En el actual ecosistema empresarial, el camino de las startups hacia el éxito es cada vez más complejo, ya que se enfrentan a una serie de desafíos, que van más allá de destacar entre la competencia. Además de intentar destacar entre la competencia, los emprendedores se enfrentan a otros problemas, como la situación macroeconómica, los avances tecnológicos y los cambios en los hábitos de consumo.
En España, la motivación de las personas por emprender no deja de crecer. En 2023, se crearon más de 100.000 compañías, un 11% más que el año anterior. Así lo desprende un estudio sobre Demografía empresarial, realizado por INFORMA.
A pesar de los desafíos económicos y las incertidumbres gubernamentales, las cifras de confianza empresarial en España muestran una gran resistencia. Según el estudio anual de Sage, en 2022, solo el 26% de los emprendedores españoles se mantenían optimistas, mientras que, en 2023, esta cifra ha subido al 39%, situando a España entre los países con la tasa de seguridad más alta.
El tejido empresarial en España está dominado por las pequeñas y medianas empresas (pymes), que representan más del 99% del total de empresas en el país. Según datos del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, en España existen aproximadamente 2,9 millones de empresas, de las cuales un 99,84% son pymes. Estas empresas se distribuyen en microempresas (menos de 10 empleados), pequeñas empresas (de 10 a 49 empleados) y medianas empresas (de 50 a 249 empleados).
Sin embargo, dentro de este amplio sector, existe un dato sorprendente (facilitado por el Instituto Nacional de Estadística): sólo el 0,6% de las pymes españolas cuenta con más de 50 empleados. Según datos del INE a 1 de enero de 2023, solo el 0,6% de las pymes españolas tenía más de 50 empleados, mientras que la mayoría (95,2%) contaba con menos de 10.
Lea también: Estadísticas de emprendimiento
La transición de 49 a 50 trabajadores es una decisión que muchas empresas españolas se plantean, aunque a menudo la retrasan debido a los importantes cambios que implica tanto a nivel legal como financiero. Esta transición es un hito que pocas empresas se atreven a cruzar debido a las incertidumbres asociadas, como la necesidad de ampliar la plantilla, implementar planes de formación e igualdad, ajustar cargas impositivas y asegurar una financiación adecuada para respaldar este crecimiento, entre otras razones.
Las pequeñas empresas, con una plantilla que varía entre 10 y 49 empleados, constituyen el 5% de las pymes. En cambio, las medianas empresas, que deberían ser un puente entre las pequeñas y las grandes compañías, representan solo el 0,6%. Las cifras evidencian que en España existe una barrera clara para que las pymes puedan escalar. Uno de los principales obstáculos es la dificultad para acceder a financiación. Además, la burocracia es otro factor que limita el crecimiento. Por último, la falta de digitalización también es un problema.
La Tasa de Actividad Emprendedora (TEA) española -que mide las iniciativas con menos de 3,5 años de vida en el mercado-, ha aumentado un punto con respecto al año anterior (del 5,2% al 6,2%) y, por primera vez en 8 años, ha superado el umbral del 6%, acercándose a cifras anteriores a la crisis (7,6% en 2007). La tasa de negocios consolidados (con más de 3,5 años en el mercado) también ha crecido, situando a España (7%) en la media de Europa y por encima del total de las economías impulsadas por la innovación.
Respecto a las motivaciones a la hora de crear un negocio, el 68,5% de las personas lo hace porque detecta oportunidades en el mercado, mientras que al 28,3% lo impulsa la necesidad. El informe refleja un incremento en las percepciones de oportunidades de negocio entre los españoles: el 32% afirma que percibe buenas oportunidades (el mayor índice desde 2005), un dato positivo si se las considera un antecedente de las decisiones para emprender. En cuanto a las percepciones sobre sus capacidades para emprender, el porcentaje de españoles que considera que posee las necesarias se mantiene en torno al 45%, y cuatro de cada diez encuestados señalan el miedo al fracaso como un condicionante para el comportamiento emprendedor.
Si bien el índice TEA ha aumentado, la orientación a la innovación y las expectativas de crecimiento de los nuevos negocios son modestas. El grado de innovación, que según GEM se da cuando una iniciativa emprendedora ofrece un producto o servicio nuevo para el mercado, se mantiene estable desde la perspectiva de los emprendedores (en torno al 35%).
Lea también: PYMES en EE. UU.: Un análisis detallado
El ecosistema de las startups en España ha experimentado un crecimiento significativo en los últimos años, consolidándose como un pilar importante en el panorama tecnológico. Los negocios emergentes no sólo contribuyen al crecimiento económico, sino que también están redefiniendo sectores clave como la educación, la salud y la sostenibilidad. De acuerdo con datos recientes, el ecosistema de los negocios emprendedores en España ha generado un impacto económico directo de 11.500 millones de euros y ha creado más de 100.000 empleos. El pasado año, los negocios emergentes recaudaron cerca de 4.000 millones de euros a través de más de 850 rondas de financiación. Con un dato destacado, y es el notable incremento de la inversión corporativa. Las grandes compañías, generalmente a través del corporate venture capital, han incrementado significativamente su participación en la financiación de los negocios emergentes, alcanzando un crecimiento histórico del 20% en 2023. Y otro dato destacado es la creciente interacción entre España e Iberoamérica, con tres países latinoamericanos entre los diez principales receptores de inversión española.
