personas sin tener que depender de un gran presupuesto, simplemente realizar una pequeña inversión como voluntario en una causa o ceder tus instalaciones para acoger un evento social local puede dar a conocer de manera eficiente tu negocio.
El marketing social combina herramientas del ámbito comercial con un enfoque en el cambio positivo de la sociedad. El marketing social se pone en práctica mediante campañas concretas que promueven el bien común, más allá de las ventas. Iniciativas que invitan a un acto altruista -como donar sangre- basándose en mensajes emotivos y fáciles de compartir. Dirigidos a segmentos vulnerables o jóvenes, con mensajes claros y realistas.
Aunque comparten herramientas y técnicas, el marketing social y el marketing comercial parten de intenciones claramente distintas. Mientras que el marketing comercial busca principalmente impulsar la venta de productos o servicios y generar beneficios económicos, el marketing social tiene como objetivo provocar un cambio de comportamiento en las personas para mejorar el bienestar colectivo. En el ámbito comercial, el éxito suele medirse a través de indicadores como las ventas, el retorno de inversión o la cuota de mercado. En cambio, en el marketing social, los indicadores se centran en la adopción o rechazo de conductas específicas: por ejemplo, cuántas personas comenzaron a reciclar tras una campaña o qué porcentaje redujo el consumo de azúcar tras una intervención comunicativa.
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Otra diferencia importante radica en la propuesta de valor. El marketing comercial apela al beneficio personal inmediato, al deseo o necesidad individual. El marketing social, por el contrario, propone beneficios que pueden ser más difusos o colectivos: proteger el planeta, mejorar la salud pública o reducir desigualdades.
Desde la perspectiva de un responsable de marketing, comprender estas diferencias no solo es clave para aplicar una estrategia adecuada, sino también para saber cuándo tiene sentido apostar por una acción comercial y cuándo conviene adoptar un enfoque con impacto social. En el terreno del marketing social, no basta con tener buenas intenciones; lo que marca la diferencia es cómo las ideas se traducen en acciones concretas y efectivas.
Integrar el marketing social en una estrategia empresarial no implica transformar completamente el modelo de negocio, sino alinear los valores de la marca con causas que generen un impacto positivo y coherente con su propósito. El primer paso es definir claramente qué problemática social se quiere abordar. Esto no solo debe responder a una moda o tendencia puntual, sino conectar con la identidad real de la empresa, su historia y su cultura organizativa. Desde ahí, el proceso requiere integrar estos valores en cada etapa de la comunicación. No se trata de lanzar campañas puntuales, sino de incorporar el propósito en la narrativa global de la marca, en su tono, mensajes y canales. Las redes sociales, por ejemplo, son un vehículo clave para amplificar causas sociales, generar conversación y movilizar audiencias. La colaboración con organizaciones no lucrativas también puede fortalecer la legitimidad del mensaje, así como la participación directa de empleados o embajadores internos.
Aplicar el marketing social no significa dejar de lado los objetivos comerciales, sino demostrar que es posible crecer como empresa al mismo tiempo que se contribuye activamente al bienestar colectivo. El marketing social puede ganar en precisión, personalización y escala gracias a la aplicación de la Inteligencia Artificial (IA).
- Segmentación inteligente: la IA en general y la IA aplicada a las redes sociales en particular permiten analizar grandes volúmenes de datos sobre comportamientos, preferencias y contextos para identificar segmentos con mayor afinidad hacia una causa.
- Automatización de procesos: facilita la automatización de tareas repetitivas, como la optimización de campañas, el seguimiento del impacto o el ajuste de mensajes para mejorar su relevancia.
El marketing social es una estrategia que se enfoca en la promoción de valores y acciones que benefician a la sociedad, en lugar de centrarse únicamente en la promoción de productos o servicios. La estrategia de marketing social es una herramienta poderosa para generar cambios sociales positivos y mejorar la imagen de las empresas y organizaciones.
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La causa es la razón por la cual se decide implementar una estrategia de marketing social, y debe ser un tema acorde con el público objetivo y con los valores de la empresa. El compromiso, por su parte, es el motor del cambio que se busca generar. Finalmente, la acción es la ejecución de la estrategia y la implementación de las acciones concretas que se promueven. Es importante que estas acciones sean claras, alcanzables y con un impacto medible.
El marketing con causa es una estrategia en la que las empresas vinculan su actividad económica con una causa social, es decir, parte de sus beneficios se destinan a iniciativas que repercuten en beneficio de la sociedad. Se enmarca dentro de la Responsabilidad Social Empresarial (SER) e influye de forma positiva en la reputación y posicionamiento de una marca u organización. Esto, a su vez, retorna a la organización en un aumento de sus ventas.
Una de las claves del éxito de una empresa del siglo XXI es que sus acciones se fijen en algo más que comercializar un producto o servicio. Detrás de ellas debe haber unos principios, una filosofía que conecte con el consumidor para lograr su fidelización y prescripción. Una compra es mucho más que una transacción económica; en ella también entra en juego el factor emocional.
