La figura del emprendedor está cada vez más en boga. En este contexto, es crucial identificar y cultivar las características que definen a un emprendedor exitoso.
¿Qué define a un emprendedor?
Un emprendedor es una persona que identifica una oportunidad de negocio y decide iniciar y desarrollar un proyecto empresarial asumiendo los riesgos financieros y personales asociados con el objetivo de generar beneficios económicos y/o sociales. En general, podría decirse que un emprendedor tiene la capacidad de detectar una necesidad o problema en el mercado, desarrollar una solución innovadora que le dé respuesta, convertir esa solución en un negocio viable y asumir la responsabilidad total sobre el éxito o fracaso de ese proyecto.
Describir a un emprendedor es una tarea compleja, pues existen muchos tipos de emprendedores y cada uno de ellos es único.
Cualidades esenciales de un emprendedor
Aunque las características de un emprendedor pueden variar dependiendo de la persona, el proyecto y el sector empresarial en el que quiera moverse, a grandes rasgos todas las personas que apuestan por iniciar su propio negocio presentan una serie de rasgos comunes.
- Pasión y Vocación: La vocación supone el leitmotiv de toda profesión. El entusiasmo ayuda a que el sacrificio que conlleva toda actividad profesional no implique padecimiento, sino deseo de superación. El amor a nuestra ocupación resulta fundamental en el emprendimiento. Un emprendedor sin pasión por lo que hace no tiene ningún sentido. Al emprendedor tienen que entusiasmarle lo que está llevando a cabo y creer en su proyecto ya que de ello también dependerá su éxito o fracaso. La ilusión mueve el mundo, también en los negocios. Sin pasión y sin ilusión no existirían las marcas que consumimos y las empresas que las hacen posible.
- Visión de Negocio: Un emprendedor ha de tener una visión de negocio especial. La visión de negocio como la habilidad para saber detectar oportunidades en el mercado cuando otros aún no lo han hecho o ser capaz de predecir las próximas tendencias que liderarán los mercados.
- Iniciativa y Proactividad: De la misma manera, un emprendedor debe llevar la iniciativa por bandera. Una persona que se plantee continuamente nuevas propuestas, mejoras y oportunidades. La proactividad es esencial en el desarrollo de una idea de negocio. Es por ello por lo que es uno de los rasgos que mejor definen a los emprendedores: son profesionales con iniciativa. El emprendimiento supone búsqueda constante de posibilidades y toma de decisiones. De esta manera, conocer a fondo el ecosistema en el que te mueves y estar preparado para la acción, te ayudarán a la hora de decidir a dónde quieres llevar tu idea. Tomar las riendas es cuestión de aprendizaje.
- Liderazgo: Cualquier proyecto que se emprenda ha de ser ambicioso. Y quien lo lidere también. Una start-up o proyecto emprendedor necesita de un buen líder que tenga una capacidad de influencia especial y que sepa conectar con sus trabajadores. Las cualidades de un líder son también las virtudes de un emprendedor. Estas personas reúnen a equipos altamente cualificados y establecen la armonía en su plantilla. Todos los emprendedores coinciden en presentar ciertas habilidades de liderazgo con las que ponerse al frente de equipos a los que tienen que comunicar su proyecto y su visión de manera efectiva, así como inspirar y motivar a otras personas para que crean en su proyecto. Para que un proyecto sea exitoso, el emprendedor debe saber comunicarse, delegar y coordinar un equipo.
- Capacidad de Resolución de Problemas: Otra cualidad del buen líder y, por tanto, del emprendedor es la capacidad de resolver los inconvenientes o problemas de una manera rápida y eficaz. Encontrar las soluciones antes de que irrumpa el problema parece la situación deseable.
- Innovación y Creatividad: El emprendedor también tiene que tener una mente innovadora y creativa. Montar una empresa requiere inventiva. La imaginación nos da alas para mostrarnos ambiciosos y captar oportunidades en lugares inhóspitos. La creatividad es el motor que hace que muchas personas decidan emprender su propio negocio y la que los lleva a innovar con nuevas soluciones en el mercado no pensadas o explotadas con anterioridad. Por principio, los emprendedores son personas que cuentan con soluciones innovadoras para problemas y oportunidades de negocio.
- Seguridad y Actitud Positiva: Mostrarse seguro de sí mismo y hacérselo ver al resto. Es necesario tener una buena actitud, tanto para lo bueno que vendrá, como para lo malo. Ser positivo ayudará al emprendedor a convertir las amenazas en oportunidades.
- Tenacidad y Persistencia: A Walt Disney lo echaron de su puesto de trabajo por falta de imaginación. Esta negativa a claudicar caracteriza a todo emprendedor/a, cuyas ideas se asientan en la tenacidad y el desconocimiento de la rendición. La osadía, el ímpetu, el arrojo, la persistencia y la audacia son características de la comunidad emprendedora que no deben faltar si nuestro objetivo es montar un negocio. No significa que acometamos riesgos lanzándonos por un precipicio. Quizás la perseverancia es la cualidad más difícil de interiorizar porque es sinónimo de paciencia, constancia y esfuerzo cuando surgen dificultades. Emprender, mantener y hacer crecer una idea empresarial es, sin duda, un viaje en el que se pueden dar escenas de frustración, rechazo, competencia o falta de recursos y oportunidades. Además, es en los momentos complicados cuando más nos cuesta poner en práctica todas estas habilidades. Te será de ayuda recordar que el camino del éxito es largo y que las etapas de crisis no son eternas. Dentro de este punto, la determinación es una característica clave de los emprendedores, puesto que estarán obligados a enfrentar diferentes desafíos y fracasos.