Sin embargo, a pesar de las cifras positivas de crecimiento e inversión, se planea un problema. España se sitúa en un lugar destacado en términos de número de rondas y de inversión en etapas tempranas (de hecho, sólo por detrás de Reino Unido, Francia y Alemania), con un avance significativo en comparación a la media europea. Pero el porcentaje de negocios emergentes que fracasan sigue siendo considerablemente alto. Estos fracasos suelen estar relacionados con varios factores, como la falta de mercado para el producto o servicio, problemas de financiación, una estrategia de negocio deficiente o una competencia feroz.
Factores Clave que Contribuyen al Fracaso
La primera de ellas, la falta de una verdadera necesidad en el mercado, que afecta a cuatro de cada diez negocios que arrancan y se malogran. La razón más común por la que fracasan las startups es la ausencia de demanda real para su producto o servicio. Proyectos emprendedores que se centran en resolver problemas que no son lo suficientemente importantes para los posibles consumidores. Lo que subraya la importancia de realizar estudios de mercado exhaustivos antes de lanzar un producto. Según este experto, un buen análisis interno de las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades y un examen de la competencia “muestran una visión muy cercana a la realidad de lo que se necesita.
El segundo factor más citado la falta de fondos. Una de cada tres startups que fracasan subestima frecuentemente la cantidad de capital que necesitará para alcanzar el punto de equilibrio o para expandirse. Una planificación financiera adecuada y la diversificación de las fuentes de financiación son cruciales para mitigar este riesgo.
Un equipo con habilidades inadecuadas o mal alineadas es otra causa común de fracaso. Los negocios emergentes necesitan equipos con competencias diversas y complementarias para adaptarse a los desafíos del mercado y desarrollar el negocio de manera efectiva.
Lea también: Emprendimiento: cifras clave
La competencia es otra barrera significativa para muchas startups. Entrar en un mercado saturado o competir contra empresas bien establecidas sin una ventaja competitiva clara a menudo lleva al fracaso. Es crucial para las startups identificar nichos de mercado o diferenciarse de manera efectiva para sobrevivir.
Lo mismo que encontrar el equilibrio adecuado entre el precio de venta y los costes de producción, otro desafío crítico. Los negocios recién creados que no pueden ofrecer precios competitivos o que subestiman sus costos operativos se ven rápidamente superados. Y si el producto o servicio no cumple con las expectativas del cliente, la startup está condenada al fracaso. La falta de calidad, fiabilidad o innovación puede alejar a los consumidores y cerrar las puertas a nuevas oportunidades de mercado. Es esencial que los negocios emergentes se centren en la mejora continua y en la adaptación del producto a las necesidades de éstos.
Aunque tener un producto excelente no garantiza el éxito, si no hay un modelo de negocio viable detrás. Muchas startups no logran encontrar un camino claro hacia la rentabilidad, lo que eventualmente lleva a su colapso. Como digo, un buen producto necesita llegar a los clientes correctos, y eso requiere una estrategia de marketing eficaz. Las startups que no invierten lo suficiente en marketing o que no comprenden cómo llegar a su audiencia objetiva suelen fracasar.
Ojo: escuchando a los clientes y adaptándose a sus necesidades, continuó el profesor de Creación y Gestión de Empresas de Deusto Formación. Los negocios recién creados deben estar en constante comunicación con sus usuarios para ajustar su oferta según las demandas del mercado.
Finalmente, muchas fracasan porque no pivotan o realizan un cambio significativo en la estrategia del negocio, especialmente en relación con su modelo de negocio, producto o mercado objetivo.
Tabla Resumen de Factores de Fracaso
| Factor de Fracaso | Descripción | Impacto |
|---|---|---|
| Falta de Necesidad en el Mercado | Producto o servicio no resuelve un problema importante. | 40% de los fracasos |
| Falta de Fondos | Subestimación del capital necesario para operar y crecer. | 33% de los fracasos |
| Equipo Inadecuado | Habilidades y competencias no alineadas con las necesidades del negocio. | Significativo |
| Competencia Feroz | Dificultad para diferenciarse en un mercado saturado. | Significativo |
| Problemas de Precio y Costos | Incapacidad para ofrecer precios competitivos y controlar los costos. | Significativo |
| Falta de Modelo de Negocio Viable | Incapacidad para generar rentabilidad. | Significativo |
| Estrategia de Marketing Ineficaz | Dificultad para llegar al público objetivo. | Significativo |
| Falta de Adaptación (Pivote) | Incapacidad para cambiar la estrategia cuando es necesario. | Significativo |
Combinar planificación y flexibilidad: Tan importante es partir de un plan de negocio bien trabajado (misión, mercado, objetivos, estrategia, competencia, etc.) como ir modificándolo sobre la marcha según la respuesta del mercado.
Enfoque en el cliente: Es muy importante comprender cuáles son las necesidades y expectativas del cliente para poder abordarlas de la manera más clara. Para ello hay que escuchar a los clientes. Saber por qué nos compran los que nos compran y, aún más importante, por qué no nos compran los que no lo hacen.
Las empresas no fracasan por no partir de una buena idea de negocio, sino por no implementarla bien. Ejecución por encima de idea: Docenas de emprendedores pueden tener ideas similares. Crear un equipo con todos los perfiles necesarios: Aunque estos perfiles cambian para cada proyecto, según lo que queramos hacer necesitaremos conocimientos de marketing, financieros, de ventas, del mercado en el que nos metemos, técnicos, etc.
tags: #porcentaje #de #fracaso #de #pymes