Beneficios del Marketing con Causa
- Aumento de ventas: Si el marketing con causa se aplica de forma adecuada repercute en el aumento de las ventas y la captación de nuevos clientes. Hay que tener en cuenta que muchas de sus acciones llevan asociado el mensaje de “si compras este producto, tu compra ayudará a tal ONG, colectivo o zona natural”.
Para la sociedad:
El marketing con causa puede aplicarse en diferentes ámbitos de una sociedad, tanto a nivel local como nacional o internacional. Por eso, sus beneficios giran entorno a:
- La conservación y cuidado del medio ambiente.
- Ayudar a menores desprotegidos.
- Apoyar al deporte de base y minoritario.
- La investigación de enfermedades.
- La defensa de las minorías.
- Ayudar a personas en situación de riesgo social.
- Ayudar a refugiados, afectados por conflictos bélicos, catástrofes naturales, etc.
- Impulsar proyectos educativos.
- Impulsar proyectos culturales y restauración del patrimonio.
- Campañas que repercuten en beneficio de toda la sociedad, como la prevención del tabaquismo, educación vial, igualdad, etc.
¿Cómo implementar el marketing con causa?
El marketing con causa requiere de su propia estrategia; las acciones habrá que adaptarlas a las particularidades de cada empresa para que sea coherente con sus principios, sector, producto, servicio, etc. Entre los consejos básicos señalar:
- Elegir una causa acorde con nuestros valores: A la hora de determinar con qué causa social colaborar, se deben buscar aquellas que mejor encajen con la filosofía y principios de una marca. Para ello, hay que tener en cuenta tanto el sector en el que operamos como quiénes son nuestros clientes habituales. Por ejemplo, si es una empresa láctea puede hacerlo con la repoblación de un bosque afectado por los incendios forestales.
- Determinar el tipo de colaboración: El marketing con causa puede implementarse de diferentes maneras. Una opción es donar un porcentaje del importe de un producto a una determinada causa o lanzar productos específicos cuyas ganancias se destinarán íntegramente a ese fin. También es posible la donación directa o el patrocinio por parte de la empresa.
- Estrategia de comunicación: Al igual que en cualquier otra iniciativa, para que el marketing con causa funcione requiere de una estrategia de comunicación adecuada. Por eso, hay que definir objetivos, mensajes, público objetivo, acciones concretas, canales de difusión y medir y evaluar resultados. Esto último es fundamental para determinar la aceptación de una campaña y, en función de ello, realizar otras similares en un futuro.
Ejemplos Concretos de Marketing Social Exitoso
El marketing social, una estrategia que busca conectar con el público a través de valores compartidos y causas sociales, ha dejado de ser una tendencia para convertirse en una necesidad para las empresas que aspiran a un impacto positivo y una reputación sólida. Este artículo explorará ejemplos concretos de empresas que han implementado con éxito estrategias de marketing social, analizando sus tácticas, su impacto y las lecciones que podemos aprender de ellas. Comenzaremos con casos específicos para luego generalizar las mejores prácticas y los desafíos a considerar.
Caso 1: Patagonia y la Conservación Ambiental
Patagonia, una marca líder en ropa outdoor, ha tejido intrínsecamente su compromiso con la conservación ambiental en su identidad de marca. No se trata solo de un anuncio ocasional; su compromiso se refleja en sus prácticas de producción sostenible, el apoyo a organizaciones ambientales, y su donación de una parte significativa de sus ganancias a causas relacionadas con la protección del medio ambiente. Su campaña "Don't Buy This Jacket" (No compres esta chaqueta), que animaba a los consumidores a considerar la durabilidad de sus productos antes de comprar nuevos, es un ejemplo paradigmático de marketing social que prioriza la sostenibilidad sobre el beneficio inmediato. Esta estrategia, aparentemente contraintuitiva, generó una gran resonancia positiva, consolidando su imagen de marca como sinónimo de responsabilidad ambiental. El éxito reside en la autenticidad de su mensaje, alineado perfectamente con su modelo de negocio y valores centrales.
Caso 2: Dove y la Campaña "Real Beauty"
Dove, con su campaña "Real Beauty", desafió los estándares de belleza impuestos por la industria cosmética, presentando mujeres reales con diferentes tipos de cuerpo y etnias. Esta iniciativa no solo tuvo un impacto significativo en la percepción de la belleza, sino que también fortaleció la conexión emocional de la marca con su público objetivo. La campaña generó un diálogo abierto sobre la imagen corporal, posicionando a Dove como una marca que se preocupa por el bienestar y la autoestima de sus consumidoras. El éxito se basa en la identificación con un problema social relevante y la propuesta de una solución, aunque sea simbólica, a través de la comunicación de marca. El marketing social aquí actuó como catalizador de un cambio cultural, generando una conversación mucho más amplia que la simple promoción de un producto.