- Planificación y Eficiencia: Para enfocar los esfuerzos hacia aquellos aspectos que sustentarán los logros de nuestra compañía tendremos que seguir una planificación. Este bosquejo de actividades estará basado en metas estratégicas. Además, en este esquema también prevalecerá la eficiencia, es decir, el desempeño de las funciones que impliquen menos costes y más rapidez. Con este método controlamos las acciones para comprobar que vamos por el buen camino. La organización va de la mano de la iniciativa. Es una característica sin la que no podrías tomar decisiones. Iniciar una empresa o llevar tu pyme al siguiente nivel puede hacerte entrar en un mar de dudas y posibilidades, más en una época de abundancia de noticias, innovaciones e ideas de un consumo cada vez más rápido. El orden será el faro que te guía. Para conocer el estado en que se encuentran todos los aspectos referentes al funcionamiento de la empresa es necesario tener una organización y planificación perfectas.
- Habilidad para la Comunicación y Persuasión: Crear un tejido de contactos nos permitirá vender más y vender mejor. Una de las características de la comunidad emprendedora es su habilidad para persuadir. Por otro lado, las redes sociales se han convertido en eficientes socios para este cometido. El lenguaje, la comunicación y la habilidad de llegar a otros a través de la palabra hablada es fundamental entre las cualidades de un emprendedor. La comunicación es la herramienta más versátil porque te ayudará a crecer en todos los escenarios. Por ejemplo, es básica para hacer networking y establecer una red de contactos útil en los que apoyarte cuando lo necesites. Cualquier empresa o profesional que te cruces en el camino puede ser de gran ayuda. La comunicación será básica para defender tu proyecto y para tener una excelente relación con todas las personas que pueden aportar y hacer crecer tu idea: inversores, socios, clientes, proveedores, consumidores, empleados o medios de comunicación.
- Formalidad y Credibilidad: Toda empresa respetable ha de proyectar una imagen seria. La formalidad implica sensatez y solvencia, dos virtudes que aportan a la compañía la credibilidad que requiere para su triunfo en el mercado. Dar al cliente aquello que se le ha garantizado ayudará a nuestra marca a labrarse un buen nombre.
- Aprendizaje Continuo: Los emprendedores siempre están aprendiendo, descubriendo nuevas fórmulas para hacer las cosas, inspirándose en nuevas experiencias, etc. Un emprendedor sigue formándose siempre, tanto actualizando sus competencias académicas como acudiendo a conferencias, charlas, leyendo nuevos libros o haciendo cursos o formaciones especializadas que le permitan estar a la última en los conocimientos relativos a su proyecto.
- Compromiso: Los emprendedores son personas comprometidas al máximo con sus proyectos y esto, en ocasiones, supone largas jornadas de trabajo, descansos reducidos o dificultades para la conciliación de la vida en familia. Pero, del mismo modo, un emprendedor sabe que ese compromiso con su proyecto es la clave de bóveda para la consecución del éxito.
- Adaptabilidad: No nos engañemos, si hay un estado continuamente presente en el emprendimiento es la incertidumbre, y resulta algo que ha llegado a convertirse en una de las características de la comunidad emprendedora. El mundo evoluciona a pasos agigantados y, aunque podemos sospechar ciertas alteraciones en el devenir de los acontecimientos, no tenemos la certeza de qué aspectos cambiarán y en qué medida.
- Sensatez y seriedad: Llegar el primero al puesto de trabajo y marcharse el último. Además, la toma de decisiones requiere compromiso, pues tendremos que valorar las implicaciones y las consecuencias de apostar por un camino u otro.
- Ambición: El ser ambicioso permite tener intención por crecer y dar todos los pasos necesarios para ello.
Al iniciar un nuevo negocio y durante su funcionamiento existen situaciones en las que será necesario alcanzar acuerdos. Es importante saber ceder cuando sea necesario para recibir lo que necesitas en otras ocasiones. En relación con esto, tiene que poder ofrecer soluciones y planes de acción que puedan arreglar esos problemas y necesidades y que su impacto en el funcionamiento del negocio sea el mínimo posible. Aunque suele haber personal especializado en cada una de esas áreas, entre las características de un emprendedor debe estar la curiosidad de conocerlas para marcar las líneas generales a seguir. Ser diferente es una de las claves del éxito, ya que los clientes podrán adquirir productos o servicios únicos.
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El papel del empresario vs. el emprendedor
La diferencia básica entre empresario y emprendedor radica en su papel dentro del desarrollo empresarial. En base a ella, el empresario es la persona que dirige y gestiona una empresa ya establecida, centrándose en la administración eficiente y rentable del negocio. Por su parte, el emprendedor es el encargado de iniciar y desarrollar un nuevo proyecto, asumiendo las responsabilidad sobre los riesgos asociados y organizando los recursos necesarios para ponerlo en marcha.
Factores clave para el éxito
Hay muchos factores que entran en juego para que un proyecto empresarial tenga éxito. Una idea genial, conocimientos y asesoramiento adecuado, un plan de mercado, financiación suficiente…y como base de todo esto, actitudes y aptitudes enfocadas a conseguir hacer realidad lo que empezó como un sueño.
Emprender es una combinación de capacidades del emprendedor, habilidades financieras, y un correcto modelo de negocio con una buena oportunidad de mercado.
¿Cuántas de estas características tienes?
Estas características de la comunidad emprendedora resultan básicas y claves para potenciar tu negocio. ¿Ya las aplicas? ¿Necesitas asesoramiento para emprender? ¿Quieres saber si las tienes?
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