Caso 3: TOMS Shoes y el "One for One"
TOMS Shoes popularizó el modelo de negocio "One for One", donando un par de zapatos a un niño necesitado por cada par vendido. Esta estrategia de marketing social generó una gran resonancia, conectando con la filantropía inherente a muchos consumidores. La transparencia en la ejecución del programa y la fácil comprensibilidad del modelo fueron claves para su éxito. Sin embargo, el modelo también ha sido criticado por posibles limitaciones en la eficiencia de la ayuda y la sostenibilidad a largo plazo. Este caso ilustra la importancia de evaluar cuidadosamente la viabilidad y el impacto real de las iniciativas de marketing social. El éxito inicial, a pesar de las críticas posteriores, demuestra la potencia de un mensaje simple y directo que apela a la empatía.
Caso 4: Airbnb y el Impacto Económico en Comunidades Locales
Airbnb, plataforma de alquiler vacacional, destaca por su enfoque en el impacto económico positivo en las comunidades locales. Al facilitar el acceso a alojamientos alternativos, la plataforma contribuye a generar ingresos adicionales para propietarios de viviendas y impulsa el turismo en zonas menos conocidas. Si bien no se centra en una causa social específica, su modelo de negocio genera un impacto social positivo tangible. El éxito requiere un compromiso genuino, una estrategia bien planificada, una medición rigurosa del impacto y una gestión adecuada de los posibles desafíos.
Los ejemplos analizados demuestran que el marketing social, cuando se implementa de forma auténtica y responsable, puede ser una herramienta poderosa para el crecimiento empresarial y el desarrollo social.
Este análisis, basado en ejemplos concretos, nos permite concluir que el marketing social efectivo trasciende la simple promoción de productos; Se trata de construir una relación de confianza con los consumidores basada en valores compartidos, generando un impacto positivo real y duradero en la sociedad.
Otros ejemplos de marketing social
- IKEA: fue una de las primeras empresas en emplear el marketing digital y los diversos canales digitales, lleva a cabo un uso muy inteligente de las redes sociales, las cuales emplea para relucir su catálogo digital, el cual es al mismo tiempo el núcleo de su estrategia de marketing, ya sea de forma física u online.
- AMNISTÍA INTERNACIONAL: presente en más de 150 países, es una organización que trabaja para que se reconozcan y respeten los derechos humanos, para ello cuenta con más de siete millones de simpatizantes, y lleva a cabo diversas labores de investigación.
- NFL: la mundialmente famosa liga deportiva, hizo uso del marketing social para concienciar sobre la fibrosis quística, por ello decidió apoyar públicamente a las diversas organizaciones que día a día buscan concienciar, y apoyar a las personas que sufren de esta enfermedad.
A continuación, se presenta una tabla que resume las orientaciones del marketing con sus características principales:
| Orientación | Características Principales |
|---|---|
| Producto | Mejora del sistema de producción, dominio del mercado. |
| Mercado | Estudio del mercado y conocimiento de la demanda. |
| Ventas | Estrategias para competir en mercados con alta competencia y guerras de precios. |
| Producción | Inmediatez en la adquisición de productos, sin priorizar la calidad. |
| Digital | Aprovechamiento de todas las oportunidades que ofrece tener un producto en internet. |
| Social | Promoción de valores y acciones que benefician a la sociedad. |
Estrategias Adicionales para el Éxito
Además de las orientaciones mencionadas, existen otras estrategias que pueden potenciar tus esfuerzos de marketing:
- Mejorar la imagen de marca: Esto es trabajar sobre la percepción que tiene el público sobre esa empresa. Estos elementos suelen ser: logo, color corporativo, nombre, tipografías, diseño, contenidos, etc.
- Crear experiencias, soluciones o sensaciones: Recuerda que ya no se venden únicamente los productos, sino experiencias, soluciones o sensaciones. Es por ello es necesario recurrir a los valores, sentimientos y emociones para conseguir que la empresa se diferencie de la competencia.
- Análisis de datos: Cuantos más datos podamos recabar, más conoceremos las necesidades de los clientes, así como los niveles de consumo. De ahí que nos fijaremos cuáles son las páginas más visitadas, los productos más consultados y el tiempo de estancia de los usuarios; analizaremos las conversiones y las razones por las que esos productos se venden más, las tasas de rebote, es decir, por qué se van de la página, si hay comentarios negativos, etc.
- Imágenes atractivas de los productos: Según el dicho popular, una imagen vale más que mil palabras. Es por ello que hay que cuidar las fotos que se incluyen en nuestra web, sobre todo, aquellas que se refieren a producto.
- Navegación sencilla: Es primordial que la navegación por el sitio web sea sencilla y ordenada.
- Aumentar la base de datos de clientes: Esto a medio y largo plazo proporciona un canal a través del cual podemos emitir ofertas o comunicaciones directas con los clientes con buenos resultados. Es sabido que es más caro captar a un nuevo cliente que retener a uno.
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